Del descampado a formar jugadores para Belgrano y Talleres: la historia del Club Torino de Córdoba

CLUB TORINO
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Sebastián Pons, presidente del Club Social y Deportivo Torino de Córdoba, contó en Enfoque SUTE cómo un grupo de vecinos transformó un descampado de barrio Estación Flores en un espacio deportivo y social para chicos. “Primero formamos personas, después viene lo deportivo”, destacó.

En el barrio Estación Flores de la ciudad de Córdoba, cerca de Matienzo y Roque Arias, un grupo de vecinos decidió transformar un espacio abandonado en una oportunidad para cientos de chicos. Sebastián Pons, presidente del Club Social y Deportivo Torino, contó en el programa Enfoque SUTE, de Mordisquito TV, cómo comenzó un proyecto que tuvo que atravesar enormes dificultades para convertirse en una institución deportiva con infraestructura y una propuesta destinada no solamente al fútbol, sino también a la formación y contención de los jóvenes.

Pons recordó que el trabajo comenzó el 2 de abril, cuando el lugar era prácticamente un descampado. “Arrancamos con un descampado, sacamos cinco camionadas de escombro”, relató al reconstruir los primeros pasos del proyecto. El comienzo, según explicó, estuvo marcado por el esfuerzo de un grupo de personas que decidió involucrarse directamente en la recuperación del espacio. Durante enero, incluso, las tareas se extendían hasta la medianoche y demandaban un esfuerzo físico permanente para poner en condiciones las instalaciones.

Con el paso del tiempo, el trabajo colectivo permitió que el club comenzara a contar con una infraestructura que antes parecía difícil de imaginar. Pons detalló que actualmente disponen de vestuarios, un buffet, heladera, freezer e iluminación para las canchas. Cada avance fue producto de distintas iniciativas para recaudar fondos y sostener económicamente al club, entre ellas la venta de pollos y rifas. “Laburando, laburando”, resumió Pons al describir el esfuerzo realizado por quienes participaron de la construcción de este proyecto deportivo y social.

La historia del Torino también estuvo atravesada por dificultades que obligaron a buscar nuevas soluciones. El presidente del club recordó, por ejemplo, que durante la pandemia sufrieron el robo de los cables que utilizaban para las instalaciones. Frente a esa situación, decidieron volver a invertir y colocaron cableado subterráneo para evitar nuevos inconvenientes. Para Pons, cada uno de esos obstáculos terminó fortaleciendo el sentido de pertenencia y el compromiso de quienes forman parte de la institución.

Uno de los aspectos que más destacó el dirigente fue la posibilidad de que los chicos del club puedan acceder a oportunidades deportivas en instituciones de mayor estructura. Según contó durante la entrevista, actualmente hay tres jugadores del Torino en Belgrano y cuatro en Talleres, algo que representa un motivo de orgullo para quienes trabajan diariamente en el club. Sin embargo, Pons remarcó que el objetivo de la institución no se limita a formar futbolistas y que el rendimiento deportivo ocupa un segundo lugar frente a la formación integral de los chicos.

“Somos formadores de personas, después viene lo deportivo”, sostuvo Pons durante la entrevista. Para el presidente del Torino, el club cumple una función que va mucho más allá de una cancha de fútbol: es un espacio donde los chicos pueden encontrar referentes adultos, compañeros, disciplina, contención y una posibilidad concreta de proyectar un futuro diferente. En ese sentido, destacó especialmente el trabajo de los 12 profesores y el coordinador deportivo que forman parte de la estructura del club.

Entre las historias que relató apareció la de Dylan, un chico de la categoría 2012 que, según Pons, se destaca tanto por sus condiciones futbolísticas como por su madurez personal. El dirigente contó que tuvo una conversación con el joven que lo marcó especialmente. Dylan le habría manifestado su deseo de que su madre deje de consumir drogas, además de expresar su intención de “salir de acá” y estudiar. Para Pons, esa experiencia demuestra que detrás de cada jugador existe una historia personal y que el acompañamiento de un club puede resultar fundamental para esos chicos.

La historia de Dylan es presentada por Pons como una de las tantas historias de vida que atraviesan al Club Torino. Su hermano menor, Tian, también forma parte de ese universo de chicos que encuentran en el club un lugar para desarrollarse. “No sabés, un maestro como persona”, expresó el dirigente al referirse a Dylan y a la impresión que le produjo conocer sus objetivos y su manera de enfrentar las dificultades. Para Pons, esos casos representan el verdadero sentido del trabajo que realizan cotidianamente.

El crecimiento del Club Torino, según relató su presidente, fue posible gracias a la participación de muchas personas que colaboraron de diferentes maneras. Pons también destacó especialmente a Walter y Alejandro, a quienes agradeció por haberse incorporado al proyecto y contribuir a que la institución pudiera seguir avanzando. La experiencia que describió en Enfoque SUTE muestra cómo un espacio deportivo de barrio puede convertirse en un punto de encuentro comunitario y en una herramienta para generar oportunidades. De aquel descampado inicial a una institución con infraestructura, profesores y jugadores que llegaron a Belgrano y Talleres, el Torino construyó una historia basada en el trabajo colectivo y con una premisa que Pons repitió durante la entrevista: primero formar personas, después formar deportistas.

Fuente: Entrevista a Sebastián Pons, presidente del Club Social y Deportivo Torino de Córdoba, realizada en el programa Enfoque SUTE, de Mordisquito TV.

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