El intendente de Córdoba defendió el operativo previsto para la llegada del papa León XIV y confirmó que la Policía provincial podrá intervenir en tareas de seguridad y tránsito. La decisión se da en medio de un conflicto con trabajadores municipales, que denunciaron deudas salariales y cuestionaron el desplazamiento de los inspectores de tránsito.
La visita del papa León XIV a Córdoba volvió a quedar atravesada por una disputa entre el Ejecutivo municipal y el Sindicato Único de Obreros y Empleados Municipales (SUOEM). Este jueves, el intendente Daniel Passerini y el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, brindaron detalles del operativo previsto para el 10 de noviembre y ratificaron que efectivos policiales podrán asumir tareas vinculadas con el tránsito y la seguridad durante la jornada. Passerini calificó el acontecimiento como “el evento más grande de la historia de la ciudad” y sostuvo que se implementará un operativo extraordinario.
La decisión se conoce luego de un episodio de tensión protagonizado por trabajadores de Tránsito de la Municipalidad, quienes el domingo pasado decidieron no prestar servicios en distintos eventos. Desde el SUOEM explicaron que existían ítems salariales que, según el gremio, llevaban cinco meses sin ser abonados y que los trabajadores no estaban dispuestos a continuar prestando voluntariamente tareas que no eran remuneradas. El sindicato también cuestionó que la Provincia pudiera avanzar sobre funciones que considera propias del ámbito municipal.
En ese marco, Quinteros confirmó que la Policía de Córdoba tendrá un papel específico durante la visita del Pontífice. Según explicó, el convenio firmado entre la Municipalidad y la fuerza provincial contempla que los agentes puedan hacerse cargo del control de accesos, recorridos y perímetros vinculados con el desplazamiento de León XIV. El ministro sostuvo además que los empleados municipales deberán trabajar durante la jornada, mientras que la Policía garantizará que la visita se desarrolle con normalidad.
Passerini, por su parte, rechazó los cuestionamientos del sindicato sobre las obligaciones salariales. “No hay ninguna deuda exigible”, afirmó el intendente, quien aseguró que la Municipalidad había pagado el martes todo aquello que se encontraba liquidado. La postura del Ejecutivo municipal contrasta con la denuncia sindical, que sostiene que todavía existen conceptos salariales pendientes. De esta manera, el conflicto por los servicios durante la visita papal se superpone con una discusión más amplia sobre las condiciones laborales de los trabajadores municipales.
El cruce también escaló en términos políticos. En un comunicado, el SUOEM cuestionó al gobernador Martín Llaryora y habló de “voracidad institucional” frente a la posibilidad de que efectivos provinciales desarrollen funciones vinculadas al tránsito municipal. El gremio defendió además la experiencia de los inspectores y planteó que, en lugar de avanzar sobre esas tareas, debería fortalecerse la estructura de la Policía Municipal. El sindicato llegó a calificar de “carancho” al gobernador y responsabilizó a la gestión provincial por el deterioro de la situación municipal.
Passerini respondió con dureza a esas acusaciones y negó que las autoridades municipales hubieran sido notificadas con 48 horas de anticipación sobre la decisión de los trabajadores de no prestar colaboración. “Es mentira que nos notificaron 48 horas antes que no iban a colaborar”, sostuvo. Además, cuestionó a quienes, según su interpretación, respaldaron la decisión de los trabajadores y consideró que lo ocurrido implicó una falta de respeto hacia la ciudad. El intendente sostuvo que el episodio del domingo no modificará la organización prevista para la llegada del Papa.
En ese contexto apareció una de las frases más fuertes de Passerini, al referirse a la necesidad de establecer reglas claras para evitar nuevos conflictos. “Este incidente que ocurrió el domingo, ocasionado por un puñado de irresponsables, no va a cambiar nada. Queremos que esto tenga fuerza de ordenanza para que ningún pícaro quiera discutir el rol de la autoridad”, afirmó. El jefe comunal también remarcó que durante la visita de León XIV se garantizará la seguridad “con el máximo rigor” y que la Policía tendrá a su cargo los operativos de seguridad y tránsito.
La disputa entre el Municipio y el SUOEM queda así incorporada a la organización de una visita que tendrá una dimensión religiosa, institucional y logística extraordinaria para Córdoba. León XIV tiene previsto visitar la provincia el 10 de noviembre, dentro de su gira por Argentina, y las autoridades estiman un despliegue masivo de personas y fuerzas de seguridad. Mientras el Ejecutivo busca garantizar el funcionamiento del operativo, el gremio municipal sostiene sus cuestionamientos sobre las condiciones laborales y la intervención de la Policía provincial en tareas de tránsito. El conflicto, por lo tanto, continuará abierto en los próximos días y tendrá como escenario inmediato la preparación de la ciudad para la llegada del Pontífice.
Fuente: Cba24n



