Caputo se reunió en privado con Bessent y analizó el impacto de la crisis en Medio Oriente

Milei y Scott Bessent
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El ministro de Economía mantuvo un encuentro a puertas cerradas con el secretario del Tesoro de Estados Unidos durante la cumbre financiera del G20 en Asheville. La conversación estuvo atravesada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, el impacto sobre los mercados energéticos y el papel de China en el comercio con Teherán.

El ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo una reunión privada con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, durante la última jornada de la cumbre de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del G20, realizada en Asheville, Carolina del Norte. El encuentro se desarrolló en el hotel Omni Grove Park Inn y tuvo como uno de sus principales objetivos profundizar la relación bilateral entre los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump, en un escenario internacional marcado por una creciente tensión geopolítica.

La conversación se produjo pocas horas después de que Bessent realizara fuertes elogios al rumbo económico de la Argentina. El funcionario estadounidense sostuvo públicamente que el país está “liderando una oportunidad histórica en el hemisferio occidental” y destacó las transformaciones impulsadas por el Gobierno de Milei. Para Caputo, las declaraciones representaron una señal de respaldo político y económico de Washington a la estrategia oficial, algo que el propio ministro destacó posteriormente a través de sus redes sociales.

Más allá del respaldo al programa económico argentino, el eje central de la reunión estuvo puesto en la situación internacional. Caputo buscó conocer de primera mano cuál es la mirada de la administración de Donald Trump sobre el conflicto con Irán y sus consecuencias para la economía mundial. La preocupación tiene una dimensión concreta para la Argentina y para otros países, debido a que cualquier escalada en Medio Oriente puede afectar los precios de la energía, los mercados financieros y las condiciones del comercio internacional.

Uno de los puntos que apareció en las conversaciones fue la situación del estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el transporte mundial de petróleo. La posibilidad de que el conflicto altere de manera significativa el tránsito energético genera preocupación entre los gobiernos y los mercados, especialmente por el impacto que un incremento del precio internacional del crudo podría tener sobre la inflación y las cuentas externas de distintos países. En ese contexto, Caputo buscó conocer cuál es el escenario que proyecta Washington y qué consecuencias podría tener para las economías nacionales.

La conversación también incluyó el papel de China en el comercio con Irán y las diferencias que mantiene Washington con la Unión Europea respecto de la estrategia estadounidense en Medio Oriente. El vínculo entre China y Teherán se convirtió en un componente relevante de la disputa, particularmente por las operaciones comerciales y energéticas que Beijing mantiene con Irán. Para Estados Unidos, limitar las fuentes de financiamiento de Teherán constituye una parte central de su estrategia de presión, mientras que cualquier medida que afecte a empresas o intereses chinos puede abrir un nuevo frente de tensión entre las principales potencias económicas.

El encuentro también debe leerse dentro del vínculo cada vez más estrecho entre Milei y Trump. Desde el comienzo de la gestión libertaria, la Casa Rosada convirtió la relación con Washington en uno de sus principales ejes de política exterior y económica. Bessent, además, ocupa un lugar especialmente importante dentro de la administración estadounidense y fue una figura central en el respaldo financiero que Washington brindó a la Argentina durante momentos de tensión cambiaria. Por eso, cada encuentro entre el ministro argentino y el funcionario estadounidense adquiere una dimensión que excede la agenda estrictamente económica.

Antes de reunirse con Caputo, Bessent también había vinculado el proceso argentino con los cambios políticos que, según su interpretación, atraviesan distintos países de América Latina. El secretario del Tesoro mencionó a Argentina, Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador como parte de una tendencia regional de transformación política. En particular, destacó el respaldo que Milei obtuvo entre sectores jóvenes y de menores ingresos. Sus declaraciones fueron celebradas por Caputo, quien las presentó como un reconocimiento internacional al proceso llevado adelante por el Gobierno argentino.

La reunión dejó así una imagen clara de las prioridades del Gobierno argentino en el escenario internacional: sostener y profundizar la alianza con Estados Unidos mientras intenta anticipar los efectos económicos de una crisis geopolítica que puede repercutir directamente sobre los precios de la energía y los mercados globales. Para Caputo, el encuentro con Bessent funcionó como una oportunidad para acceder a la lectura de Washington sobre un conflicto que puede modificar el escenario económico internacional. Al mismo tiempo, los elogios públicos del funcionario estadounidense reforzaron la señal política de respaldo a Milei, en momentos en que la administración argentina busca mostrar fortaleza y estabilidad frente a los desafíos económicos que vienen.

Fuente: Minuto Uno, con contraste de información publicada por La Nación, Forbes Argentina, Telefe Córdoba y MDZ.

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