Luis Caputo no participó de la reunión de Gabinete que encabezó Javier Milei y, en su lugar, el Presidente invitó al economista Alberto Ades, quien cuestionó aspectos del diseño del programa económico. Desde el Gobierno presentaron su exposición como un análisis sobre el escenario global y las oportunidades para la Argentina.
Una particular fotografía política y económica quedó instalada tras la última reunión de Gabinete encabezada por Javier Milei. Mientras el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, no participó del encuentro, el Presidente incorporó como invitado al economista Alberto Ades, un profesional con trayectoria en Wall Street que en los últimos meses formuló críticas sobre distintos aspectos del programa económico argentino. La coincidencia entre la ausencia del titular del Palacio de Hacienda y la presencia de un economista que cuestionó el diseño de algunas políticas alimentó las especulaciones sobre el rumbo económico, aunque no existe una confirmación oficial de que se trate de una disputa interna.
Ades no es un economista ajeno al círculo de Milei. Es doctor en Economía por la Universidad de Harvard, tiene una extensa trayectoria profesional en Estados Unidos y actualmente trabaja en Vector Alpha, después de haber pasado por Goldman Sachs. Además, mantiene un vínculo personal con el Presidente y ha participado anteriormente de encuentros con él. Por eso, su presencia en la reunión no puede leerse simplemente como la incorporación de una voz externa al Gobierno: se trata de alguien a quien Milei conoce y con quien mantiene contacto desde hace tiempo.
El dato que volvió especialmente llamativo el encuentro fue la ausencia de Caputo. Según las informaciones difundidas después de la reunión, el ministro había comunicado que se encontraba enfermo y por ese motivo no concurrió. Sin embargo, horas más tarde confirmó su participación en un streaming, donde habló sobre la situación económica y defendió el rumbo del Gobierno. Esa combinación —ministro ausente del Gabinete pero activo públicamente durante la misma jornada— fue uno de los elementos que alimentaron las versiones sobre eventuales tensiones dentro del equipo económico.
En la reunión, Ades presentó su último trabajo, “El mundo que ya llegó. Geopolítica, deuda y mercados: el cambio de régimen ya se puede medir”, según informó oficialmente Presidencia. Su exposición estuvo vinculada con la transformación del escenario económico internacional desde 2022 y con la posición que puede ocupar la Argentina en ese nuevo contexto. El Gobierno destacó especialmente las oportunidades vinculadas con alimentos, energía y minerales, en línea con la estrategia de inserción internacional que Milei viene promoviendo.
Pero detrás de esa presentación existe una discusión económica más profunda. En declaraciones previas, Ades había planteado que la actividad económica argentina se encontraba “floja” y atribuyó parte de esa situación al diseño del programa impulsado por Milei y Caputo. Su argumento apunta a que determinadas decisiones favorecen la expansión de algunos sectores mientras otros pierden peso relativo, generando efectos sobre la actividad que no necesariamente coinciden con el diagnóstico optimista que suele transmitir el Gobierno.
La diferencia de diagnósticos es uno de los elementos que le otorga relevancia política a su presencia. Mientras Milei insiste en defender los resultados de su programa y durante la reunión destacó los datos positivos de recaudación de septiembre, Ades viene señalando problemas relacionados con la actividad y con el diseño de la política económica. No se trata, por lo tanto, de un economista que cuestione todos los fundamentos del Gobierno: también ha destacado el compromiso del Presidente con el equilibrio fiscal. Su posición aparece más vinculada con determinadas herramientas, efectos sectoriales y problemas de implementación.
La jornada también tuvo otros componentes políticos. Milei analizó el escenario internacional, las tensiones sobre la oferta global de petróleo y las altas tasas de interés de Estados Unidos, además de celebrar el resultado electoral de Brasil y la victoria de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta. El Presidente también repasó la situación económica argentina y destacó la recaudación de septiembre. En ese marco, la incorporación de Ades puede interpretarse como parte de una búsqueda de perspectivas sobre un escenario internacional que el propio Gobierno considera determinante para los próximos años.
La pregunta que queda abierta es qué lugar tendrá esa mirada en la toma de decisiones económicas. Por ahora, no hay confirmación de una modificación del equipo económico ni de una ruptura entre Milei y Caputo. Lo que sí ocurrió es que el Presidente escuchó en Casa Rosada a un economista que ha cuestionado aspectos del programa mientras el ministro de Economía no estaba presente. En un Gobierno donde la política económica constituye uno de sus principales ejes de identidad, la escena resulta significativa: la discusión sobre cómo sostener el equilibrio fiscal, recuperar actividad y resolver los problemas de crédito y crecimiento vuelve a aparecer incluso dentro del universo de economistas cercanos al propio Presidente.
Fuente: Primereando las noticias



