El director ejecutivo de la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA), Cristian Girard, criticó la política económica del Gobierno nacional y aseguró que el programa de ajuste impulsado por el presidente Javier Milei tuvo como consecuencia una caída del poder adquisitivo, un aumento del endeudamiento de los hogares y un deterioro del empleo. Las declaraciones fueron difundidas a través de una serie de publicaciones en la red social X, en respuesta a recientes expresiones del mandatario sobre la reducción del gasto público.
Girard sostuvo que la denominada “motosierra” no solo impactó sobre el empleo estatal, sino también sobre los trabajadores del sector privado. Según planteó, el freno a las negociaciones paritarias y la utilización de los salarios como herramienta para contener la inflación provocaron una pérdida del poder de compra que afectó a millones de trabajadores. En ese contexto, afirmó que la reducción de los ingresos se convirtió en uno de los ejes centrales del programa económico.
El titular de ARBA vinculó esa situación con el crecimiento del endeudamiento de las familias argentinas. De acuerdo con su análisis, la caída de los salarios obliga a numerosos hogares a recurrir a tarjetas de crédito, préstamos personales y otras formas de financiamiento para afrontar gastos cotidianos como alimentos, servicios y medicamentos. También señaló que el incremento de las tasas de interés agrava las dificultades para cumplir con esas obligaciones financieras.
En sus publicaciones, Girard advirtió además sobre un aumento de la morosidad en el sistema financiero. Según indicó, más de seis millones de personas enfrentarían dificultades para cumplir con el pago de créditos y tarjetas, un escenario que atribuyó al deterioro de los ingresos y al encarecimiento del financiamiento. A su entender, esta combinación genera un círculo de mayor vulnerabilidad económica para amplios sectores de la población.
El funcionario también cuestionó el impacto de las políticas oficiales sobre el mercado laboral. Sostuvo que el ajuste produjo una disminución del empleo formal y un crecimiento del trabajo precario, lo que, según expresó, profundiza la pérdida de derechos laborales y limita las posibilidades de recuperación del consumo interno. En ese marco resumió su postura con la frase: “Menos derechos, menos ingresos: más motosierra”.
Las declaraciones de Girard se produjeron luego de que el presidente Milei reivindicara públicamente la reducción del gasto y de los salarios del sector público como parte de su estrategia económica. Desde la administración nacional, el Gobierno sostiene que el ajuste fiscal es una herramienta necesaria para consolidar el equilibrio de las cuentas públicas, reducir la inflación y sentar las bases para un crecimiento económico sostenible.
En ese contexto, Girard recordó declaraciones del gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien había respondido al Presidente que, si millones de argentinos atraviesan problemas económicos similares, “no es un problema microeconómico, sino un problema del Gobierno”. Con esa referencia, el titular de ARBA reforzó la posición de la administración bonaerense, que mantiene una postura crítica frente a las políticas económicas implementadas por la Nación.
Las expresiones del funcionario se suman al debate político sobre los efectos del programa económico del Gobierno nacional. Mientras el oficialismo defiende el ajuste como un paso indispensable para estabilizar la economía y reducir la inflación, distintos referentes de la oposición sostienen que las medidas han tenido un impacto negativo sobre los salarios, el empleo y el nivel de endeudamiento de las familias argentinas.
Fuente: Motor Económico



