El Movimiento Obrero Unido de Córdoba volvió a realizar una olla popular en la Plaza Vélez Sarsfield, en una jornada organizada junto a la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma Nacional. Hugo Dante Ortiz, secretario adjunto de la Unión Obrera Gráfica Cordobesa, cuestionó el impacto de las políticas del Gobierno nacional sobre el empleo y los ingresos y adelantó nuevas acciones sindicales en Río Tercero y Córdoba.
El Movimiento Obrero Unido de Córdoba volvió este viernes a las calles con una nueva jornada de protesta y solidaridad, en el marco de un plan de acción que distintos sindicatos vienen desarrollando frente al escenario económico y social que atraviesan trabajadores y sectores populares. La actividad tuvo como eje una olla popular realizada en la Plaza Vélez Sarsfield, en pleno centro de la ciudad de Córdoba, y contó con la participación de organizaciones sindicales vinculadas al movimiento obrero cordobés, junto con la CTA de los Trabajadores de Córdoba y la CTA Autónoma Nacional. La jornada combinó la asistencia directa a personas atravesadas por la crisis con un mensaje político de rechazo a las políticas económicas impulsadas por el Gobierno nacional. La actividad se suma a una serie de ollas populares que los gremios vienen realizando cada viernes en distintos puntos de la ciudad.
En ese marco, Hugo Dante Ortiz, secretario adjunto de la Unión Obrera Gráfica Cordobesa, explicó que las ollas populares forman parte de una estrategia más amplia de organización y presencia territorial del movimiento obrero. En una entrevista realizada por NotiSindical de Canal C, el dirigente señaló que distintas organizaciones sindicales que integran el Movimiento Obrero Unido vienen sosteniendo estas acciones desde el 29 de mayo, fecha en la que comenzaron las jornadas en el marco del aniversario del Cordobazo. Ortiz destacó que la intención no es solamente brindar un plato de comida, sino también visibilizar una situación social que, según describió, afecta cada vez a más trabajadores y familias. En su declaración, además, adelantó que las organizaciones continuarán con nuevas actividades de protesta y solidaridad durante las próximas semanas.
El planteo gremial se produce en un contexto de creciente articulación entre sindicatos de distintas ramas. Durante las últimas semanas, el Movimiento Obrero Unido de Córdoba profundizó reuniones, movilizaciones, acciones solidarias y ollas populares como parte de un espacio común que busca construir una agenda propia frente al escenario económico. Un reciente plenario reunió a organizaciones sindicales, sociales y representantes del sector pasivo para avanzar en acciones frente al ajuste, el desempleo, las privatizaciones y el endeudamiento, además de trabajar sobre un programa común del movimiento obrero. La estrategia muestra que los sindicatos buscan trascender los reclamos sectoriales y construir una respuesta coordinada ante problemas que consideran estructurales.
Uno de los principales ejes planteados por Ortiz es la situación de la industria cordobesa. El dirigente adelantó que la próxima semana distintas organizaciones se trasladarán a Río Tercero para acompañar los reclamos de los trabajadores y trabajadoras de la Fábrica Militar. Allí se prevé una concentración y un acto durante el mediodía, mientras que posteriormente los gremios industriales volverán a movilizarse para reclamar respuestas frente a la situación que atraviesa el sector. Según explicó el dirigente gráfico, las organizaciones pretenden solicitar reuniones con los responsables correspondientes para plantear la situación crítica de la industria en Córdoba. La decisión de llevar el plan de lucha a distintos territorios busca, de esta manera, acompañar conflictos concretos y evitar que cada reclamo quede aislado.
La preocupación por el empleo ocupa un lugar central dentro del diagnóstico sindical. Ortiz sostuvo que los trabajadores atraviesan una situación cada vez más acuciante, marcada por el endeudamiento y por el cierre de fuentes laborales. Según expresó durante la entrevista, la pérdida de un puesto de trabajo no representa únicamente un problema individual para quien queda desempleado, sino que impacta directamente sobre todo el grupo familiar. El dirigente remarcó que, una vez perdido un empleo formal, resulta difícil volver a encontrar una fuente de ingresos estable. Desde la mirada del movimiento obrero, esta situación exige fortalecer la solidaridad entre los gremios y acompañar presencialmente los conflictos que atraviesan distintos sectores de la economía cordobesa.
En esa línea, el dirigente gráfico planteó que los gremios industriales están trabajando para acercarse a cada conflicto y brindar respaldo a los trabajadores involucrados. La estrategia supone una concepción de unidad sindical que busca superar las fronteras de cada organización y construir acciones colectivas. No se trata solamente de acompañar movilizaciones masivas, sino también de sostener la presencia gremial en aquellos lugares donde se producen despidos, cierres o situaciones de crisis. Esta metodología ya se había expresado en actividades anteriores del Movimiento Obrero Unido, que durante julio y agosto realizó ollas populares en distintos puntos de la ciudad, con participación de organizaciones como la UOM, Luz y Fuerza, Gráficos y otras entidades sindicales.
La agenda sindical también incorpora los reclamos de los trabajadores estatales y de los jubilados. Ortiz señaló que los gremios vinculados al sector público continúan trabajando sobre los reclamos previsionales y sobre los aportes que afectan a los trabajadores estatales. En su declaración mencionó específicamente la situación de los jubilados y la necesidad de sostener sus demandas, incorporándolas a una agenda que el movimiento obrero pretende abordar de manera conjunta. Este eje ya forma parte de las acciones que vienen desarrollando los sindicatos cordobeses, que durante las últimas semanas acompañaron movilizaciones de jubilados y realizaron actividades bajo consignas vinculadas al trabajo, los salarios, la protección social y el rechazo al ajuste.
La continuidad de estas acciones marca un escenario de creciente tensión entre una parte del movimiento sindical cordobés y las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei. Las organizaciones sostienen que el ajuste, la pérdida de puestos de trabajo y el deterioro de los ingresos están generando consecuencias que exceden el ámbito estrictamente laboral y se trasladan a las familias y a los sectores más vulnerables. Por eso, la olla popular funciona simultáneamente como una herramienta de asistencia y como una expresión política: mientras los sindicatos garantizan comida a personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad, también utilizan el espacio público para cuestionar las políticas nacionales y reclamar un cambio de rumbo. La consigna de solidaridad, en este contexto, se transforma en parte de una estrategia gremial más amplia basada en la unidad y la organización.
Con nuevas actividades previstas para las próximas semanas, el Movimiento Obrero Unido de Córdoba busca sostener una agenda de movilización que combine solidaridad, presencia territorial y reclamos laborales. La actividad de este viernes en la Plaza Vélez Sarsfield aparece así como un capítulo más de un plan de lucha que incluye el acompañamiento a trabajadores en conflicto, acciones vinculadas con la industria, reclamos de jubilados y nuevas movilizaciones. La declaración de Hugo Dante Ortiz sintetiza la posición de un sector del sindicalismo cordobés que apuesta a profundizar la coordinación entre organizaciones y a construir respuestas colectivas frente a la crisis. En un escenario nacional atravesado por fuertes disputas políticas y económicas, el movimiento obrero cordobés vuelve a ocupar la calle y busca convertir la unidad sindical en una herramienta concreta de resistencia y organización.
Fuente: Declaraciones de Hugo Dante Ortiz, secretario adjunto de la Unión Obrera Gráfica Cordobesa, en entrevista con NotiSindical de Canal C. Contexto complementario: Movimiento Obrero Unido de Córdoba, Cba24n y publicaciones gremiales.



