Un hecho de vandalismo ocurrido en la plaza central de Libertad, partido de Merlo, generó indignación entre vecinos y militantes peronistas. El busto de Eva Perón desapareció por completo y la figura del general Juan Domingo Perón fue dañada. Marco Aurelio Roselli, afiliado al Partido Justicialista desde 1985, denunció públicamente el hecho y reclamó la restitución y restauración de las esculturas.
El episodio fue denunciado públicamente por Marco Aurelio Roselli, vecino de Libertad y afiliado al Partido Justicialista desde hace más de cuatro décadas. Según relató, al recorrer la plaza central de la localidad, ubicada en el partido bonaerense de Merlo, advirtió que una de las figuras había desaparecido por completo y que la otra había sufrido importantes daños. “Había una base con el busto de Perón y otro de Evita, y me doy cuenta que el de Evita lo habían roto, desapareció totalmente, y el de Perón fue vandalizado salvajemente”, expresó.
Roselli decidió realizar una publicación para visibilizar la situación y pedir la intervención de las autoridades partidarias. El afiliado solicitó a los integrantes del Consejo del Partido Justicialista de Merlo que impulsen las gestiones necesarias para recuperar el busto de Eva Perón y restaurar la figura de Juan Domingo Perón, dos símbolos históricos del movimiento peronista que formaban parte del espacio público de la ciudad.
Para el denunciante, no se trata solamente de un daño contra esculturas o monumentos, sino de un ataque que tiene una dimensión política, cultural y social. “Es un ataque contra todos los peronistas y además contra la sociedad en su conjunto. Es un agravio muy complicado”, sostuvo al referirse a la desaparición del busto de Evita y a la vandalización de la figura del tres veces presidente argentino.
El hecho adquiere una especial gravedad porque, según explicó Roselli, este tipo de episodios no es habitual en la comunidad de Libertad. “En general prácticamente no hay este tipo de acciones”, señaló, aunque aclaró que no puede determinar quiénes fueron los responsables materiales de lo ocurrido ni atribuir el ataque a un sector político determinado.
La falta de certezas sobre la autoría no impidió que el militante expresara su preocupación por lo que consideró una muestra de intolerancia. En su planteo, la democracia supone la posibilidad de convivencia entre las diferentes expresiones políticas, con respeto por las leyes y por los símbolos que representan la historia y la identidad de cada sector.
Roselli remarcó que las distintas fuerzas políticas tienen derecho a expresar sus ideas y a contar con figuras, esculturas y representaciones en el espacio público, siempre dentro del marco legal. “Estamos en democracia y cada una de las diferentes expresiones políticas pueden poner, respetando la ley orgánica de municipalidades, sus respectivas figuras o esculturas”, afirmó.
Desde esta perspectiva, el ataque contra las figuras de Evita y Perón trasciende una diferencia ideológica. La destrucción o desaparición de monumentos vinculados con una identidad política constituye un hecho que merece ser repudiado, independientemente de las posiciones partidarias. La convivencia democrática requiere discutir, confrontar ideas y construir diferencias, pero nunca recurrir al daño, la destrucción o la eliminación de símbolos como forma de expresión.
La denuncia realizada en Libertad abre ahora el reclamo por la restitución del busto de Eva Perón y la reparación de la figura de Juan Domingo Perón. Roselli sostuvo que continuará reclamando frente a lo que definió como expresiones de intolerancia y llamó a preservar el patrimonio político y cultural. “Seguimos batallando contra la intolerancia de algunos sectores, quizás vinculados a la política o a la sociedad también”, concluyó.
El repudio a este hecho debe ser claro. En una sociedad democrática, la respuesta frente a las diferencias políticas no puede ser la destrucción de los símbolos del otro. La desaparición del busto de Evita y la vandalización de la figura de Perón en Libertad constituyen un hecho que debe ser esclarecido y reparado, no sólo por quienes se identifican con el peronismo, sino por todos aquellos que defienden la convivencia democrática, la pluralidad política y la preservación del patrimonio cultural e histórico.
Fuente: Declaraciones de Marco Aurelio Roselli, afiliado al Partido Justicialista de Merlo desde 1985, y publicación pública realizada por el denunciante.



