El periodista salió a aclarar sus declaraciones sobre el dictador Jorge Rafael Videla, luego de que anunciara que trabaja en un documental sobre aspectos poco conocidos de su figura. Ante las críticas, ratificó que fue un genocida, defendió la condena judicial y sostuvo que su proyecto no busca justificar los crímenes de la última dictadura militar.
El periodista y conductor Mario Massaccesi salió a responder las críticas que recibió después de hablar sobre un documental que prepara acerca de Jorge Rafael Videla, el dictador que encabezó la última dictadura militar argentina. Sus declaraciones se produjeron durante una entrevista con Mario Pergolini en el programa Otro día perdido, donde adelantó que trabaja con información y testimonios que permitirían reconstruir aspectos de la trayectoria del exmilitar que, según explicó, no suelen aparecer en los relatos conocidos. La mención de un supuesto “costado íntimo” generó cuestionamientos en las redes sociales y abrió una discusión sobre los límites entre la investigación periodística y la posibilidad de presentar una imagen más amable de un responsable del terrorismo de Estado.
Durante la conversación televisiva, Massaccesi planteó que incluso las personas responsables de hechos atroces pueden tener dimensiones humanas que merezcan ser analizadas. En ese contexto, contó que el material audiovisual sobre Videla se encuentra en proceso de elaboración y que todavía resta definir si podrán terminarlo. También aclaró que explorar una faceta desconocida del dictador no significa considerarlo un buen presidente ni desconocer los crímenes cometidos durante su gobierno de facto. Sin embargo, el modo en que presentó el proyecto generó controversia, especialmente por la sensibilidad histórica que rodea a la dictadura iniciada el 24 de marzo de 1976.
La repercusión de sus palabras llevó al periodista a publicar una aclaración en sus redes sociales y a profundizar su posición en una entrevista con Radio 10. Allí rechazó de manera tajante las interpretaciones que lo señalaban como alguien que pretendía reivindicar al exdictador. “Lo único que me falta a esta altura de mi vida es lavarle la cara a Videla, por favor”, expresó, en referencia a las acusaciones que circularon después de su aparición televisiva. Massaccesi sostuvo que sus declaraciones habían sido interpretadas de una manera diferente a la que intentaba transmitir y pidió disculpas si no había sido suficientemente claro al explicar el propósito de su investigación.
En su descargo, el conductor fue explícito al definir su posición histórica y política frente al responsable de la dictadura. Calificó a Videla como asesino, genocida y dictador, y recordó que la Justicia argentina lo condenó por delitos de lesa humanidad. También afirmó que no debería haber recibido un indulto y que estuvo bien que permaneciera en prisión. Con esas declaraciones, buscó despejar cualquier duda sobre su postura frente a las responsabilidades penales y políticas del exmilitar, diferenciando su reflexión general sobre la naturaleza humana de una eventual defensa de los crímenes cometidos durante el régimen de facto.
Massaccesi también reafirmó su compromiso con los reclamos históricos de los organismos de derechos humanos. En su aclaración, sostuvo que continúa defendiendo la aparición con vida de las personas desaparecidas, el juicio y castigo a los responsables y la recuperación de los nietos apropiados durante la dictadura. Remarcó que no realizaría un documental destinado a negar la dimensión del desastre humanitario provocado por el terrorismo de Estado ni a mejorar artificialmente la imagen de Videla. Según explicó, el proyecto busca trabajar con información y testimonios para profundizar en hechos de la historia argentina, sin utilizar ese material como una justificación de los delitos cometidos.
La controversia se extendió más allá de las declaraciones del propio periodista y generó cuestionamientos sobre la pertinencia de investigar la vida personal de una figura histórica asociada a graves violaciones de los derechos humanos. En las redes sociales, distintas personas objetaron que se pusiera el foco en la intimidad o en una posible dimensión espiritual de Videla, mientras que otras discusiones se centraron en la responsabilidad de los medios al presentar contenidos sobre el pasado reciente. El debate puso de relieve que una producción documental sobre un dictador no se evalúa solamente por la información que reúne, sino también por el contexto, el enfoque narrativo y la manera en que incorpora las condenas judiciales y las consecuencias sociales de sus actos.
Jorge Rafael Videla fue uno de los principales responsables de la dictadura cívico-militar que gobernó la Argentina desde 1976. Durante ese período, el aparato represivo estatal desplegó un sistema de secuestros, torturas, asesinatos, desapariciones forzadas y apropiación de niños. Décadas después, los procesos judiciales permitieron establecer responsabilidades penales por numerosos crímenes de lesa humanidad. Por ese motivo, cualquier abordaje periodístico de su figura implica una especial responsabilidad histórica: reconstruir hechos y analizar documentación no debe confundirse con relativizar las condenas ni con minimizar el sufrimiento de las víctimas y sus familiares.
Tras las aclaraciones, Massaccesi insistió en que su documental no pretende defender a Videla ni construir una imagen favorable del dictador. El proyecto continúa en etapa de investigación y recopilación de materiales, por lo que todavía no se conocen todos sus detalles ni el resultado final. La polémica, mientras tanto, dejó planteada una discusión sobre cómo narrar las figuras responsables de crímenes de Estado y cómo distinguir entre el análisis histórico y la reivindicación. El periodista afirmó que su intención es profundizar en los hechos y en la trayectoria pública del exdictador, sin apartarse de una conclusión que reiteró de manera expresa: Videla fue un genocida, estuvo bien condenado y no debió ser indultado.
Fuente: Minuto Uno



