Organizaciones vinculadas al sistema científico reclamaron la renuncia del presidente del CONICET luego de cuestionar sus declaraciones sobre la situación del sector. El conflicto se profundiza en medio de denuncias por miles de despidos, recortes presupuestarios y una creciente preocupación por la salida de investigadores y profesionales hacia otros países.
La Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología pidió la renuncia de Daniel Salamone y cuestionó sus declaraciones sobre la supuesta inexistencia de una “fuga de cerebros”. Según datos citados por las organizaciones del sector, el sistema científico-tecnológico perdió 6.400 puestos entre diciembre de 2023 y junio de 2026.
La protesta se produjo luego de que Salamone negara que existiera un proceso de expulsión de científicos y rechazara las denuncias sobre un “cientificidio”. Frente a ello, investigadores y organizaciones respondieron que el problema no se limita a quienes emigran del país, sino también a quienes abandonan el sistema, renuncian, pierden sus puestos o no encuentran posibilidades de continuidad profesional.
La situación del CONICET y del sistema científico nacional volvió así al centro del debate político y social, con reclamos por salarios, becas, incorporación de investigadores y financiamiento.
La pérdida de miles de puestos profundiza el conflicto
De acuerdo con el relevamiento del Grupo EPC-CIICTI citado por la Mesa Federal, el sistema científico-tecnológico pasó de 75.121 trabajadores en diciembre de 2023 a 68.721 en junio de 2026. Las organizaciones estimaron que esto representa una pérdida promedio cercana a siete puestos por día durante ese período.
En el caso específico del CONICET, los datos difundidos por las entidades indican que entre diciembre de 2023 y marzo de 2025 se registraron 377 bajas de investigadores de carrera, de las cuales 145 correspondieron a renuncias. Además, durante ese período se dieron de baja 2.549 becas, incluyendo 637 casos por renuncia, según las cifras citadas en el reclamo.
El reclamo apunta contra Daniel Salamone
La Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología, que junto con la Red de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología participó de la movilización realizada en el Obelisco, sostuvo que Salamone debe dejar su cargo si no está dispuesto a defender al sector.
Las organizaciones cuestionaron especialmente la forma en que el presidente del CONICET abordó el debate sobre la “fuga de cerebros”. Para los investigadores, limitar ese fenómeno exclusivamente a la emigración internacional invisibiliza otras formas de pérdida de capacidades, como las renuncias, la salida de profesionales hacia otras actividades, la destrucción de puestos y las dificultades para incorporar nuevas generaciones al sistema.
Las becas y los jóvenes investigadores, otro foco de preocupación
Uno de los puntos señalados por las organizaciones es la situación de los becarios y jóvenes científicos. Según los datos difundidos, el 31 de julio de 2026 dejaron de trabajar 379 becarios y becarias posdoctorales debido a la decisión de no prorrogar sus becas mientras aguardaban los resultados de la convocatoria para ingresar a la Carrera del Investigador.
También advirtieron sobre la caída en las posibilidades de incorporación. Mientras en 2023 se habían registrado 1.960 postulantes a la Carrera del Investigador del CONICET, en 2024 la cifra descendió a 1.378, según el relevamiento citado por las entidades. A esto se suma la situación de 559 investigadores seleccionados en la convocatoria CIC 2022 que, según denunciaron, todavía no habían sido incorporados.
Los salarios también aparecen como un factor de expulsión
La discusión no se limita a los despidos y a la reducción de becas. Desde la Mesa Federal afirmaron que la pérdida del poder adquisitivo se convirtió en otro de los factores que dificultan la permanencia de profesionales dentro del sistema científico.
Según las cifras difundidas por las organizaciones, los salarios de investigadores del CONICET acumularon hasta marzo de 2026 una pérdida del 40% en términos reales respecto de noviembre de 2023. En el caso de docentes e investigadores de universidades nacionales, la caída señalada alcanzó el 33,7%.
Un debate que trasciende la emigración
Desde el sector científico plantearon que la discusión debe ir más allá de contabilizar cuántos investigadores abandonaron físicamente la Argentina. El concepto utilizado por las organizaciones es el de “pérdida de capacidades estratégicas nacionales”, que incluye tanto la emigración como el abandono de carreras científicas, la reducción de puestos y la falta de oportunidades para quienes se formaron dentro del sistema.
En ese sentido, el reclamo apunta a las condiciones estructurales que, según las organizaciones, dificultan construir una carrera científica sostenible en el país. La falta de financiamiento, el deterioro salarial y la reducción de oportunidades aparecen como algunos de los principales factores denunciados.
La movilización científica suma presión al Gobierno
El conflicto se da en un contexto de creciente movilización de investigadores, docentes, becarios y trabajadores del sistema científico y tecnológico. La protesta realizada en el Obelisco volvió a visibilizar los reclamos contra las políticas de ajuste y el temor por la continuidad de proyectos, institutos y trayectorias profesionales.
Para las organizaciones que impulsan el reclamo, la defensa de la ciencia no se limita a una disputa sectorial. Sostienen que el sistema científico cumple un papel estratégico en el desarrollo económico, tecnológico y soberano del país y que su debilitamiento tendrá consecuencias a largo plazo.
Fuente: Infogremiales



