Las primeras mediciones privadas de octubre registraron subas de precios en alimentos y bebidas. LCG relevó un incremento del 0,5% durante la primera semana, mientras que Analytica calculó un 0,8%. Las proyecciones vuelven a poner en discusión la evolución del costo de vida y su impacto sobre el poder adquisitivo.
Los precios de los alimentos comenzaron octubre con nuevos aumentos y encendieron señales de alerta sobre la evolución de la inflación en la Argentina. De acuerdo con un relevamiento de la Agencia Noticias Argentinas, las primeras mediciones de consultoras privadas muestran incrementos en productos básicos que podrían llevar la inflación mensual a valores cercanos al 2%. Aunque todavía se trata de estimaciones preliminares, los datos anticipan que el comportamiento de los alimentos seguirá siendo determinante para la evolución del índice general de precios.
La consultora LCG registró un aumento del 0,5% en los precios de los alimentos durante la primera semana de octubre. Según el mismo relevamiento, la variación promedio acumulada en las últimas cuatro semanas alcanzó el 4,3%. El dato muestra que, más allá de las fluctuaciones semanales, los productos de consumo cotidiano continúan acumulando incrementos que afectan directamente el presupuesto de los hogares.
Dentro de los rubros relevados por LCG, las bebidas encabezaron las subas semanales, con un incremento del 1,1%. Les siguieron los panificados, con el 0,7%, y las carnes, con el 0,6%. También se registraron aumentos en azúcar y huevos, ambos con el 0,3%, mientras que aceites, frutas y verduras avanzaron un 0,2% cada uno. La diversidad de productos alcanzados refleja que las presiones sobre los precios no se concentran exclusivamente en un solo componente de la canasta alimentaria.
Por su parte, Analytica calculó que los alimentos aumentaron un 0,8% durante los primeros días del mes. En su medición de las últimas cuatro semanas, el incremento llegó al 2,8%. Las verduras registraron la suba más importante, con un 2,4%, seguidas por los panificados y el café, con un 0,8% cada uno, y las carnes, con un 0,7%. Las diferencias entre las consultoras responden a las canastas de productos y metodologías que utiliza cada una, por lo que sus cifras deben interpretarse como estimaciones independientes.
A partir de esos registros, Analytica proyectó una inflación del 1,9% para octubre. Esa estimación todavía debe incorporar la evolución de otros componentes del índice de precios al consumidor, entre ellos los servicios públicos y otros gastos que enfrentan las familias. Por ese motivo, el resultado mensual dependerá de cómo evolucionen los distintos rubros durante las semanas restantes y de si las variaciones iniciales se sostienen o se moderan.
El panorama también adquiere relevancia porque el mercado esperaba que la desaceleración inflacionaria continuara durante los próximos meses. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central a partir de estimaciones de consultoras y entidades financieras, había proyectado una inflación del 1,7% para octubre. Las primeras cifras privadas se ubican por encima de esa referencia, aunque todavía no permiten anticipar con certeza cuál será el resultado oficial.
Para las familias, la evolución de los alimentos tiene un impacto particular porque se trata de gastos difíciles de postergar. Cuando los precios aumentan de manera sostenida, los hogares deben reorganizar sus compras, reemplazar productos por alternativas más económicas o reducir cantidades para ajustar el consumo a sus ingresos. El efecto es especialmente relevante para quienes destinan una proporción elevada de sus recursos a la alimentación y cuentan con poco margen para absorber nuevos incrementos en los gastos cotidianos.
El dato central de este comienzo de octubre es que las primeras mediciones muestran una aceleración en determinados precios y mantienen abierta la incertidumbre sobre el ritmo de la inflación. Las cifras de las consultoras no reemplazan al índice oficial del INDEC, pero funcionan como indicadores anticipados para seguir la evolución de los precios. La publicación del IPC y los próximos relevamientos permitirán determinar si las subas iniciales se consolidan y qué impacto tienen sobre el costo de vida y la recuperación del poder adquisitivo.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas, con datos de las consultoras LCG y Analytica y proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central.



