Caputo se reunió con Georgieva en medio de cuestionamientos internos y con un desembolso del FMI pendiente

Caputo
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El ministro de Economía mantuvo un encuentro con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, en Bangkok, Tailandia. Las conversaciones apuntan a cerrar la tercera revisión del acuerdo con la Argentina, que habilitaría un desembolso de aproximadamente US$869 millones. La reunión se produjo tras el recorte de las proyecciones de crecimiento económico y en medio de versiones sobre tensiones dentro del equipo económico.

El ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió este martes 13 de octubre con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, durante las reuniones anuales del organismo y del Banco Mundial que se desarrollan en Bangkok, Tailandia. Del encuentro también participaron el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, el subdirector gerente del Fondo, Dan Katz, y otros integrantes de los equipos económicos. Según informó Caputo, la conversación abarcó cuestiones económicas internas y externas y permitió avanzar en el diálogo sobre el programa vigente entre la Argentina y el organismo.

Tras la reunión, el ministro publicó en sus redes sociales que Georgieva había elogiado especialmente la disciplina fiscal del Gobierno de Javier Milei, a la que calificó, según su relato, como ejemplar a nivel internacional pese a los shocks globales. Por su parte, la titular del FMI destacó las mejoras en los fundamentos económicos y la resiliencia que atribuyó a la política fiscal argentina. También confirmó que los equipos técnicos continúan trabajando para finalizar las conversaciones correspondientes a la tercera revisión del programa. <Cite refs={[“turn969526search1″,”turn969526search2”]}/>

El cierre de esa revisión resulta clave para el Gobierno porque de su aprobación depende un nuevo desembolso de alrededor de US$869 millones. La misión técnica del Fondo había concluido su trabajo en Buenos Aires a fines de septiembre, pero todavía resta completar el proceso institucional para habilitar el giro. El ingreso de esos recursos fortalecería las reservas del Banco Central en un momento en que la administración nacional busca sostener la estabilidad cambiaria y atender sus compromisos financieros externos. Hasta que la revisión sea aprobada formalmente, el dinero no puede considerarse acreditado. <Cite refs={[“turn969526search4″,”turn969526search1”]}/>

Uno de los principales puntos pendientes es el cumplimiento de las metas fiscales del primer semestre de 2026. De acuerdo con los datos publicados sobre la revisión, la Argentina registró un superávit primario de $6,29 billones entre enero y junio, por debajo de la meta de $6,86 billones acordada con el FMI para ese período. La diferencia fue de aproximadamente $574.000 millones. Para continuar con el programa, el Gobierno deberá obtener una dispensa del organismo por ese desvío, mientras las conversaciones técnicas avanzan hacia una definición. <Cite refs={[“turn969526search1″,”turn969526search7”]}/>

Otro aspecto de la negociación es la evolución de las reservas internacionales. Según los reportes sobre el programa, el Banco Central logró cumplir la meta de reservas netas correspondiente al primer semestre después de que el FMI flexibilizara el objetivo original. De esta manera, el panorama presenta diferencias entre los compromisos asumidos: mientras el frente de reservas mostró un resultado favorable respecto de la meta revisada, el objetivo fiscal quedó por debajo de lo pactado. Esta combinación obliga al equipo económico a negociar condiciones para que el organismo apruebe la revisión sin interrumpir el financiamiento previsto.

El encuentro en Bangkok también estuvo atravesado por los cuestionamientos y las versiones sobre tensiones internas dentro del Gobierno. En los días previos, el presidente Javier Milei había rechazado públicamente las versiones de enfrentamientos dentro de su equipo económico y había descrito su relación con Caputo como «simbiótica». La reunión con Georgieva se desarrolló, por lo tanto, en un contexto en el que el ministro busca sostener el diálogo con el Fondo y mostrar continuidad en la estrategia económica. Las versiones sobre internas deben distinguirse de los hechos confirmados: no se informó que el encuentro con la titular del FMI estuviera motivado por una disputa interna.

En paralelo, el organismo publicó sus nuevas perspectivas económicas y redujo su previsión de crecimiento para la Argentina en 2026 al 2,1%, frente al 3,5% que estimaba anteriormente. El ajuste de 1,4 puntos porcentuales refleja una evaluación más moderada del desempeño esperado de la actividad económica. Entre los factores señalados se encuentran la debilidad observada durante los primeros trimestres y una demanda interna más moderada. Para 2027, el FMI mantiene una proyección de crecimiento del 3,5%, aunque ese escenario dependerá de la evolución de la inversión, las exportaciones, el consumo y las condiciones financieras. <Cite refs={[“turn969526search1″,”turn969526search9”]}/>

La negociación con el Fondo continuará durante las reuniones internacionales de esta semana. Para el Gobierno argentino, el desafío es conseguir la aprobación de la tercera revisión, obtener el desembolso pendiente y sostener los objetivos fiscales del programa en un contexto de crecimiento proyectado más bajo. Para evaluar el resultado concreto de las conversaciones será necesario esperar la resolución formal del FMI, las condiciones que eventualmente establezca y la confirmación del giro de fondos. Los elogios públicos a la política fiscal expresados por Georgieva no equivalen, por sí solos, a la aprobación definitiva de la revisión.

Con ayuda de La Nueva Mañana

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