El feriado del 12 de octubre movilizó a 1.490.400 turistas en todo el país y generó un impacto económico de $313.610 millones. Aunque la cantidad de viajeros creció un 3,5% interanual, las estadías más cortas limitaron los ingresos del sector y provocaron una caída del gasto total en términos reales, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El fin de semana largo por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural dejó un balance con dos caras para el turismo argentino: más personas viajaron, pero el movimiento económico no logró superar al del año anterior una vez descontada la inflación. De acuerdo con el relevamiento de CAME, 1.490.400 turistas recorrieron distintos destinos del país y generaron un impacto económico directo de $313.610 millones. La cifra mostró que el interés por las escapadas se mantuvo, aunque con un comportamiento de consumo más moderado.
Uno de los datos centrales del informe fue el aumento del 3,5% en la cantidad de viajeros respecto del mismo feriado de 2025. Sin embargo, la estadía promedio se redujo de dos días a 1,8, lo que representó una caída interanual del 10%. Esta tendencia refleja que muchos visitantes optaron por viajes más breves, con menos noches de alojamiento y una menor cantidad de oportunidades para gastar en gastronomía, actividades recreativas, comercios y excursiones.
El gasto promedio diario por turista alcanzó los $116.900, un incremento real del 5% frente al año pasado, según CAME. No obstante, el gasto total cayó un 2,2% en términos reales, luego de considerar una inflación interanual del 22,1% utilizada en el relevamiento. En otras palabras, el mayor desembolso diario no alcanzó para compensar la reducción del tiempo de permanencia en los destinos, una variable clave para hoteles, restaurantes, prestadores turísticos y comercios.
El comportamiento de los viajeros también estuvo marcado por las decisiones de último momento, las escapadas de cercanía y una selección más cuidadosa de los gastos. Las condiciones meteorológicas, con lluvias, humedad y temperaturas frescas en distintas regiones, condicionaron parte de las actividades al aire libre y las decisiones de viaje. Aun así, los destinos que ofrecieron festivales, propuestas culturales, gastronomía y atractivos naturales consiguieron sostener una parte importante del movimiento turístico.
Entre los lugares que convocaron visitantes se destacaron destinos de Córdoba, Tucumán, Catamarca y Santa Fe, además de centros turísticos patagónicos como Bariloche y Puerto Madryn, que registraron niveles de ocupación cercanos al 80%, de acuerdo con los datos difundidos. Las fiestas populares y los acontecimientos culturales funcionaron como motores de atracción, al ofrecer actividades capaces de impulsar las visitas incluso en un escenario de presupuestos familiares más ajustados. Los resultados, sin embargo, fueron desiguales entre provincias y localidades.
El transporte aéreo también registró un nivel significativo de actividad durante el feriado. Aerolíneas Argentinas contabilizó 160.532 reservas para viajar entre el 9 y el 12 de octubre, con un crecimiento interanual del 16% en los vuelos de cabotaje y una ocupación del 88% en esas rutas. Entre los destinos más elegidos figuraron Bariloche, Córdoba, Mendoza, Puerto Iguazú y Ushuaia. Estos números muestran que hubo demanda para viajar, aunque el desempeño del transporte no necesariamente se tradujo en un crecimiento equivalente del gasto total en cada destino.
El costo de las escapadas también permite dimensionar las dificultades para sostener viajes más prolongados. Un relevamiento del Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) estimó que una familia de cuatro integrantes necesitó, en promedio, $1.072.600 para cubrir transporte en micro y alojamiento durante el fin de semana largo. Ese cálculo equivalía al 53% de un salario formal promedio y no incluía comidas, excursiones ni otros consumos. El monto ayuda a explicar por qué algunas familias pueden elegir reducir los días de estadía o concentrar sus gastos en actividades consideradas prioritarias.
En el acumulado de los ocho fines de semana largos registrados durante 2026, CAME contabilizó 12.939.094 turistas y un impacto económico de aproximadamente $3,4 billones. La estadía promedio acumulada fue de 2,37 días, con un gasto diario medio de $111.282 por persona. El balance de octubre confirma que la cantidad de viajeros, por sí sola, no alcanza para medir la evolución del turismo: también importan la duración de los viajes, el poder adquisitivo, los precios y el consumo realizado en cada destino. Para las economías locales que dependen de esta actividad, el desafío es convertir el movimiento de visitantes en ingresos sostenidos para los trabajadores, los emprendimientos y los comercios.
Fuente: Ámbito Financiero; Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME); Universidad Argentina de la Empresa (UADE).



