El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, denunció que una empresa vinculada al transporte de gas hacia Chile estaría elevando los costos del servicio para favorecer la comercialización de gas natural licuado en el país vecino. El mandatario aseguró que existen gasoductos subutilizados y cuestionó que el gas neuquino pueda terminar llegando a Chile a un precio muy superior al que tendría si se aprovecharan plenamente las conexiones existentes.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, abrió un nuevo frente de discusión en torno al futuro energético de Vaca Muerta al denunciar que una multinacional vinculada al transporte de gas hacia Chile estaría generando sobrecostos que terminan encareciendo el producto argentino en el mercado del país vecino. La acusación fue realizada durante una exposición en el Council of the Americas, donde el mandatario neuquino cuestionó el funcionamiento de las rutas de exportación y puso el foco en la relación entre quienes controlan la infraestructura de transporte y otros negocios vinculados al abastecimiento energético chileno.
Según planteó Figueroa, la situación genera una contradicción difícil de explicar desde el punto de vista de la disponibilidad de recursos. Neuquén cuenta con una de las principales reservas de gas no convencional del mundo a partir del desarrollo de Vaca Muerta y dispone de conexiones hacia Chile que, de acuerdo con el gobernador, no están siendo utilizadas a pleno. Sin embargo, el mandatario sostuvo que el esquema de costos actual hace que el gas argentino pierda competitividad frente a otras alternativas de abastecimiento, aun cuando la cercanía geográfica permitiría reducir significativamente el precio final.
El gobernador afirmó que los consumidores chilenos pueden terminar pagando alrededor de 15 dólares por un gas que, según su planteo, podría llegar desde Neuquén por un valor cercano a los 6 dólares si se utilizaran adecuadamente las conexiones existentes. La diferencia, sostuvo, no estaría relacionada con una falta de producción sino con el costo impuesto al transporte. De esta manera, Figueroa instaló un debate que excede a una empresa en particular y que alcanza al control de la infraestructura estratégica necesaria para convertir la producción de Vaca Muerta en una fuente sostenida de exportaciones.
Aunque inicialmente evitó mencionar de manera directa a la compañía, el señalamiento apunta al grupo vinculado al Gasoducto del Pacífico, la infraestructura que conecta la provincia de Neuquén con la región chilena del Biobío. La controversia surge porque, según la información publicada, la empresa relacionada con el transporte también tendría intereses en la comercialización de gas natural licuado en Chile. Para Figueroa, esta superposición de actividades podría generar un incentivo económico para mantener elevados los costos del transporte del gas argentino y, de esa manera, preservar la competitividad de otras fuentes de abastecimiento.
La discusión se produce en un momento en el que Neuquén busca consolidarse como uno de los principales motores de la transformación energética argentina. Figueroa viene sosteniendo que el desafío de Vaca Muerta ya no pasa solamente por aumentar la producción de petróleo y gas, sino también por resolver los problemas de infraestructura, transporte e industrialización que permitan colocar esos recursos en nuevos mercados. Desde el gobierno neuquino se viene planteando la necesidad de agregar valor en origen y de desarrollar las obras necesarias para que la riqueza generada por la actividad tenga un impacto mayor dentro de la propia provincia.
El planteo también se conecta con una discusión más amplia que Figueroa viene impulsando sobre la distribución de los beneficios económicos generados por Vaca Muerta. En las últimas semanas, el gobernador cuestionó el esquema mediante el cual la provincia debe afrontar una fuerte demanda de infraestructura, rutas, servicios públicos y políticas sociales como consecuencia del crecimiento de la actividad, mientras una parte importante de la renta energética se distribuye fuera del territorio neuquino. En ese contexto, el mandatario reclama una mayor participación de las empresas y una discusión sobre quién asume los costos reales del desarrollo.
La polémica por el gas que se exporta a Chile, por lo tanto, aparece como una nueva expresión de esa disputa. Para el gobierno neuquino, no alcanza con que Vaca Muerta produzca cada vez más hidrocarburos si las condiciones de transporte, comercialización y acceso a los mercados externos terminan reduciendo la competitividad del recurso. El objetivo provincial es aprovechar la ubicación geográfica y la cercanía con Chile para convertir al Pacífico en una salida estratégica, pero para ello resulta indispensable que los gasoductos existentes funcionen con costos que permitan competir frente al gas natural licuado importado por el país vecino.
Las declaraciones de Figueroa dejan abierta una discusión de alto impacto para el futuro de Vaca Muerta: quién controla las rutas de salida de la energía argentina y bajo qué condiciones económicas se utilizan. La acusación contra la multinacional introduce además el debate sobre la posible existencia de intereses cruzados entre el negocio del transporte y el de la comercialización de energía. Mientras Neuquén busca ampliar sus exportaciones y transformar su producción gasífera en una fuente de desarrollo regional, la utilización de los gasoductos hacia Chile se convierte en una cuestión estratégica que podría definir cuánto valor logra capturar la Argentina de uno de sus recursos más importantes.
Fuente: La política online



