El Equipo Argentino de Antropología Forense identificó genéticamente los restos de Carlos Simón Poblete, secuestrado en Córdoba en abril de 1977. Habían sido recuperados en 2010 en el Cementerio de la Ciudad de Mendoza y pudieron ser identificados gracias a una muestra de sangre aportada por su hija, Miriam Fernández, cuya identidad había sido restituida en 2017.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) confirmó la identificación genética de Carlos Simón Poblete, quien había sido secuestrado a fines de abril de 1977 en la ciudad de Córdoba, durante la última dictadura militar. Poblete tenía 33 años cuando fue privado ilegítimamente de su libertad y permaneció desaparecido durante casi cinco décadas. Sus restos habían sido recuperados muchos años después, pero recién ahora los estudios genéticos permitieron establecer de manera científica su identidad.
Los restos fueron exhumados en 2010 en el denominado Cuadro 33 del Cementerio de la Ciudad de Mendoza, en el marco de una investigación destinada a localizar e identificar a personas desaparecidas durante el terrorismo de Estado. El trabajo incluyó tareas arqueológicas en unas 250 sepulturas y posteriores estudios antropológicos y genéticos sobre los cuerpos recuperados. La investigación contó con la intervención del Juzgado Federal N°1 de Mendoza y de la Oficina de Asistencia en causas por violaciones a los Derechos Humanos.
La identificación pudo concretarse a partir de una muestra de sangre aportada durante este año por Miriam Fernández, hija biológica de Carlos Poblete y María del Carmen Moyano Maure. El material genético permitió establecer la correspondencia entre los restos recuperados en Mendoza y Poblete. De esta manera, un hallazgo realizado 16 años atrás pudo finalmente vincularse con una persona desaparecida cuya familia llevaba décadas buscando conocer su destino.
Poblete había sido secuestrado junto con María del Carmen Moyano Maure, quien se encontraba embarazada. Una sentencia del Tribunal Oral Federal N°1 de Córdoba dictada en 2016 estableció que ambos fueron trasladados al centro clandestino de detención La Perla. Posteriormente, Moyano Maure fue llevada a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), en Buenos Aires, donde dio a luz a la hija de ambos.
La historia de la hija de la pareja también forma parte de las investigaciones sobre delitos de lesa humanidad. Miriam nació aproximadamente en junio de 1977 mientras su madre permanecía detenida ilegalmente en la ESMA. Ocho días después del parto fue separada de ella y entregada a Osvaldo Fernández Miranda, integrante del Departamento de Informaciones Policiales (D2) de Mendoza, y a su esposa, Iris Yolanda Luffi, quienes la inscribieron como hija biológica. Miriam recuperó su identidad en 2017 y fue reconocida como la nieta recuperada número 127.
La identificación de Poblete aporta ahora una nueva evidencia material sobre el destino de una de las personas desaparecidas durante el accionar represivo estatal. En el caso de Mendoza, las tareas desarrolladas en el Cementerio Municipal permitieron avanzar en la identificación de víctimas mediante la combinación de arqueología, antropología forense, documentación e investigaciones genéticas. Con el caso de Poblete, ya son cuatro las personas identificadas a partir de los trabajos realizados en ese cementerio.
El proceso también muestra la importancia de las muestras genéticas aportadas por familiares de personas desaparecidas. Según informó la Fiscalía Federal de Mendoza, quienes todavía no hayan brindado una muestra pueden hacerlo ante el EAAF de manera gratuita y confidencial, exclusivamente con fines identificatorios. Estos procedimientos permiten establecer vínculos biológicos incluso décadas después de los secuestros y desapariciones ocurridos durante la última dictadura.
A casi 50 años del secuestro de Carlos Simón Poblete, la identificación de sus restos permite cerrar una parte de una búsqueda familiar que permaneció abierta durante décadas y aporta nuevos elementos para reconstruir el destino de las víctimas del terrorismo de Estado. Al mismo tiempo, la investigación sobre su esposa, María del Carmen Moyano Maure, continúa: sus restos todavía no fueron identificados y permanece desaparecida. El trabajo del EAAF y de la Justicia Federal continúa orientado a establecer la identidad y el destino de otras personas desaparecidas durante ese período.
Cona yuda de Filo News



