El expresidente Eduardo Duhalde realizó un duro diagnóstico sobre la situación actual del peronismo y sostuvo que el movimiento atraviesa una etapa de debilidad, marcada por la falta de conducción y de un proyecto capaz de ordenar a sus distintos sectores. Sus declaraciones se producen en un momento de reconfiguración interna del espacio, atravesado por el desafío de construir una alternativa política frente al gobierno de Javier Milei.
En una entrevista con Ámbito, el exmandatario sostuvo que la crisis excede al justicialismo y alcanza al conjunto del sistema político. “Al peronismo lo veo mal. Veo mal a los partidos, veo mal a todos los partidos”, afirmó. Para Duhalde, una parte importante de la sociedad perdió confianza en las estructuras tradicionales porque considera que, cuando estuvieron al frente del Gobierno, no lograron mejorar de manera suficiente sus condiciones de vida.
A partir de ese diagnóstico, Duhalde planteó la necesidad de construir una nueva herramienta política. El expresidente explicó que trabaja en la conformación del Movimiento Productivo Argentino, un espacio que buscaría competir a nivel nacional, provincial y municipal y reunir instrumentos provenientes de sectores radicales y justicialistas. Entre los ejes que mencionó aparece la elaboración de un programa orientado a enfrentar lo que definió como corrupción estructural.
El dirigente también se refirió al futuro electoral del peronismo y consideró que el espacio debe prepararse para distintos escenarios. Frente a la incertidumbre sobre el futuro de las PASO, sostuvo que el movimiento tiene que estar listo tanto para disputar una interna como para buscar mecanismos de acuerdo entre sus diferentes sectores. Sin embargo, advirtió que, incluso alcanzando consensos internos, no ve sencillo que el peronismo pueda recuperar competitividad electoral bajo las estructuras tradicionales.
Duhalde vinculó esa situación con un problema más profundo de representación política. Según su análisis, persiste en la sociedad un sentimiento de identificación con tradiciones históricas como el radicalismo y el justicialismo, pero ese sentimiento ya no se traduce automáticamente en votos. Por ese motivo, insistió en que la dirigencia deberá encontrar nuevas formas de organización capaces de reconstruir el vínculo con una ciudadanía cada vez más desencantada con los partidos.
Al analizar al gobierno de Javier Milei, el expresidente cuestionó especialmente el estilo confrontativo de la administración libertaria. Duhalde consideró que se trata de un “gobierno de pelea” y planteó que esa lógica dificulta la construcción de acuerdos y el desarrollo del país. De todos modos, aclaró que no propone un cambio anticipado de gobierno, sino que espera una modificación en la forma de conducción política del Presidente.
En materia económica, sostuvo que ningún gobierno hace todo bien o todo mal y reconoció que existen aspectos positivos dentro de la actual gestión. Sin embargo, evitó profundizar sobre los puntos específicos y concentró su crítica en la necesidad de que el Gobierno modifique su forma de relacionarse con los distintos sectores políticos y sociales. Para Duhalde, la confrontación permanente termina debilitando las posibilidades de construir soluciones de largo plazo.
Consultado sobre las figuras que podrían encabezar una alternativa peronista hacia 2027, Duhalde expresó su respaldo a Axel Kicillof. El exmandatario definió al gobernador bonaerense como “un hombre honesto” y señaló que le gusta como candidato. También reconoció que existen otros dirigentes con aspiraciones dentro del peronismo, pero consideró que una eventual competencia interna debería resolver quién reúne las mejores condiciones para representar al espacio.
La definición de Duhalde expone una discusión que atraviesa al peronismo de cara a 2027: cómo reconstruir una alternativa política, resolver sus disputas internas y volver a conectar con una parte de la sociedad que, según el diagnóstico del expresidente, ya no confía en los partidos tradicionales. Mientras impulsa la creación de un nuevo movimiento político, Duhalde dejó claro su posicionamiento: ve al peronismo en crisis, respalda a Kicillof y considera indispensable prepararse para una eventual interna.


