El argentino marcó el 5-3 parcial en la goleada 6-3 ante Leeds por la Copa de la Liga inglesa. Después del gol, corrió hacia las tribunas y terminó abrazado con los hinchas, en una noche que puede marcar un antes y un después en su relación con el público del Chelsea.
Valentín “Colo” Barco vivió una de esas noches que pueden modificar el rumbo de una historia. El futbolista argentino convirtió este miércoles su primer gol oficial con la camiseta del Chelsea, en la goleada por 6-3 frente al Leeds United por la tercera ronda de la Copa de la Liga inglesa, y transformó un escenario que había comenzado con silbidos y tensión en una verdadera fiesta en Stamford Bridge. El ex Boca apareció en un momento determinante del encuentro y terminó celebrando su conquista junto a los hinchas.
El partido tuvo todos los condimentos de una noche inolvidable. Leeds llegó a ponerse 2-0 arriba y parecía tener controlado al conjunto londinense, pero Chelsea reaccionó con una ráfaga ofensiva que cambió completamente el desarrollo. Cole Palmer apareció dos veces, Pedro Neto dio vuelta el resultado y Danny Welbeck amplió la diferencia. Cuando el Leeds volvió a descontar y dejó el marcador 4-3, el partido todavía estaba abierto y cualquier error podía modificar nuevamente el destino del encuentro. Fue entonces cuando apareció Barco.
A los 80 minutos, el argentino aprovechó una pelota dentro del área y sacó un zurdazo que terminó en el fondo de la red para establecer el 5-3. El tanto significó mucho más que un número en el marcador: fue el primer grito oficial del Colo con Chelsea y llegó justamente cuando el equipo necesitaba recuperar tranquilidad. En los minutos finales, Welbeck volvió a convertir para sellar el 6-3 definitivo y completar una remontada espectacular.
Pero la imagen que rápidamente recorrió las redes no fue solamente la del gol. Después de convertir, Barco salió disparado hacia la tribuna y terminó abrazándose con los hinchas. La escena tuvo un peso particular porque el argentino había recibido silbidos y abucheos en sus primeras presentaciones con el equipo. Esta vez, la reacción fue completamente diferente: aplausos, celebración y un jugador que pudo descargar toda la tensión acumulada desde su llegada al fútbol inglés.
El clima adverso tenía antecedentes recientes. En su debut con Chelsea frente a Luton Town, por la misma Copa de la Liga, Barco había sido reprobado por parte de la parcialidad inglesa. El contexto estaba atravesado por la reciente semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra y por el episodio protagonizado posteriormente con Jude Bellingham, luego del triunfo argentino. Aquel antecedente había generado un clima particularmente hostil alrededor del futbolista argentino desde sus primeros minutos con la camiseta del conjunto londinense.
Durante el encuentro ante Leeds incluso volvió a vivir un momento incómodo. Un resbalón suyo terminó generando un córner para el rival y algunos sectores de la tribuna reaccionaron nuevamente con silbidos. Sin embargo, esta vez hubo una respuesta desde el propio campo de juego. Su compañero Maxence Lacroix pidió a los hinchas que apoyaran al argentino y comenzó a aplaudir, en un gesto que rápidamente llamó la atención. Minutos después, Barco respondió de la mejor manera posible: con un gol que terminó cambiando el clima del estadio.
La actuación también puede ser importante desde lo futbolístico. Barco llegó al Chelsea después de diferentes experiencias en Europa, entre ellas Brighton, Sevilla y Racing de Estrasburgo, donde logró desarrollar una faceta más versátil de su juego y comenzó a desempeñarse en posiciones interiores. Su llegada a Londres supone ahora un nuevo desafío: consolidarse en uno de los clubes importantes de Inglaterra y demostrar que puede competir por un lugar en un plantel de enorme exigencia. El gol ante Leeds representa, en ese sentido, un primer paso que puede darle confianza.
La goleada ante Leeds, además, tuvo un desarrollo tan particular como la historia individual de Barco. Chelsea pasó de estar dos goles abajo a ponerse 4-2 arriba, sufrió luego el descuento que llevó el partido al 4-3 y finalmente volvió a golpear con Barco y Welbeck. Fueron nueve goles en total y una remontada que convirtió una noche complicada en una celebración. Para el argentino, el dato más importante quedó marcado en rojo: primer gol, titularidad, victoria y abrazo con los hinchas.
Ahora habrá que esperar para saber si esta noche representa realmente un punto de inflexión en la relación entre Barco y la parcialidad del Chelsea. Un solo partido no borra automáticamente las diferencias ni los silbidos anteriores, pero el fútbol suele ofrecer oportunidades de revancha y el argentino aprovechó la suya. En Stamford Bridge, el Colo pasó de escuchar murmullos a escuchar aplausos. Y encontró en un zurdazo, justamente, la mejor manera de empezar a cambiar su historia en Londres.
Fuente: CBA24N



