El embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, ratificó que Washington mantiene su histórica posición de neutralidad respecto de la soberanía de las Islas Malvinas y aseguró que trabaja para que los ciudadanos argentinos puedan volver a ingresar al país norteamericano sin necesidad de tramitar una visa tradicional. Las declaraciones se produjeron al cierre de una semana en la que el diplomático estuvo en el centro de la escena por sus definiciones sobre la relación bilateral.
Consultado sobre la postura de Estados Unidos frente al reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, Lamelas fue categórico al señalar que la posición de Washington no sufrió modificaciones. “Los Estados Unidos tiene una posición de neutralidad sobre las islas y eso no ha cambiado”, afirmó, descartando así cualquier giro de la administración estadounidense respecto del conflicto que Argentina mantiene con el Reino Unido.
Las declaraciones del embajador cobran relevancia en un contexto de fuerte acercamiento político entre los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump. Pese a la sintonía entre ambas administraciones y al fortalecimiento de la cooperación bilateral en diferentes áreas, la cuestión Malvinas continúa sin modificaciones en la posición oficial de Estados Unidos.
Lamelas también se refirió a la posibilidad de una mayor cooperación en materia de defensa. Consultado sobre las versiones que mencionaban una eventual base militar estadounidense en Ushuaia, evitó confirmar la existencia de un proyecto concreto y sostuvo que “no estamos hablando de esa base en este momento”. Sin embargo, destacó el vínculo militar entre ambos países y mencionó como ejemplo la incorporación de aviones F-16 por parte de la Argentina.
Uno de los anuncios más relevantes de la entrevista estuvo vinculado con la posibilidad de que Argentina vuelva a incorporarse al programa Visa Waiver. Este mecanismo permitiría a ciudadanos argentinos viajar a Estados Unidos sin tener que realizar previamente el trámite de una visa tradicional, aunque el ingreso continuaría sujeto a los requisitos y controles establecidos por las autoridades estadounidenses.
“Antes de que yo me vaya como embajador, vamos a tener Visa Waiver. Es una promesa”, afirmó Lamelas. De todos modos, el diplomático aclaró que el proceso no será inmediato y advirtió que la medida no se concretará en los próximos meses. Según explicó, tampoco espera que pueda implementarse en un plazo de seis meses o un año.
Argentina ya había formado parte de este programa durante la década de 1990, pero perdió ese beneficio luego de la crisis económica y política de 2001 y 2002. Para recuperar el acceso, el país deberá cumplir con una serie de condiciones vinculadas, entre otros aspectos, al intercambio de información y a los mecanismos de cooperación en materia de seguridad.
Lamelas aseguró que trabaja sobre este objetivo junto al canciller Pablo Quirno y al embajador argentino en Washington, Alejandro Oxenford. El representante estadounidense tomó como referencia el caso de Chile, cuyos ciudadanos cuentan actualmente con la posibilidad de viajar a Estados Unidos bajo el sistema de exención de visas.
Las definiciones de Lamelas dejan dos mensajes centrales para la relación entre Argentina y Estados Unidos: Washington mantendrá su neutralidad en la disputa por Malvinas, mientras avanza una negociación para que los argentinos puedan recuperar en el futuro el acceso al programa Visa Waiver. El anuncio representa una promesa política de alto impacto, aunque su concreción dependerá de un proceso que, según el propio embajador, llevará tiempo y requerirá cumplir diferentes exigencias.



