Una consultora sostiene que la inflación acumulada de Milei sería 15 puntos mayor a la informada por el Indec

milei
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Un informe privado volvió a cuestionar la forma en que se mide la inflación en la Argentina y planteó que, si se utilizara una canasta de consumo actualizada, el aumento acumulado de precios durante la gestión de Javier Milei sería sensiblemente superior al reflejado por el Índice de Precios al Consumidor oficial. Según la estimación difundida, la diferencia rondaría los 15 puntos porcentuales.

El planteo parte de un ejercicio de la consultora Qualy: con las ponderaciones de una canasta más actualizada, la inflación acumulada desde diciembre de 2023 habría llegado al 344,3%, frente al 328,8% del IPC oficial. La diferencia estimada es de 15,5 puntos porcentuales y se explica, principalmente, por el mayor peso de servicios como tarifas, transporte y alquileres.

El texto completo, listo para publicar, continúa así:

Una de las claves de la discusión está en la metodología utilizada para medir el Índice de Precios al Consumidor. El informe de Qualy reconstruyó la evolución de los precios utilizando ponderaciones basadas en patrones de consumo más recientes, asociados a la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares de 2017/18. Según ese ejercicio, el cambio en el peso relativo de los distintos rubros modifica el resultado acumulado, especialmente en un período marcado por fuertes aumentos de los servicios.

La diferencia no implica que todos los meses el índice alternativo arroje una brecha significativa. De hecho, para julio el cálculo citado estimó una variación de 2,14%, frente al 2,11% informado oficialmente. Sin embargo, la acumulación de pequeñas diferencias mensuales a lo largo de más de dos años produce una distancia de 15,5 puntos porcentuales entre ambas mediciones.

El mayor impacto aparece en la composición de la canasta. La estructura recalculada otorga una incidencia superior a los servicios dentro del gasto de los hogares. Durante la gestión de Javier Milei, rubros como las tarifas de servicios públicos, el transporte y los alquileres registraron aumentos importantes, por lo que una canasta que les asigne mayor ponderación puede generar una inflación general acumulada más elevada.

La discusión adquirió relevancia porque la actualización metodológica del IPC había sido prevista para entrar en vigencia en 2026, pero finalmente fue postergada. El informe privado toma precisamente esa metodología alternativa para realizar una estimación retrospectiva y comparar cuál habría sido la evolución de los precios desde el inicio de la actual gestión si se hubieran utilizado esas ponderaciones.

El debate, de todos modos, trasciende una diferencia técnica entre dos números. La forma en que se construye una canasta de consumo determina cuánto pesa cada gasto dentro de la medición general y, por lo tanto, puede modificar la percepción estadística del impacto que tienen determinados aumentos sobre la economía de los hogares. Una variación idéntica en el precio de un servicio puede tener mayor o menor incidencia en el índice según la ponderación asignada.

La inflación es uno de los principales indicadores económicos de la gestión de Javier Milei y la desaceleración respecto de los niveles heredados fue uno de los argumentos centrales del Gobierno para defender su programa económico. Sin embargo, la estimación difundida por Qualy abre una nueva discusión sobre si el indicador vigente refleja con precisión los cambios en la estructura de consumo de las familias argentinas.

Desde esta perspectiva, la diferencia entre el 328,8% acumulado con el índice oficial y el 344,3% estimado con la canasta actualizada no representa una inflación “oculta” comprobada, sino el resultado de aplicar una metodología diferente de manera retrospectiva. El planteo de la consultora sirve para mostrar cómo la actualización de las ponderaciones puede modificar la medición acumulada de un mismo período.

El informe vuelve así a poner en el centro del debate la necesidad de contar con indicadores estadísticos que reflejen los hábitos de consumo actuales. Mientras el Gobierno mantiene la medición oficial del Indec como referencia, el ejercicio de Qualy expone que la discusión metodológica puede tener consecuencias concretas en la lectura de la evolución económica y, especialmente, en la forma de evaluar cuánto se encareció realmente el costo de vida desde diciembre de 2023.

Fuente: Infogremiales

Scroll al inicio