El exministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, declaró como testigo ante el Tribunal Oral Federal N°7 en el marco de la causa Cuadernos y aseguró que durante su gestión nunca recibió instrucciones políticas para beneficiar a determinadas empresas mediante la asignación de subsidios. También defendió las decisiones adoptadas en materia ferroviaria y afirmó que contó con respaldo de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Florencio Randazzo prestó declaración como testigo en el juicio oral por la causa conocida como Cuadernos y dejó una definición contundente sobre el funcionamiento del sistema de subsidios durante su paso por el Ministerio del Interior y Transporte. Ante el Tribunal Oral Federal N°7, el exfuncionario aseguró que “nunca, jamás” recibió una instrucción política destinada a favorecer a una empresa determinada a través de la distribución de fondos públicos. Su testimonio se produjo en el marco de una de las causas judiciales más relevantes de los últimos años, que investiga presuntos hechos de corrupción vinculados con empresarios y exfuncionarios.
Durante su declaración, Randazzo sostuvo que tuvo libertad para tomar decisiones y remarcó que siempre se sintió respaldado por la Presidencia. El exministro explicó que su vínculo institucional con Cristina Fernández de Kirchner era directo y que las principales transformaciones impulsadas durante su gestión contaron con acompañamiento político. Al mismo tiempo, dejó en claro que ese respaldo, según su testimonio, no implicó instrucciones para beneficiar a compañías privadas mediante el esquema de subsidios al transporte.
Uno de los ejes centrales de su exposición estuvo vinculado con la política ferroviaria desarrollada entre 2012 y 2015, particularmente luego de la tragedia de Once. Randazzo señaló que existió una decisión política de destinar importantes recursos a inversiones en el sistema ferroviario y recordó la adquisición de nuevo material rodante como parte de la estrategia para recuperar y modernizar el servicio. Según su declaración, durante ese período se impulsaron cambios de fondo en un área que atravesaba una profunda crisis.
El exministro también hizo referencia a los mecanismos implementados para mejorar los controles sobre el sistema de transporte. Entre las medidas mencionadas durante su testimonio aparecieron la implementación de la tarjeta SUBE, el uso de sistemas de GPS y diferentes herramientas destinadas a controlar el funcionamiento de las empresas y la asignación de los subsidios. Randazzo defendió esas políticas como parte de una gestión orientada a reducir la discrecionalidad y dotar de mayor transparencia al manejo de los recursos públicos.
En relación con el esquema de subsidios, Randazzo explicó que el Estado destinaba una parte importante de los recursos para sostener tarifas bajas en el transporte público. Según relató, existían discusiones internas sobre la política tarifaria y el impacto de los subsidios, pero sostuvo que las decisiones respondían a una estrategia de política pública y no a órdenes destinadas a favorecer a empresarios particulares. En ese sentido, insistió en que nunca recibió indicaciones para direccionar beneficios hacia empresas determinadas.
El testimonio también incluyó referencias al vínculo entre el Estado y el sector empresarial durante su gestión. Randazzo afirmó que no le consta que hubiera existido algún tipo de actividad irregular u “oscura” entre funcionarios y empresarios en el área bajo su responsabilidad. Además, sostuvo que ningún empresario le manifestó haber recibido pedidos o exigencias indebidas vinculadas con el otorgamiento de subsidios, una definición que formó parte de las respuestas brindadas ante las preguntas realizadas durante la audiencia.
La declaración de Randazzo adquiere relevancia dentro del juicio oral porque se trata de un exfuncionario que ocupó durante años áreas centrales de la administración nacional y tuvo a su cargo decisiones vinculadas directamente con el sistema de transporte y la relación del Estado con empresas concesionarias. Su testimonio aportó su visión sobre el funcionamiento interno del Gobierno y sobre el grado de autonomía con el que, según aseguró, se manejaban las políticas de su ministerio.
En ese contexto, el exministro remarcó que, pese a las diferencias políticas que mantuvo posteriormente con Cristina Fernández de Kirchner, durante su gestión contó con apoyo para llevar adelante las decisiones adoptadas. La declaración buscó diferenciar ese respaldo político de cualquier eventual instrucción irregular y volvió a poner en discusión el funcionamiento del sistema de subsidios, uno de los puntos centrales sobre los que giraron las preguntas durante su presentación ante el tribunal.
La causa Cuadernos continúa avanzando con la declaración de distintos testigos y la producción de pruebas en torno a las acusaciones investigadas. En ese escenario, el testimonio de Randazzo sumó un nuevo elemento al debate judicial y político sobre el funcionamiento del Estado durante los gobiernos kirchneristas, especialmente en áreas estratégicas como el transporte. Mientras el proceso continúa ante el Tribunal Oral Federal N°7, las declaraciones de exfuncionarios y otros protagonistas seguirán siendo parte central del desarrollo del juicio.
Fuente: Política Argentina



