La dirigente sindical cordobesa participó de la Mesa de Trabajo y Producción del plenario federal del Movimiento Derecho al Futuro. Allí destacó el proceso de unidad del movimiento obrero cordobés, defendió la industria nacional y FAdeA y sostuvo que es necesario construir una alternativa política con un programa basado en el trabajo, la producción y la justicia social.
Ilda Bustos, dirigente de la Unión Obrera Gráfica Cordobesa y referente del movimiento obrero de Córdoba, participó de la Mesa de Trabajo y Producción del plenario federal del Movimiento Derecho al Futuro, donde expuso sobre la situación de los trabajadores, la industria y el proceso de organización sindical que se viene desarrollando en la provincia. Durante su intervención, destacó la construcción del Movimiento Obrero Unido de Córdoba y señaló que el espacio sindical ya realizó tres plenarios y se encamina hacia un cuarto encuentro para avanzar en la definición de un programa común.
Bustos explicó que el proceso comenzó a partir de la construcción de una “mesa de unidad en la acción” entre distintos sindicatos cordobeses y que, con el avance de esa experiencia, el espacio adoptó el nombre de Movimiento Obrero Unido de Córdoba. Según planteó, la intención es superar las divisiones vinculadas a las distintas centrales sindicales y avanzar en una articulación común entre organizaciones que vienen compartiendo movilizaciones, reclamos y acciones. En agosto, distintas organizaciones sindicales de Córdoba ya habían informado públicamente la construcción de un programa conjunto y la continuidad de los plenarios.
En ese marco, la dirigente señaló que el próximo plenario tendrá como objetivo terminar de definir un programa que reúna buena parte de las problemáticas y propuestas planteadas por los trabajadores. Bustos sostuvo que las organizaciones sindicales ya vienen discutiendo buena parte de los temas que considera centrales para el futuro y que esa experiencia les permite participar del debate político desde las demandas concretas de los trabajadores.
Durante su exposición, también realizó un repaso de las acciones protagonizadas por el movimiento obrero cordobés desde diciembre de 2023. Mencionó las movilizaciones contra el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, las protestas vinculadas a la defensa de la soberanía territorial y las actividades relacionadas con la defensa de los derechos humanos y la consigna de Memoria. La dirigente presentó estas acciones como parte de un proceso sostenido de organización y participación sindical.
Otro de los ejes de su intervención estuvo relacionado con la situación productiva de Córdoba. Bustos hizo referencia a las dificultades que atraviesan distintos sectores de la producción y también los trabajadores estatales, y cuestionó las políticas de ajuste que, según su planteo, afectan a los trabajadores. En particular, puso el foco en la situación de la Fábrica Argentina de Aviones Brigadier San Martín (FAdeA), a la que definió como un emblema de la Córdoba industrial y de la industria nacional.
La dirigente sostuvo que la defensa de FAdeA forma parte de una discusión más amplia sobre el modelo productivo y el papel de la industria nacional. En su exposición cuestionó a los sectores que identificó como representantes del poder económico concentrado y afirmó que, desde su perspectiva, esas políticas afectan la soberanía, los derechos y la capacidad productiva del país. Se trata de una valoración política expresada por Bustos durante su intervención.
Uno de los momentos centrales de su discurso llegó cuando planteó que las luchas sindicales necesitan estar acompañadas por una construcción política. “La solución es política”, sostuvo Bustos, para luego afirmar que, a su entender, existe actualmente una alternativa que cuenta con candidato, programa y proyecto. La dirigente vinculó esa definición con la elaboración de un programa que, según explicó, debe orientarse hacia un proyecto nacional basado en la justicia social, el trabajo y una distribución que considere a los distintos sectores de la sociedad.
Finalmente, Bustos amplió la definición de movimiento obrero para incluir no solamente a quienes tienen empleos registrados, sino también a trabajadores no registrados, precarizados, quienes sobreviven mediante changas, personas desempleadas y trabajadores de la economía social. “Todos y todas son clase trabajadora”, sostuvo, y llamó a profundizar la organización y la unidad. Su intervención cerró con una definición sobre el futuro del trabajo, la producción y la industria nacional, y con el planteo de que ese futuro debe estar vinculado a mejores condiciones de vida y no a la exclusión.



