El Ejecutivo creó el Régimen de Demandas Extratendenciales (XDEM), mediante el cual los nuevos proyectos industriales y de gran escala deberán aportar su propia generación y potencia. El objetivo oficial es evitar que las inversiones de gran consumo eléctrico trasladen sus costos al conjunto de los usuarios.
El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo esquema para los grandes consumidores de electricidad con el objetivo de que los nuevos emprendimientos industriales y proyectos de gran escala incorporen sus propias fuentes de generación y capacidad de potencia. La medida busca modificar la forma en que estas demandas se incorporan al sistema eléctrico y evitar que las inversiones necesarias para abastecerlas terminen siendo afrontadas por el conjunto de los usuarios.
La herramienta se denomina Régimen de Demandas Extratendenciales (XDEM) y apunta específicamente a aquellos proyectos cuya demanda eléctrica sea considerada extraordinaria respecto del comportamiento habitual del sistema. Bajo este esquema, los nuevos grandes consumidores deberán aportar una oferta propia de generación y potencia, en lugar de depender exclusivamente de la infraestructura existente para cubrir sus necesidades energéticas.
La iniciativa está vinculada con el crecimiento esperado de emprendimientos industriales y proyectos de gran escala que requieren cantidades importantes de electricidad. La incorporación de estos usuarios puede exigir nuevas inversiones en generación, transporte y otros componentes de la infraestructura eléctrica. El Gobierno busca que esos costos tengan una relación más directa con quienes generan la nueva demanda y no recaigan automáticamente sobre los consumidores residenciales.
El cambio se produce dentro de un proceso más amplio de modificación del sistema de subsidios y tarifas energéticas. Desde comienzos de 2026, el Gobierno implementó el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que reemplazó la segmentación anterior por un esquema de hogares con subsidio y hogares sin subsidio, de acuerdo con ingresos, patrimonio y condiciones socioeconómicas.
En el caso de la electricidad, el nuevo esquema de subsidios estableció bonificaciones para los hogares que cumplen los requisitos, aplicadas sobre determinados bloques de consumo. Durante septiembre, además, el Gobierno elevó a 200 kWh mensuales el límite de consumo bonificable para determinados usuarios residenciales del AMBA y mantuvo una bonificación extraordinaria, mientras avanzaba con la actualización de las tarifas.
La discusión sobre quién debe afrontar los costos del sistema eléctrico también se da en un contexto de cambios en los precios y en el financiamiento de la generación. Un informe reciente de RICSA citado por iProfesional señaló que en agosto la participación de los subsidios estatales sobre el costo real de generación se redujo al 43%, mientras los usuarios residenciales pasaron a cubrir una proporción mayor del costo.
Con el XDEM, el Gobierno plantea que los grandes proyectos que se incorporen de ahora en adelante tengan una relación más directa entre su demanda y la oferta necesaria para abastecerla. La medida puede adquirir especial relevancia ante la llegada de inversiones industriales y proyectos de gran consumo energético, ya que deberán contemplar dentro de su estructura de costos las necesidades adicionales de generación y potencia que demande su actividad.
El nuevo régimen abre así una discusión sobre cómo distribuir los costos de la expansión del sistema eléctrico argentino. Mientras el Gobierno sostiene que busca evitar que los nuevos grandes consumos sean financiados indirectamente por el resto de los usuarios, el desafío será determinar cómo se implementará el mecanismo y qué impacto tendrá sobre las inversiones, la infraestructura eléctrica y las tarifas. La decisión se suma a la reestructuración más amplia que el Ejecutivo viene realizando sobre el mercado energético y el esquema de subsidios.
Fuente: Noticias Argentinas



