El Gobierno admite posibles cambios en el operativo por la visita del papa León XIV a la Argentina

Alejandra Monteoliva ministra de Seguridad
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La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que los preparativos para recibir al papa León XIV continúan, aunque reconoció que podrían modificarse según la evolución de la salud del pontífice y las decisiones que adopte el Vaticano. La visita está prevista entre el 8 y el 11 de noviembre de 2026, con actividades en distintas jurisdicciones del país. Mientras se aguarda una comunicación oficial de la Santa Sede, el Gobierno mantiene la organización logística y de seguridad prevista para el acontecimiento.

La posibilidad de modificar el operativo fue reconocida por Monteoliva el martes 13 de octubre, luego de conocerse que el Papa había sido sometido a una intervención quirúrgica por un tumor maligno en el pulmón. La funcionaria explicó que, hasta el momento de sus declaraciones, el Gobierno no había recibido una notificación oficial que confirmara una cancelación o postergación de la visita. Por ese motivo, las áreas involucradas debían continuar trabajando con el cronograma establecido, aun cuando existe incertidumbre sobre las fechas definitivas.

“Hasta que no haya una respuesta oficial del Vaticano, seguimos trabajando porque es un dispositivo impresionante”, sostuvo la ministra. También admitió que podrían producirse modificaciones y señaló que, si fuera necesario reprogramar las actividades, se adaptaría la organización. Sus declaraciones reflejaron la posición oficial de mantener los preparativos sin dar por confirmada una suspensión ni anticipar una decisión que corresponde al Vaticano.

La agenda prevista para la Argentina forma parte de una gira latinoamericana que contempla visitas a Uruguay, Argentina y Perú. En el caso argentino, el cronograma anunciado comprende del 8 al 11 de noviembre e incluye actividades en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Luján, Claypole y Córdoba. La magnitud del acontecimiento exige coordinación entre organismos nacionales, gobiernos provinciales, fuerzas de seguridad y autoridades eclesiásticas, tanto para los desplazamientos del pontífice como para la organización de los encuentros con fieles.

Uno de los factores que condicionan la planificación es la evolución clínica del Papa y el tratamiento que deba realizar después de la operación. Monteoliva señaló que todavía no se conocían todos los pasos de su recuperación y que la prioridad debía ser la salud del pontífice. La ministra expresó su expectativa de que la visita pueda concretarse, pero remarcó que cualquier modificación dependerá de la información oficial que llegue desde Roma. Por eso, el Gobierno busca sostener el trabajo preparatorio sin perder tiempo, pero con margen para adaptar el dispositivo.

En la misma jornada, el canciller Pablo Quirno también se refirió a la situación y aseguró que la organización continuaba en marcha. El funcionario indicó que el Gobierno seguía con atención las novedades sobre la salud del Papa y que la decisión final sobre el viaje corresponde al Vaticano. Según explicó, antes de la intervención existía intención de realizar la visita, pero las circunstancias médicas obligan a esperar la evolución y las indicaciones de las autoridades de la Santa Sede.

El operativo tiene además un marco normativo vigente. El Decreto de Necesidad y Urgencia 1103/2026 declaró de interés nacional la visita y estableció jornadas no laborables con distintos alcances territoriales para facilitar la logística, la seguridad y el ordenamiento de la circulación. La norma dispone un feriado nacional para el lunes 9 de noviembre; otro para el martes 10 en Córdoba y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; y uno adicional para el miércoles 11 en la provincia de Buenos Aires. Cualquier cambio en el cronograma de la visita podría obligar a revisar las medidas organizativas, aunque al momento de las declaraciones de Monteoliva el esquema seguía vigente.

La planificación involucra a distintas áreas del Estado y requiere prever desplazamientos, concentración de público, asistencia sanitaria, circulación vehicular y protección de las delegaciones. En septiembre, el Ministerio de Seguridad ya había informado que la visita constituía uno de los ejes de trabajo del Consejo de Seguridad Interior, con participación de autoridades de distintas jurisdicciones. La escala del operativo explica por qué el Gobierno sostiene las tareas preparatorias mientras espera una definición: una reprogramación tendría consecuencias logísticas y administrativas que deberían coordinarse entre los organismos participantes.

Por ahora, la visita del papa León XIV no fue oficialmente cancelada ni postergada, según la información difundida el 14 de octubre. La fecha definitiva dependerá de la recuperación del pontífice y de las decisiones que comunique el Vaticano. El Gobierno mantiene el operativo previsto y admite que podría adecuarlo si cambian las circunstancias. Para las provincias y ciudades incluidas en el recorrido, así como para quienes planean asistir a las celebraciones, la recomendación práctica es seguir las comunicaciones oficiales antes de dar por confirmados los horarios y las actividades.

Fuente: Minuto Uno

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