Yemen: Arabia Saudí promete seguir neutralizando los ataques con misiles de los hutíes

Internacionales Arabia Saudita y Yemen
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La coalición liderada por Arabia Saudí aseguró que continuará interceptando y destruyendo las amenazas de misiles lanzadas por los hutíes desde Yemen. La declaración se produjo después de derribar un misil balístico dirigido contra Khamis Mushait, en medio de una fuerte escalada militar en la región.

La coalición militar liderada por Arabia Saudí afirmó que continuará neutralizando las amenazas balísticas y de misiles tierra-tierra provenientes de Yemen, después de interceptar y destruir un proyectil lanzado por los hutíes contra la ciudad de Khamis Mushait, en el suroeste del territorio saudí. El anuncio fue realizado por el portavoz de la coalición, Turki Al-Malki, quien señaló a Saná y a las provincias yemeníes de Saada y Amran como fuentes de las amenazas misilísticas.

El episodio se produce en un contexto de fuerte escalada del conflicto yemení. Las fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente, respaldadas por Arabia Saudí, iniciaron una importante ofensiva para recuperar territorios que habían quedado bajo control de los hutíes, incluyendo zonas estratégicas próximas al estrecho de Bab el-Mandeb y la ciudad portuaria de Mocha. La operación cuenta con apoyo aéreo saudí y busca modificar el equilibrio militar que se había consolidado durante los últimos años.

Los hutíes, por su parte, respondieron con una serie de ataques mediante misiles y drones contra objetivos en Arabia Saudí. El grupo afirmó haber atacado instalaciones y aeropuertos, entre ellos el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, aunque algunas de estas afirmaciones no fueron confirmadas inmediatamente por las autoridades saudíes. En paralelo, la coalición informó sobre la intercepción de proyectiles dirigidos contra distintas zonas del territorio saudí.

La escalada también alcanzó a Yemen. Durante las últimas horas, los hutíes lanzaron misiles balísticos y drones contra el aeropuerto internacional de Adén, según informó el Ministerio de Transporte yemení. Uno de los proyectiles habría caído cerca de la pista poco antes de la llegada de un vuelo procedente de El Cairo, lo que obligó a cancelar el aterrizaje y desviar el avión hacia Yeda, Arabia Saudí. Las autoridades también retiraron aeronaves que se encontraban en la pista ante el temor de nuevos ataques.

El punto estratégico de la disputa es el estrecho de Bab el-Mandeb, una de las principales rutas marítimas que conectan el mar Rojo con el golfo de Adén y el océano Índico. El control de esta zona tiene consecuencias que exceden ampliamente las fronteras de Yemen, debido a su importancia para el comercio internacional y el transporte de energía. La ofensiva de las fuerzas respaldadas por Riad busca recuperar posiciones en la costa y reducir la capacidad hutí para amenazar la navegación y las infraestructuras regionales.

La actual ofensiva representa además una ruptura con el escenario relativamente estable que había dejado la tregua negociada con mediación de Naciones Unidas en 2022. Aunque aquella pausa redujo considerablemente los combates de gran escala, nunca se alcanzó un acuerdo político definitivo entre las partes. Ahora, la reanudación de las operaciones militares amenaza con profundizar una guerra que ya provocó desplazamientos masivos y una de las crisis humanitarias más graves del mundo. La Organización Internacional para las Migraciones informó que más de 200.000 personas fueron desplazadas por la nueva ola de enfrentamientos.

La dimensión regional del conflicto también se amplió. Arabia Saudí busca apoyo internacional para hacer frente a los hutíes, mientras que Turquía y Pakistán anunciaron mecanismos de cooperación defensiva con Riad. Estados Unidos, por su parte, proporciona inteligencia y apoyo de planificación a las operaciones saudíes, aunque su participación directa en los combates es un asunto más limitado. La creciente participación de distintos países refleja la importancia estratégica que adquirió el conflicto en torno al mar Rojo y las rutas de navegación de Medio Oriente.

Mientras ambos bandos intercambian ataques y anuncian avances, la situación sobre el terreno continúa siendo difícil de verificar de manera independiente. La agencia AFP señaló que las afirmaciones de las distintas partes sobre conquistas territoriales y daños causados no pudieron ser comprobadas de forma autónoma debido a la rapidez de los acontecimientos y las dificultades de acceso periodístico. Lo que sí aparece confirmado es una nueva escalada militar, con ataques con misiles y drones, operaciones aéreas y terrestres y una creciente disputa por el control de una de las rutas marítimas más importantes de la región.

Fuente: Noticias Argentinas

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