Rubén Soro cuestionó la situación presupuestaria y salarial de las universidades nacionales y afirmó que un estudio realizado sobre trabajadores universitarios detectó que el 52% de los nodocentes y el 46% de los docentes tiene deudas con entidades bancarias. También reclamó el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
El rector de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Rubén Soro, advirtió sobre la situación económica que atraviesan docentes y trabajadores nodocentes de las universidades nacionales y aseguró que un estudio realizado en el sector muestra elevados niveles de endeudamiento. Según detalló, el 52% de los nodocentes y el 46% de los docentes universitarios se encuentra endeudado con entidades bancarias.
Soro brindó esas cifras durante una entrevista con LT9 de Santa Fe, en el marco de sus cuestionamientos por la situación presupuestaria de las universidades nacionales. El rector señaló que los porcentajes corresponden exclusivamente al endeudamiento registrado con entidades bancarias y aclaró que el relevamiento no contempla otras obligaciones que pueden afectar a los trabajadores, como alquileres, deudas con comercios u otras formas de financiamiento.
El rector de la UTN vinculó la situación salarial con el deterioro de los ingresos de los trabajadores universitarios. En ese sentido, sostuvo que la actualización de los salarios docentes y nodocentes constituye uno de los puntos centrales del reclamo que mantienen las universidades y las organizaciones sindicales del sector. Según planteó, la Ley de Financiamiento Universitario establece mecanismos para recuperar parte de la pérdida salarial y recomponer las becas estudiantiles.
El reclamo universitario también está relacionado con una medida judicial que ordenó al Gobierno nacional avanzar con el cumplimiento de determinados artículos de la Ley de Financiamiento Universitario. De acuerdo con lo informado por InfoGremiales, el juez Martín Cormick intimó al Poder Ejecutivo a cumplir, en un plazo de cinco días, con los artículos 5 y 6 de esa normativa. El Gobierno nacional anticipó que apelará la decisión judicial.
Soro sostuvo que uno de los objetivos planteados por las universidades es recuperar los salarios docentes y nodocentes desde diciembre de 2023. Según explicó, la normativa contempla una recomposición del 35% y medidas vinculadas con las becas estudiantiles. El planteo forma parte de una discusión más amplia sobre el financiamiento del sistema universitario nacional y sobre la capacidad de las instituciones para sostener sus actividades académicas, científicas y administrativas.
En paralelo, comenzó en el Congreso el debate sobre el Presupuesto 2027. Soro explicó que, desde el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), las universidades elaboraron una propuesta que contempla un presupuesto equivalente al 0,3% del Producto Bruto Interno. Según sus declaraciones, el cálculo realizado por el sistema universitario asciende a 11 billones de pesos, mientras que la propuesta presupuestaria oficial contempla 7,3 billones. El rector caracterizó esa diferencia como un desfasaje respecto de las necesidades planteadas por las universidades.
La situación presupuestaria también repercute sobre otros componentes del sistema universitario. Además de los salarios, las instituciones reclaman recursos para becas y funcionamiento, mientras que las organizaciones gremiales mantienen medidas de fuerza en distintas universidades nacionales. En ese contexto, Soro confirmó que los rectores acompañan el reclamo del Frente Sindical Universitario y anunció la convocatoria a una nueva Marcha Universitaria para el 15 de octubre.
El dato sobre el endeudamiento introduce otra dimensión en el conflicto universitario: además de discutir el presupuesto institucional, las organizaciones del sector plantean el impacto de la evolución salarial sobre las condiciones económicas de los trabajadores. La cifra difundida por Soro —52% de nodocentes y 46% de docentes endeudados con bancos— fue presentada como resultado de un estudio, aunque la información publicada no detalla la metodología, el tamaño de la muestra ni el período exacto de relevamiento. Por eso, esos porcentajes deben ser entendidos como datos atribuidos a ese estudio y no como una medición oficial de todo el sistema universitario nacional.
Fuente: InfoGremiales



