Argentina volvió a ubicarse entre los países con mayor inflación de América, al quedar en el segundo lugar del ranking regional, de acuerdo con los datos difundidos sobre la evolución de los precios. El registro vuelve a poner en foco la persistencia del problema inflacionario, aun en un escenario en el que el Gobierno nacional sostiene que la desaceleración de los aumentos es uno de los principales resultados de su programa económico.
El dato surge de la comparación de los índices de inflación de los países de América Latina. Venezuela se ubicó en el primer lugar, mientras que Argentina quedó detrás con una inflación mensual del 2,1% en julio, según el dato oficial informado por el Indec. La variación implicó además una aceleración respecto del 1,9% registrado en junio, mientras que la inflación interanual alcanzó el 33,8%.
La posición argentina adquiere relevancia al compararla con el resto de las economías de la región. De acuerdo con los datos difundidos, Venezuela registró una inflación mensual del 19,9%, mientras que Brasil y Uruguay informaron variaciones cercanas al 0,07%, Chile del 0,1%, Colombia del 0,17% y Perú del 0,29%. Bolivia y Paraguay, en tanto, registraron deflación durante el período analizado.
El ranking también puede observarse desde la inflación acumulada durante el primer semestre de 2026. En ese período, Venezuela acumuló 129,8%, Argentina 16,8% y Cuba 12,24%, conformando los tres países con mayor aumento de precios dentro de la comparación regional.
Detrás de ese grupo, la diferencia es significativa. Bolivia acumuló 4,82% durante el primer semestre, Colombia 4,77%, Honduras 3,8%, Perú 3,4%, Brasil 3,36% y Uruguay 3,33%. Chile cerró ese período con una inflación acumulada del 2,8%, mientras que varios países de la región se mantuvieron por debajo del 2%.
La evolución de los precios constituye uno de los principales indicadores que sigue el Gobierno de Javier Milei. La administración nacional sostiene que la reducción de la inflación representa uno de los pilares de su programa económico, especialmente después de los elevados registros que atravesó Argentina durante los últimos años. Sin embargo, el dato de julio mostró un leve repunte mensual y mantiene al país entre las economías con mayor inflación de América Latina.
El aumento de julio estuvo impulsado principalmente por los incrementos en recreación y cultura, vinculados en parte al encarecimiento de los paquetes turísticos durante las vacaciones de invierno. También se registraron aumentos importantes en restaurantes y hoteles, mientras que el rubro de indumentaria y calzado presentó una leve baja.
A pesar de que la inflación argentina se encuentra muy por debajo de los niveles registrados durante los años anteriores, la comparación regional muestra que el proceso de desaceleración todavía no permitió al país abandonar los primeros puestos del ranking. La distancia con economías vecinas, donde las variaciones mensuales y acumuladas son considerablemente menores, continúa siendo uno de los principales desafíos para la política económica.
De esta manera, Argentina quedó segunda en el ranking de inflación de América Latina, solo detrás de Venezuela. El dato refleja una realidad con dos lecturas: por un lado, la fuerte desaceleración respecto de los picos inflacionarios previos; por otro, la persistencia de un nivel de aumento de precios que sigue ubicando al país muy por encima de la mayoría de las economías de la región.
Con ayuda de La Nueva Mañana



