PISA 2025: el 76% de los estudiantes argentinos no alcanza el nivel mínimo en Matemática y crece el debate sobre la educación

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Los resultados de la evaluación internacional encendieron las alarmas sobre los aprendizajes en Argentina. En ese contexto, el médico y divulgador Oscar Atienza presentó una propuesta de reforma educativa dentro de Sanar Argentina 2027, con iniciativas centradas en la formación docente, la actualización de los programas y la evaluación del sistema educativo.

Los resultados de las pruebas PISA 2025 volvieron a poner en el centro de la discusión la calidad de la educación argentina. Según los datos difundidos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los estudiantes de 15 años obtuvieron 367 puntos en Matemática, 389 en Lectura y 393 en Ciencias. Las tres calificaciones quedaron por debajo de las registradas en 2022, lo que evidencia un retroceso en los aprendizajes y plantea interrogantes sobre las políticas necesarias para revertir esta situación.

El indicador más preocupante aparece en Matemática: el 76% de los estudiantes argentinos evaluados no alcanzó el nivel 2 de competencia, considerado por la OCDE como el umbral básico de desempeño. En otras palabras, aproximadamente tres de cada cuatro adolescentes no lograron demostrar las habilidades matemáticas mínimas que mide la evaluación. En Lectura y Ciencias, la proporción de estudiantes por debajo de ese umbral también alcanzó el 59%, lo que muestra que las dificultades no se limitan a una sola área del conocimiento.

La comparación histórica profundiza la preocupación. En Matemática, Argentina pasó de 378 puntos en 2022 a 367 en 2025, una caída de 11 puntos. En Lectura, el resultado descendió de 401 a 389, mientras que en Ciencias bajó de 406 a 393. De acuerdo con el análisis de Argentinos por la Educación, el país quedó octavo entre los 13 participantes latinoamericanos en las tres áreas evaluadas. Estos datos reflejan una dificultad persistente para garantizar aprendizajes fundamentales y ubican a la educación como uno de los temas centrales de la agenda pública.

En este escenario, Oscar Atienza difundió a través de sus redes sociales el Proyecto 52 de Sanar Argentina 2027, dedicado a la calidad educativa y los resultados PISA. Su planteo parte de una premisa: los resultados de un sistema educativo no dependen exclusivamente de los recursos económicos disponibles, sino también de las decisiones de política pública, la organización institucional y las estrategias pedagógicas que se sostienen a lo largo del tiempo. Esta interpretación funciona como punto de partida para una propuesta que busca identificar experiencias internacionales y evaluar cuáles podrían adaptarse a la realidad argentina.

Entre las principales líneas de acción que plantea Atienza se encuentran la selección y formación de docentes, la actualización de los contenidos curriculares, el fortalecimiento de los mecanismos de evaluación y el uso criterioso de las tecnologías en las aulas. Como referencias internacionales, menciona a Singapur, Japón, Corea del Sur y Estonia, países que suelen destacarse por sus resultados educativos. La propuesta apunta a estudiar sus políticas y prácticas, en lugar de presentar una solución inmediata o prometer resultados que no pueden garantizarse sin una implementación sostenida.

El planteo también abre una discusión sobre cómo trasladar experiencias internacionales a un sistema educativo con características sociales, económicas y territoriales propias. Los resultados PISA permiten comparar desempeños y analizar desigualdades, pero no establecen que exista un único modelo capaz de resolver todos los problemas. La propia OCDE advierte que no hay una fórmula educativa universal que pueda copiarse de manera automática. Por eso, cualquier reforma debería considerar las condiciones de las escuelas, la formación y el trabajo docente, las desigualdades entre regiones y las necesidades concretas de los estudiantes.

El desafío excede, además, la incorporación de nuevas tecnologías o la modificación de los programas de estudio. La mejora de los aprendizajes requiere políticas sostenidas, recursos adecuados, acompañamiento a las trayectorias escolares y evaluaciones que permitan identificar dificultades y corregirlas. En ese sentido, los datos de PISA ofrecen un diagnóstico relevante, pero no alcanzan por sí solos para explicar todas las causas del deterioro ni para determinar qué intervención tendrá mejores resultados en cada contexto. El debate sobre la calidad educativa necesita combinar evidencia internacional con información sobre las realidades de las escuelas argentinas.

Con los resultados de PISA 2025 como telón de fondo, el proyecto de Atienza se suma a una discusión decisiva para el futuro del país: cómo garantizar que todos los estudiantes accedan a conocimientos y herramientas fundamentales para desenvolverse en la sociedad. La magnitud de las dificultades registradas en Matemática, Lectura y Ciencias exige respuestas concretas, planificación y continuidad. La cuestión central será cómo convertir los diagnósticos y las propuestas en políticas educativas evaluables, capaces de mejorar los aprendizajes y reducir las desigualdades.

Fuente: OCDE, Ministerio de Educación de la Nación, Argentinos por la Educación y publicación de Oscar Atienza sobre Sanar Argentina 2027.

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