La presidenta de IFICOTRA destacó el papel de las cooperativas de trabajo frente a la exclusión laboral y reivindicó la solidaridad, la justicia social y el bienestar de los trabajadores. Lo hizo durante un encuentro de dirigentes sindicales, mutualistas y sociales con el arzobispo de Córdoba, Sixto Rossi, realizado en el gremio de Comercio de la capital provincial.
Las cooperativas de trabajo cumplen un papel fundamental en la generación de empleo y en la construcción de una economía centrada en las personas. Así lo sostuvo Sylvia Peñaloza, presidenta de IFICOTRA, durante un encuentro que reunió en Córdoba a dirigentes sindicales, mutualistas, cooperativistas y referentes de organizaciones sociales con el arzobispo de Córdoba, Sixto Rossi.
En su intervención, Peñaloza destacó la capacidad del sector cooperativo para sostener fuentes laborales y generar oportunidades incluso en contextos económicos adversos. En contraposición con un mercado de capitales que, según expresó, expulsa a trabajadores, señaló que las cooperativas continúan buscando alternativas, reinventándose y promoviendo empleo genuino y de calidad.
“Mientras el mercado de capital expulsa a las y los trabajadores, las cooperativas de trabajo seguimos pensando, reinventándonos y generando trabajo genuino, trabajo de calidad”, afirmó. Sus palabras pusieron el foco en el rol de estas organizaciones como herramientas de inclusión laboral y desarrollo económico.
La titular de IFICOTRA también defendió la capacidad de las cooperativas para desarrollar actividades y competir en distintos sectores de la economía. Según planteó, estas organizaciones pueden realizar las mismas tareas que las empresas de capital, pero con una perspectiva que prioriza el bienestar de quienes trabajan y de sus familias.
En ese sentido, remarcó que el modelo cooperativo no se limita a la producción de bienes o servicios, sino que incorpora una concepción de la economía basada en la solidaridad y en la centralidad de las personas. El objetivo, explicó, es que el trabajo permita mejorar las condiciones de vida de los asociados y contribuya al bienestar de su entorno familiar y social.
Solidaridad frente al odio y la conflictividad social
Otro de los ejes centrales de su mensaje fue la necesidad de recuperar la solidaridad como principio para la convivencia social. En el contexto del encuentro con representantes de distintos sectores y ante la expectativa por una posible visita del papa León a la Argentina, Peñaloza llamó a construir una sociedad que priorice al ser humano y deje de lado los discursos de odio.
“Lo que necesitamos es mirar al otro, sentir que es nuestro hermano y sentir que podemos caminar juntos”, expresó. La dirigente vinculó ese planteo con la necesidad de encontrar caminos colectivos para superar el escenario de conflictividad que atraviesa al país.
Peñaloza advirtió que el crecimiento del odio y la confrontación tiene consecuencias sobre los vínculos sociales y puede profundizar los sentimientos de soledad y abandono. Desde su perspectiva, fortalecer la solidaridad y el reconocimiento del otro resulta indispensable para reconstruir lazos comunitarios y promover una convivencia democrática.
La dirigente también señaló que las expresiones de odio se han convertido en una característica preocupante de los últimos años, tanto en la Argentina como en otros lugares del mundo. Frente a ese escenario, reivindicó los valores que identifican al cooperativismo como una alternativa para promover el encuentro, la participación y el compromiso colectivo.
El cooperativismo como respuesta colectiva
El encuentro realizado en el gremio de Comercio de Córdoba reunió a referentes sindicales, mutualistas, cooperativistas y sociales en un espacio de diálogo con el arzobispo Sixto Rossi. La reunión permitió poner en común distintas preocupaciones sobre la realidad social y la importancia de fortalecer los vínculos entre organizaciones.
En ese marco, las palabras de Peñaloza plantearon una defensa del trabajo cooperativo no solamente como una forma de organización económica, sino también como una perspectiva que coloca la dignidad humana y la solidaridad en el centro de las relaciones laborales.
Su intervención dejó un mensaje claro: frente a la exclusión, la precarización y la fragmentación social, las cooperativas reivindican la posibilidad de generar trabajo, sostener comunidades y construir respuestas colectivas con las personas como prioridad.
Fuente: Declaraciones de Sylvia Peñaloza, presidenta de IFICOTRA, durante el encuentro de dirigentes sindicales, mutualistas y sociales con el arzobispo de Córdoba, Sixto Rossi.



