En la era Milei ya hay un millón de personas que trabajan en aplicaciones

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La cantidad de argentinos que obtiene ingresos a través de aplicaciones de reparto y transporte alcanzó el millón de personas, según distintos relevamientos difundidos en los últimos días. El fenómeno refleja el crecimiento acelerado de la denominada economía de plataformas, impulsada por la pérdida de empleo formal y la necesidad de generar ingresos en un contexto económico complejo.

La economía de plataformas continúa expandiéndose en Argentina y ya alcanza una dimensión inédita. De acuerdo con estimaciones difundidas por diversos medios y especialistas, alrededor de un millón de personas trabajan actualmente mediante aplicaciones de transporte de pasajeros, reparto de comida y envíos, una cifra que representa un crecimiento cercano al 900% respecto de 2020, cuando el universo de trabajadores de estas plataformas apenas superaba las 100.000 personas.

El aumento de repartidores y conductores coincide con un escenario marcado por la pérdida de empleos registrados y el deterioro del poder adquisitivo. Muchos trabajadores que quedaron desempleados o vieron reducirse sus ingresos encontraron en plataformas como Uber, PedidosYa, Rappi, Cabify y otras aplicaciones una alternativa para sostener su economía familiar. Sin embargo, numerosos especialistas advierten que este crecimiento también refleja un proceso de precarización laboral y de expansión del trabajo independiente sin cobertura social tradicional.

Quienes trabajan en estas aplicaciones destacan que la principal ventaja es la posibilidad de comenzar a generar ingresos rápidamente y con escasos requisitos. No obstante, también señalan que la competencia aumentó considerablemente durante los últimos meses. La incorporación masiva de nuevos conductores y repartidores redujo los ingresos promedio por trabajador, obligando a muchos de ellos a extender las jornadas laborales para alcanzar una remuneración suficiente.

Otro de los desafíos que enfrenta este sector es la ausencia de un marco regulatorio específico que contemple derechos laborales como vacaciones pagas, licencias por enfermedad, aportes previsionales o cobertura frente a accidentes de trabajo. Si bien las empresas sostienen que ofrecen una modalidad flexible basada en la autonomía de los prestadores, organizaciones sindicales y especialistas reclaman avanzar hacia esquemas que otorguen mayores garantías y protección social a quienes dependen de estas plataformas como principal fuente de ingresos.

El crecimiento de la economía de plataformas también modificó el paisaje urbano. En las principales ciudades del país es cada vez más frecuente observar bicicletas, motos y automóviles identificados con distintas aplicaciones, especialmente en horarios de alta demanda. Este fenómeno generó además un importante movimiento económico vinculado a la venta de motocicletas, bicicletas, teléfonos celulares, accesorios de seguridad y servicios de mantenimiento, actividades que encontraron un nuevo mercado impulsado por el aumento de trabajadores independientes.

Desde distintos sectores económicos señalan que el avance de este tipo de empleo está estrechamente relacionado con las dificultades que atraviesa el mercado laboral formal. Mientras algunas actividades industriales y comerciales reducen personal o desaceleran contrataciones, las plataformas digitales continúan absorbiendo mano de obra que busca una salida inmediata para sostener sus ingresos. Para muchos trabajadores, se trata de una ocupación transitoria; para otros, ya constituye su principal actividad económica.

Los especialistas coinciden en que la expansión del trabajo mediante aplicaciones representa uno de los cambios más significativos del mercado laboral argentino en los últimos años. El desafío, sostienen, consiste en encontrar un equilibrio entre la flexibilidad que ofrecen estas plataformas y la necesidad de garantizar condiciones laborales adecuadas para quienes dependen de ellas. El debate sobre la regulación del sector continúa abierto mientras el número de trabajadores sigue creciendo de manera sostenida.

Con un millón de personas vinculadas a este tipo de actividad, la economía de plataformas dejó de ser un fenómeno marginal para convertirse en un actor central del mercado laboral argentino. Su evolución dependerá tanto del comportamiento de la economía como de las futuras decisiones regulatorias, en un contexto donde cada vez más argentinos recurren a estas aplicaciones para complementar ingresos o enfrentar la falta de oportunidades en el empleo formal.

Con ayuda de Motor Economico

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