La histórica editorial independiente fundada en 1966 por Daniel Divinsky y Ana María “Kuki” Miler atraviesa su último año de actividad. El sello, que publicó a Quino, Roberto Fontanarrosa, Rodolfo Walsh, Griselda Gambaro y otros referentes de la cultura argentina, comenzó a liquidar parte de su catálogo antes del cierre definitivo.
Ediciones de la Flor, una de las editoriales independientes más reconocidas de la Argentina, transita sus últimos meses de actividad después de seis décadas dedicadas a la publicación de libros y historietas. El sello fue fundado en 1966 por Daniel Divinsky y Ana María “Kuki” Miler y se convirtió en una referencia de la edición argentina, especialmente por haber acompañado durante décadas la obra de Quino y la publicación de Mafalda.
La decisión había sido anunciada durante la 50ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde la editorial instaló un mensaje de despedida en su tradicional stand. Bajo la frase “Cincuenta Ferias y una sola Flor”, el sello comunicó que esa sería su última participación y que 2026 marcaría el final de su actividad. La editorial había participado de manera ininterrumpida en las ferias desde 1975.
La directora Ana María Miler explicó que se trata de una decisión tomada y que la editorial no está a la venta. Entre los factores que atravesaron el cierre mencionó la transformación del mercado editorial, los cambios tecnológicos, el aumento de los costos y las dificultades para sostener una estructura independiente. También señaló que no existe una sucesión familiar que permita continuar el proyecto bajo las mismas premisas con las que funcionó durante seis décadas.
Uno de los golpes más importantes para la editorial había sido la pérdida de los derechos de publicación de la obra de Quino. En 2025, los herederos del historietista trasladaron su catálogo a Sudamericana, perteneciente al grupo Penguin Random House. Mafalda había sido durante décadas uno de los principales títulos de venta de Ediciones de la Flor y su salida significó un cambio importante para la estructura del sello.
La historia de la editorial también estuvo vinculada con Roberto Fontanarrosa, Rodolfo Walsh, Griselda Gambaro, Umberto Eco, Caloi, Liniers y otros autores argentinos y extranjeros. Entre sus publicaciones se encontraron obras de enorme circulación y también títulos vinculados con la literatura, el humor gráfico, la narrativa, la poesía y el pensamiento político y cultural. Parte de ese catálogo pasó posteriormente a otras grandes editoriales.
La trayectoria de Ediciones de la Flor atravesó además distintos períodos políticos y económicos de la Argentina. La editorial sobrevivió a la última dictadura militar, a la hiperinflación y a la crisis de 2001, mientras varios de sus libros enfrentaron censuras y prohibiciones durante la dictadura. La propia editorial recordó que sus responsables estuvieron presos o en el exilio y que, aun así, el sello continuó participando de la Feria del Libro.
En los últimos meses, la editorial comenzó a liquidar ejemplares de su histórico depósito. En septiembre se puso a la venta una selección de alrededor de 300 títulos descatalogados, con precios de entre 5.000 y 15.000 pesos. La liquidación se realiza también como una forma de despedida de los lectores que acompañaron al sello durante décadas. En la Feria del Libro, previamente, se habían vendido unos 5.000 ejemplares durante la última participación de la editorial.
El cierre no significa que desaparezca la circulación de todos los autores que formaron parte de su catálogo, ya que distintas obras continúan publicándose bajo otros sellos. Pero el final de Ediciones de la Flor marca la desaparición de una editorial independiente que durante 60 años construyó una identidad propia dentro de la cultura argentina. Su historia queda asociada a autores, personajes y libros que atravesaron generaciones y que, como señaló la propia editorial en su despedida, continuarán en las bibliotecas y en la memoria de sus lectores.
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