Martin Fresneda escribió una carta donde expresa muchas verdades. El problema es que Fresneda representa ese cristinismo de probeta que nació cuando murió Nestor, ese gorilismo autopercibido de izquierda que aún hoy carece de antecedentes de militancia en el PJ Córdoba y solo fue el líder de una pequeña franquicia de la campora en Córdoba.
Una organización con una maravillosa tarea en el campo de la defensa de los derechos humanos, y, sin embargo, en la práctica, con una indisimulada inclinación clasista a caracterizar y tratar a la militancia orgánica e histórica y simpatizantes del peronismo cordobes, como “negritos ignorantes y bárbaros”, que debían ser liderados por ellos y ellas, para ser rencauzados en en esa nueva identidad que buscaban construir y reperfilar en ese colosal “significante vacio” que interpretan representa el partido justicialista.
El problema, por lo tanto, no es la flecha, sino el indio. Fresneda expresa lo que muchos pensamos, pero, no es el más apropiado portavoz para investirse de Megafon.
De un lado, descalifican al hombre que escribió esa carta, sin dejar de expresar en sus respuestas alguna espantosa verborragia más emparentada con el maldito gorilismo de milei o macri que con una respuesta fundada en clave antagonista al proyecto vendepatria de quien hoy gobiernan en la Rosada.
Del otro, del lado de ese gran abogado y excelente ex secretario nacional de derechos humanos, hay un montón de dirigentes que se hacen los boludos y dejan que otros, sin antecedentes en el peronismo de córdoba, tomen el bastón del mariscal y el Megafon del pueblo, calculando en su intimidad los saldos y retazos que las esperadas y futuras liquidaciones de cargos y candidaturas, traerán negociando en el próximo calendario electoral.
Si Viqueira y Fresneda, son los operadores de Natalia para sumar dirigentes genuinos de la estructura del PJ, Natalia repite las mismas cagadas históricas políticas que ya vimos cometer a Cristina.
Si el P.J. Córdoba y el gobernador siguen “histerisqueando” como adolescentes excitados con los milei y los macri de turno, las consecuencias serán catastróficas.
Y, como paso en la nación, vaya saber que inescrupuloso cachivache verá pavimentado su impensado camino para gobernar Córdoba y tratar de destruir al Peronismo.
Ojalá, Fresneda, tenga y comprenda su lugar en un proyecto de unidad del peronismo de córdoba integrado y siendo protagonista dentro de un proyecto del gobierno nacional.
Ojalá que el peronismo de Córdoba construya la unidad de todos quienes se reconocen parte, grande o chica, del peronismo de esta provincia, pero en clave nacional y verdaderamente alternativa a las variadas expresiones locales y nacionales de las diversas corrientes neoliberales.
Soñar no cuesta nada. Todos podemos ser mejores que ayer y mejores mañana. No es una cuestión de peronometros ni colonizadores, es un problema de identidad y de respeto, como dicen los pibes y las pibas en los jardines de infantes, de los rangos de militancia y de los fines fundacionales. Y, también, de un trasvasamiento que no reniegue de su historia ni la cierre y remate para siempre.
Por Jorge Rodrigo Castillo



