Corrientes: la familia de Nancy Godoy marchó tras 13 días de búsqueda y reclama que aparezca con vida

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Familiares, docentes y vecinos se movilizaron en Esquina para exigir que se encuentre a Nancy Estela Godoy, la maestra rural de 52 años desaparecida desde el 6 de octubre. La marcha fue encabezada por sus tres hijos, en medio de la angustia y la incertidumbre. La investigación sumó un detenido por presunto entorpecimiento y el secuestro de ropa y una cuchilla con manchas de sangre que serán sometidas a peritajes.

La desaparición de Nancy Estela Godoy mantiene en vilo a la comunidad de Esquina, en la provincia de Corrientes. Este lunes 19 de octubre, cuando se cumplieron 13 días desde que fue vista por última vez, familiares, colegas y vecinos marcharon para reclamar que la docente rural sea encontrada con vida. La movilización estuvo encabezada por sus tres hijos, que decidieron salir a la calle para visibilizar el caso y exigir avances en una investigación que continúa sin esclarecer qué ocurrió con la mujer.

“Quiero que aparezca viva y sana”, expresó Sebastián, uno de los hijos de Nancy, durante la movilización, en declaraciones reproducidas por TN. El joven explicó que hasta ese momento la familia había concentrado sus esfuerzos en acompañar los rastrillajes en el campo y que participar de la marcha era otra manera de reclamar respuestas. El pedido reflejó la angustia de los familiares, que esperan novedades mientras se desarrollan nuevas medidas judiciales y operativos de búsqueda en una zona rural de difícil acceso.

Nancy tiene 52 años y se desempeña como directora suplente de la Escuela Rural N.º 626, ubicada en el paraje El Malezal, en el departamento de Esquina. Fue vista por última vez el martes 6 de octubre, cuando salió de su casa alrededor de las seis de la mañana para dirigirse al establecimiento educativo. El trayecto hasta la escuela es complejo: combina caminos de tierra, sectores anegados y tramos que deben recorrerse a caballo. Debido a esas condiciones, la docente dependía de la colaboración de personas de la zona para completar el recorrido.

El último contacto confirmado con su familia se produjo el miércoles 7 de octubre, mediante un mensaje de WhatsApp enviado a su hijo Sebastián. Según relató el joven, su madre le escribió que estaba bien, pero cuando intentó responderle más tarde, el mensaje ya no llegó. Desde entonces, el teléfono permaneció apagado y no volvieron a tener noticias directas de ella. En un primer momento, las dificultades de comunicación y las lluvias que afectaron los caminos rurales hicieron que la falta de contacto no fuera interpretada inmediatamente como una desaparición.

La preocupación creció cuando familiares y personas vinculadas con el traslado de Nancy fueron hasta la escuela y no la encontraron. Según los testimonios difundidos por la prensa, algunas de sus pertenencias permanecían en el establecimiento, pese a que no había señales de su presencia. La denuncia formal se presentó el 15 de octubre y dio inicio a una investigación que incluyó entrevistas, revisión de registros disponibles, allanamientos y rastrillajes. La familia sostiene que resulta difícil que la docente haya abandonado sola el lugar, aunque esa hipótesis deberá ser evaluada por los investigadores a partir de las pruebas reunidas.

En el marco de la causa, el fiscal Javier Gustavo Mosquera ordenó la detención de Ezequiel Bordón, uno de los peones que, junto con otro trabajador rural, participaba en el traslado de Nancy hacia la escuela. Según la información publicada, Bordón quedó imputado por presunto entorpecimiento de la investigación, luego de que los investigadores detectaran inconsistencias en una declaración que no pudieron corroborar en el lugar. La imputación no equivale a una condena ni demuestra por sí sola su responsabilidad en la desaparición. La Justicia deberá establecer qué ocurrió y si existen elementos suficientes para atribuirle otros delitos.

La investigación también incorporó elementos secuestrados durante un allanamiento en la vivienda de uno de los sospechosos. La Policía incautó una camisa, una bombacha de campo y una cuchilla con manchas que aparentaban ser sangre. Los objetos fueron enviados a peritaje para determinar si los rastros corresponden a sangre humana y si es posible establecer un vínculo con Nancy. Hasta que se conozcan los resultados, no puede afirmarse que los elementos estén relacionados directamente con la desaparición ni que constituyan una prueba concluyente sobre lo ocurrido.

Mientras tanto, los rastrillajes continúan en sectores de monte, bañados y caminos rurales donde el acceso resulta complicado. En los operativos participan efectivos policiales y equipos especializados, con apoyo de perros, caballos y drones. La complejidad del terreno, la extensión de la zona y las dificultades de comunicación representan obstáculos para la búsqueda. La familia, por su parte, insiste en que se investiguen todas las hipótesis y reclama información sobre las medidas adoptadas. A trece días de la desaparición, el pedido central sigue siendo encontrar a Nancy y esclarecer qué pasó desde que salió rumbo a la escuela.

Fuentes: Minuto Uno

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