Doctrina nuclear rusa: cuáles son las condiciones que Moscú contempla para usar armas atómicas

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Rusia mantiene una doctrina de disuasión nuclear que fue actualizada en 2024 y amplió los escenarios en los que Moscú se reserva el derecho de utilizar armas atómicas. El documento incluye ataques convencionales que representen una amenaza crítica para la soberanía o la integridad territorial de Rusia o Bielorrusia.

La doctrina nuclear de Rusia establece el marco oficial para determinar bajo qué circunstancias Moscú considera posible recurrir a su arsenal atómico. El documento fue actualizado por el presidente Vladímir Putin en noviembre de 2024 y define a las armas nucleares como un instrumento de disuasión y como una medida extrema y forzosa.

Uno de los cambios centrales de la actualización fue la ampliación de los escenarios contemplados. La nueva doctrina establece que Rusia se reserva el derecho de utilizar armas nucleares ante una agresión convencional contra Rusia o Bielorrusia que genere una amenaza crítica para su soberanía o integridad territorial. La modificación amplió así el marco respecto del documento anterior, aprobado en 2020.

El documento también contempla como uno de los supuestos para un eventual empleo nuclear la recepción de información fiable sobre el lanzamiento de misiles balísticos dirigidos contra Rusia o sus aliados. También incluye el uso de armas nucleares u otras armas de destrucción masiva contra territorio ruso o aliado, así como contra determinadas formaciones militares o instalaciones rusas ubicadas fuera del país.

Otro escenario previsto está relacionado con ataques contra instalaciones estatales o militares consideradas críticas para la capacidad de respuesta nuclear rusa. La doctrina contempla que la inutilización de determinadas instalaciones, cuando obstaculice la capacidad de respuesta de las fuerzas nucleares, puede formar parte de las condiciones que habiliten la consideración del empleo de estas armas.

La actualización también incorporó una referencia a ataques aeroespaciales masivos. El documento contempla información fiable sobre el lanzamiento o despegue masivo de aeronaves estratégicas o tácticas, misiles de crucero, drones, aeronaves hipersónicas y otros medios de ataque, siempre que crucen la frontera estatal rusa.

La decisión sobre el empleo de armas nucleares corresponde al presidente de Rusia. La propia doctrina establece que la política de disuasión tiene carácter permanente y que las fuerzas nucleares rusas incluyen componentes terrestres, marítimos y aéreos. El documento también señala que Rusia considera el armamento nuclear como una herramienta de disuasión destinada a impedir una agresión y evitar una escalada militar.

La cuestión volvió a cobrar actualidad en los últimos días a partir de las advertencias de Moscú relacionadas con Kaliningrado. Rusia envió una comunicación a la OTAN en la que advirtió que consideraría el empleo de todo su arsenal, incluidas armas nucleares, ante un eventual ataque o intento de bloqueo de ese enclave ruso situado entre Polonia y Lituania. La OTAN confirmó haber recibido el documento y respondió que sus actividades tienen carácter defensivo.

El presidente Putin también volvió a referirse al riesgo de una escalada durante el foro Valdái. Según Reuters, sostuvo que Rusia respondería con todos los medios disponibles si Kaliningrado u otros territorios rusos fueran atacados y advirtió sobre los riesgos de una confrontación directa entre Rusia y la OTAN. Estas declaraciones se producen mientras continúa la guerra en Ucrania y aumentan las tensiones entre Moscú y los países occidentales.

La doctrina, sin embargo, no establece que Rusia vaya a utilizar armas nucleares de manera automática ante cualquiera de estos escenarios. Se trata del marco estratégico mediante el cual Moscú define las circunstancias en las que se reserva esa posibilidad. La combinación entre esa doctrina, las recientes advertencias sobre Kaliningrado y la tensión militar con Occidente vuelve a colocar la cuestión nuclear en el centro de la seguridad internacional.

FUENTE: RT Actualidad

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