El Gobierno nacional desplegó una nueva estrategia de acercamiento con las provincias. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, viajaron a Catamarca para reunirse con el gobernador Raúl Jalil y con el mandatario de Santiago del Estero, Elías Suárez, en una jornada que combinó anuncios de infraestructura, acuerdos sobre rutas nacionales y una fuerte señal política hacia los gobernadores considerados aliados o dialoguistas.
La visita se produjo en un contexto de dificultades legislativas para el oficialismo y de negociaciones abiertas con distintos sectores políticos. La Casa Rosada busca recomponer y consolidar los canales de diálogo con las provincias, cuyos gobernadores resultan fundamentales para conseguir apoyos en el Congreso y avanzar con proyectos considerados prioritarios por la administración de Javier Milei.
Uno de los principales puntos de la jornada fue la puesta en marcha de la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta, una obra de infraestructura hídrica destinada a mejorar el abastecimiento de agua potable y acompañar el desarrollo productivo de zonas de Catamarca y Santiago del Estero. El proyecto cuenta con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo y había sido reclamado por ambas provincias.
El convenio firmado permitirá avanzar en las etapas administrativas y financieras necesarias para la concreción de una obra que había quedado postergada. El viaje de Santilli y Caputo, que originalmente estaba previsto para la semana anterior, debió ser suspendido por cuestiones climáticas y finalmente se concretó este viernes en la capital catamarqueña.
Durante el encuentro también se firmaron acuerdos para delegar en Catamarca la gestión integral de distintos tramos de rutas nacionales. La medida forma parte de una política que el Gobierno nacional ya viene implementando con otras provincias y que apunta a descentralizar la administración, el mantenimiento y la operación de determinados corredores viales.
La delegación nacional estuvo integrada, además, por el vicejefe de Gabinete del Interior, Gustavo Coria; el secretario de Coordinación de Infraestructura del Ministerio de Economía, Fernando Herrmann; y el administrador general de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy. La presencia de funcionarios vinculados directamente con la infraestructura mostró la importancia que el Ejecutivo buscó darle a los acuerdos alcanzados durante la jornada.
Sin embargo, detrás de los convenios por obras y rutas también aparece una lectura política. El Gobierno necesita fortalecer su relación con los mandatarios provinciales luego de los últimos tropiezos parlamentarios y frente a una agenda que incluye reformas políticas y económicas. Los gobernadores dialoguistas pueden resultar decisivos para el futuro de iniciativas como la reforma política y otros proyectos que el oficialismo pretende impulsar en el Congreso.
La visita a Catamarca se suma a otros movimientos recientes de Santilli para acercarse a los gobernadores del Norte Grande y consolidar una red de diálogo territorial. En ese escenario, la firma de convenios de infraestructura funciona también como una herramienta política para reconstruir puentes entre la Casa Rosada y las administraciones provinciales, en un momento en el que el Gobierno busca ampliar su capacidad de negociación.
De esta manera, el viaje de Santilli y Caputo a Catamarca dejó algo más que acuerdos por obras públicas y rutas. La presencia conjunta de dos de los principales funcionarios del Gobierno nacional junto a Jalil y Suárez constituyó una nueva señal de acercamiento hacia las provincias. Mientras Nación promete avanzar con infraestructura estratégica, también busca asegurar vínculos políticos que serán clave para sostener su agenda legislativa y construir alianzas de cara a los próximos desafíos electorales y parlamentarios.
Con ayuda de La Nueva Mañana



