PyMEs alertan por los embargos de ARCA y advierten que pueden dejar a las empresas sin capacidad de operar

Deuda fiscal
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Diego Ojeda, presidente del ENAC, cuestionó el mecanismo de embargos sobre las cuentas bancarias de las pequeñas y medianas empresas y aseguró que, ante un atraso impositivo, el procedimiento puede activarse en pocos días. El dirigente sostuvo que el bloqueo de las cuentas dificulta el pago de salarios, proveedores y materias primas y reclamó políticas públicas específicas para un sector que, según afirmó, atraviesa una situación crítica.

Las pequeñas y medianas empresas atraviesan, según el diagnóstico planteado por el presidente de la Asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), Diego Ojeda, una situación de fuerte presión económica que se suma a las dificultades para sostener los niveles de actividad. En una entrevista, el dirigente señaló que la caída del poder adquisitivo, la disminución de las ventas y el incremento de las importaciones forman parte de un escenario que obliga a muchas empresas a tomar decisiones entre el pago de salarios y el cumplimiento de sus obligaciones impositivas. En ese contexto, cuestionó particularmente el mecanismo mediante el cual ARCA puede avanzar sobre las cuentas bancarias de empresas que registran deudas fiscales.

Ojeda afirmó que el problema no se limita al atraso en el pago de un impuesto, sino que se agrava cuando se produce el embargo de las cuentas bancarias. Según explicó, una pyme con sus fondos bloqueados pierde capacidad para afrontar operaciones esenciales de su actividad cotidiana, como la compra de materias primas, el pago a proveedores, la contratación de servicios logísticos y el cumplimiento de los salarios. “Embargar la cuenta a una pyme es como obligarla a cerrar”, sostuvo el dirigente, al describir las consecuencias que, desde su perspectiva, tiene esta medida sobre empresas que necesitan disponer de liquidez permanente para continuar funcionando.

Uno de los puntos que generó mayor preocupación durante la entrevista fue el plazo en el que, según Ojeda, puede iniciarse el procedimiento. El titular de ENAC aseguró que se trata de un sistema automatizado y sostuvo que el pedido de embargo puede dispararse después de apenas cinco días de atraso en el pago de las obligaciones impositivas. “Te dan cinco días y te embargan”, afirmó. De acuerdo con su relato, la rapidez con la que se activa el mecanismo contrasta con los tiempos necesarios posteriormente para resolver la situación, ya que el levantamiento del embargo no se produciría con la misma velocidad con la que se dispone la medida.

El dirigente empresario también denunció una situación que, según explicó, puede multiplicar el impacto financiero sobre las empresas. Ojeda afirmó que una misma deuda podría generar embargos sobre más de una cuenta bancaria perteneciente a una pyme. Para graficarlo, utilizó el ejemplo de una empresa que adeuda cinco millones de pesos y posee tres cuentas: según su explicación, las tres podrían quedar alcanzadas por embargos por el mismo monto, generando un bloqueo potencial de hasta 15 millones de pesos. Se trata de una de las principales críticas planteadas durante la entrevista, aunque el propio testimonio corresponde a la descripción y denuncia realizada por el representante empresario sobre el funcionamiento del sistema.

A la dificultad de tener los fondos inmovilizados, Ojeda sumó los costos asociados al levantamiento de los embargos. Según relató, una vez que la empresa logra cancelar la deuda, todavía debe afrontar gastos vinculados con el procedimiento para recuperar el manejo normal de sus cuentas. El dirigente aseguró que, cuando las deudas son importantes, esos costos pueden representar cerca del 20% del monto adeudado, mientras que en obligaciones menores los costos fijos pueden incluso superar el valor de la deuda original. Desde la perspectiva de ENAC, este esquema profundiza la fragilidad financiera de empresas que ya enfrentan dificultades para sostener su capital de trabajo.

Ojeda vinculó además la problemática de los embargos con una situación más amplia que, según sostuvo, afecta al entramado pyme desde el inicio de la actual gestión nacional. El empresario afirmó que ENAC había advertido sobre el cierre de miles de pequeñas y medianas empresas y que en agosto de 2024 presentó un proyecto de ley de emergencia pyme ante el Congreso. De acuerdo con su relato, la iniciativa perdió estado parlamentario en diciembre de 2025 y fue presentada nuevamente durante 2026 en ambas cámaras. El dirigente aseguró que el sector volvió a advertir sobre el cierre de empresas y proyectó que otras decenas de miles podrían enfrentar dificultades en el corto y mediano plazo.

En otro tramo de la entrevista, el presidente de ENAC cuestionó la ausencia de una política específica para las pequeñas y medianas empresas y sostuvo que el sector quedó sin una estructura estatal dedicada exclusivamente a atender sus reclamos. En ese sentido, mencionó el cierre de la Subsecretaría Pyme y relacionó esa decisión con la falta de una ventanilla institucional para canalizar las demandas empresarias. Ojeda comparó además la cantidad de empresas que, según sus estimaciones, dejaron de funcionar durante distintas administraciones y aseguró que durante la actual gestión la cifra habría alcanzado las 30.600 pymes. Las cifras forman parte del diagnóstico expresado por el dirigente durante la entrevista y no fueron acompañadas en el material por una fuente estadística independiente.

El diagnóstico empresario también estuvo vinculado con la evolución del consumo. Ojeda sostuvo que la pérdida de poder adquisitivo impacta directamente sobre las ventas de las pymes y mencionó como ejemplos el incremento de los servicios, los combustibles y los alimentos. Según su explicación, cuando los hogares destinan una proporción cada vez mayor de sus ingresos a gastos esenciales, disminuye el dinero disponible para otros consumos y eso repercute sobre las empresas que dependen del mercado interno. El dirigente consideró que esta combinación entre menor consumo, importaciones y presión fiscal genera un escenario particularmente complejo para las pequeñas y medianas empresas.

La advertencia de ENAC coloca así a los embargos de ARCA dentro de una discusión más amplia sobre la supervivencia de las pymes y las condiciones necesarias para sostener la actividad productiva. Para Ojeda, el problema no se reduce al cumplimiento de las obligaciones fiscales, sino a la capacidad de las empresas para afrontar esas obligaciones sin perder el capital de trabajo indispensable para continuar funcionando. La posibilidad de que una cuenta quede bloqueada puede afectar toda la cadena de pagos de una empresa y generar nuevas dificultades con trabajadores, proveedores y clientes. En ese marco, el dirigente reclamó mayor atención estatal sobre el sector y volvió a plantear la necesidad de políticas específicas para las pymes, mientras sostuvo que la situación actual está llevando a numerosas empresas a operar en condiciones cada vez más críticas.

Fuente: Entrevista a Diego Ojeda, presidente de ENAC, en canal 10

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