El Gobierno nacional reactivó en septiembre el reparto de Aportes del Tesoro Nacional y destinó $12.000 millones a tres provincias. La Pampa, gobernada por el peronista Sergio Ziliotto, recibió $3.500 millones y rompió una sequía de recursos que se extendía desde diciembre de 2023. El movimiento ocurre mientras Nación busca avanzar con iniciativas clave en el Congreso y mantiene una relación tensa con varios gobernadores.
El Gobierno de Javier Milei volvió a utilizar los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) para asistir financieramente a las provincias y, en septiembre, distribuyó $12.000 millones entre Misiones, Jujuy y La Pampa. El dato político más relevante está en el giro hacia el distrito gobernado por el peronista Sergio Ziliotto, que recibió $3.500 millones y obtuvo por primera vez desde el comienzo de la actual administración nacional una transferencia de este tipo. Según la información publicada por Ámbito, el desembolso se realizó el 4 de septiembre y significó una modificación respecto de la ausencia total de ATN registrada durante agosto.
Los ATN constituyen una de las herramientas de mayor discrecionalidad con las que cuenta el Poder Ejecutivo para asistir a las provincias, ya que no forman parte de las transferencias automáticas de la coparticipación. Su distribución suele estar vinculada a situaciones de emergencia o necesidades financieras específicas y, por ese motivo, también adquiere una fuerte dimensión política. En este caso, el reparto se produce después de un período en el que las provincias habían reclamado mayores recursos ante el fuerte ajuste aplicado por Nación sobre las transferencias a los estados subnacionales.
La Pampa protagoniza el movimiento más significativo. Los $3.500 millones enviados a la provincia representan el primer ATN recibido durante 2026 y también el primero desde que Milei llegó a la Casa Rosada. El último aporte que había recibido el distrito pampeano se remontaba a diciembre de 2023, antes del inicio de la actual gestión nacional. El desembolso se produjo luego de que Ziliotto solicitara asistencia ante la situación de emergencia agropecuaria de la provincia y mantuviera gestiones con funcionarios nacionales.
El reparto también alcanzó a Jujuy, que recibió otros $3.500 millones, y a Misiones, que obtuvo $5.000 millones. Para Jujuy se trata del cuarto ATN del año: anteriormente había recibido $3.000 millones en febrero, $2.000 millones en marzo y $5.000 millones en julio. Con el nuevo desembolso, la provincia acumula $13.500 millones en transferencias de este tipo durante 2026. Misiones, en tanto, llegó a cinco envíos en el año y acumula $25.000 millones.
De acuerdo con los datos difundidos por la consultora Politikon Chaco, con estos nuevos desembolsos el Gobierno nacional elevó a $163.000 millones el total distribuido mediante ATN durante 2026 y alcanzó a 15 provincias. La cifra resulta considerablemente menor si se la compara con el volumen de recursos que circula a través de la coparticipación federal, pero los ATN tienen una característica particular: son fondos que el Poder Ejecutivo puede asignar de manera discrecional y que, por eso, adquieren especial importancia en contextos de tensión entre Nación y gobernadores.
El movimiento ocurre, además, en un momento especialmente sensible de la relación entre el Gobierno nacional y las provincias. Los gobernadores vienen reclamando una recomposición de los recursos que reciben y cuestionan el impacto que tuvo el programa de ajuste sobre las cuentas provinciales. En lo que va del año, el ajuste sobre los estados subnacionales alcanza, según el informe citado por Ámbito, al 64%, mientras que las transferencias discrecionales se mantuvieron restringidas durante distintos períodos. La reapertura de los ATN aparece así como una herramienta puntual frente a un esquema general de fuerte contención del gasto.
El caso pampeano también tiene una lectura política particular porque Ziliotto integra el grupo de gobernadores peronistas que mantuvieron una postura crítica frente a la administración de Milei. La Pampa se encuentra entre los distritos que han sostenido reclamos contra las políticas nacionales y que han tenido diferencias con la Casa Rosada en distintos debates institucionales y económicos. Por eso, el giro de $3.500 millones no solo representa asistencia financiera para las cuentas provinciales, sino también una señal en medio de una etapa en la que el Gobierno necesita construir acuerdos con los mandatarios provinciales.
La reaparición de los ATN también debe leerse en relación con la agenda legislativa que el oficialismo tiene por delante. El Gobierno busca avanzar con proyectos económicos y fiscales mientras necesita respaldo parlamentario para sostener su programa y discutir el Presupuesto 2027. En ese escenario, los gobernadores tienen capacidad de presión a través de sus representantes en el Congreso y la administración de los recursos nacionales se convierte en uno de los factores que atraviesan la negociación política. La asistencia a La Pampa, Jujuy y Misiones muestra que, pese al discurso de ajuste y austeridad, Nación conserva mecanismos para intervenir de manera selectiva sobre las necesidades financieras de los distritos.
El giro de septiembre, entonces, combina economía y política: $12.000 millones repartidos entre tres provincias, el primer ATN para La Pampa desde diciembre de 2023 y una nueva señal de que el Gobierno puede volver a utilizar los recursos discrecionales cuando lo considera necesario. Para Ziliotto, significa obtener una asistencia que había quedado fuera del esquema durante casi tres años; para la Casa Rosada, representa una herramienta adicional para administrar la relación con los gobernadores en un momento en que las negociaciones por recursos, leyes y Presupuesto 2027 comienzan a ganar peso.
Fuente: Ámbito Financiero



