El respaldo público de Javier Milei y de la diputada Lilia Lemoine a Fernando Cerimedo volvió a sacudir la interna de La Libertad Avanza. El apoyo al consultor político generó interrogantes dentro del oficialismo libertario y expuso las tensiones entre distintos sectores que disputan influencia en torno al Gobierno nacional.
La polémica se produjo después de la detención de Fernando Cerimedo en Bolivia, en el marco de una causa vinculada al ataque armado contra su expareja, Nadia Beller. De acuerdo con la información publicada por distintos medios, la Justicia boliviana investiga el caso y Cerimedo quedó detenido mientras avanza el proceso. La situación adquirió rápidamente repercusión política en Argentina debido a la cercanía que el consultor tuvo con el armado comunicacional y electoral de Javier Milei.
Según La Política Online, dentro de La Libertad Avanza se había producido previamente una discusión sobre la conveniencia de respaldar públicamente a Cerimedo. La decisión que predominaba entre integrantes del bloque libertario era tomar distancia del consultor, y el propio Milei, de acuerdo con la versión publicada por ese medio, había avalado inicialmente esa postura. El argumento central de algunos dirigentes era que Cerimedo había quedado involucrado en la difusión de los audios sobre presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad, un episodio que golpeó políticamente al oficialismo y afectó particularmente a Karina Milei.
Sin embargo, el escenario cambió cuando el Presidente comenzó a republicar mensajes en redes sociales que ponían en duda las circunstancias del ataque sufrido por Beller. Entre ellos se encontraba una publicación de Lilia Lemoine, quien cuestionó públicamente la versión de los hechos y realizó comentarios que fueron interpretados como un respaldo indirecto a Cerimedo. Milei replicó varios posteos sobre el caso, una actitud que contrastó con la posición que, según las versiones periodísticas, se había transmitido previamente dentro del bloque oficialista.
El gesto presidencial generó desconcierto entre los propios libertarios porque modificó públicamente el mensaje que se buscaba sostener. Mientras algunos sectores entendían que convenía evitar una defensa política de Cerimedo y marcar distancia frente a la causa judicial, los retuits de Milei fueron interpretados como una señal diferente. La contradicción dejó expuestas las dificultades del oficialismo para ordenar una posición común frente a un caso que combina una investigación judicial, acusaciones políticas y una figura que tuvo participación en el universo comunicacional libertario.
Lilia Lemoine también quedó nuevamente en el centro de la escena. La diputada nacional fue una de las dirigentes que salió con mayor fuerza a cuestionar la versión de Beller y sus publicaciones fueron amplificadas por el propio Presidente. El respaldo de Milei a sus mensajes se produjo, además, en medio de las tensiones internas que atraviesan a La Libertad Avanza y de las disputas entre distintos sectores que buscan conservar influencia dentro del espacio oficialista.
La figura de Cerimedo resulta particularmente sensible para el oficialismo por su trayectoria dentro del mundo libertario. El consultor tuvo un papel relevante en las estrategias digitales que acompañaron el ascenso político de Milei y estuvo vinculado a La Derecha Diario, uno de los medios identificados con la derecha digital. Aunque no ocupa actualmente un cargo formal en el Gobierno nacional, su nombre continúa asociado a los primeros años de construcción política del espacio libertario.
El caso también abrió interrogantes sobre la estrategia comunicacional del Gobierno frente a situaciones judiciales que involucran a personas cercanas o vinculadas al oficialismo. La distancia inicial que algunos dirigentes pretendían establecer buscaba evitar que La Libertad Avanza quedara asociada políticamente a la situación judicial de Cerimedo. Pero la intervención de Milei en las redes sociales alteró esa estrategia y volvió a colocar al Presidente en el centro de la polémica, con posiciones que no necesariamente coincidieron con las adoptadas por otros referentes de su propio espacio.
La controversia deja al descubierto, una vez más, las tensiones internas que atraviesan al oficialismo libertario. El respaldo de Milei a publicaciones de Lemoine generó confusión sobre cuál es la posición definitiva del Gobierno respecto de Cerimedo y evidenció las dificultades para mantener una línea política uniforme entre la Casa Rosada, el bloque legislativo y los diferentes grupos que integran La Libertad Avanza. Mientras la investigación judicial continúa en Bolivia, el caso ya provocó un nuevo episodio de incertidumbre y disputa dentro del universo político que rodea al Presidente.
Fuente: La política online



