Un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios de la UBA-CONICET reveló que el costo de los servicios públicos para un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) alcanzó casi $296.000 mensuales en julio. El incremento estuvo impulsado principalmente por el mayor consumo de energía durante el invierno y los ajustes tarifarios aplicados en luz, gas y transporte.
La presión sobre los hogares argentinos volvió a crecer durante julio luego de que la Canasta de Servicios Públicos del AMBA registrara una suba del 4,6% mensual, llevando el gasto necesario para cubrir electricidad, gas, agua y transporte a unos $295.826 por mes. De acuerdo con el relevamiento del Observatorio de Tarifas y Subsidios de la UBA-CONICET, ese monto representa aproximadamente el 15% del salario promedio de una familia de la región.
El incremento estuvo explicado principalmente por dos factores: los aumentos tarifarios autorizados en distintos servicios y el mayor consumo energético propio de los meses de invierno. Las bajas temperaturas provocaron una mayor utilización de gas natural y electricidad para calefacción, elevando el peso de las facturas dentro del presupuesto familiar.
Dentro de la estructura de gastos, el transporte público continúa siendo el componente de mayor incidencia. Según el informe, representa cerca del 40% del total de la canasta, con un gasto estimado de $121.023 mensuales para un hogar promedio. Durante julio, el transporte aumentó un 3,7%, impulsado por actualizaciones en las tarifas de colectivos y otros servicios de movilidad.
La energía eléctrica fue otro de los rubros que más impacto tuvo sobre las familias. El informe señaló que, para determinados usuarios, el costo asociado al consumo aumentó por la combinación entre ajustes tarifarios y un mayor uso estacional. En ese contexto, el gasto promedio destinado a electricidad alcanzó los $68.210 mensuales, convirtiéndose en uno de los principales componentes de la canasta.
El gas natural también mostró una evolución significativa durante el mes. El aumento del consumo por las condiciones climáticas, sumado a las modificaciones en los cuadros tarifarios, llevó el gasto promedio de los hogares a unos $64.862 mensuales. El impacto fue parcialmente moderado para algunos usuarios mediante los esquemas de subsidios vigentes.
En el caso del agua, el comportamiento fue diferente al resto de los servicios. El relevamiento indicó que fue el único rubro que presentó una reducción mensual, debido a modificaciones aplicadas sobre el componente variable de la factura. Aun así, continúa formando parte del conjunto de gastos fijos que deben afrontar los hogares todos los meses.
El informe también analizó la evolución acumulada desde diciembre de 2023 y señaló que la Canasta de Servicios Públicos registró un incremento cercano al 966%, muy por encima de la inflación acumulada en el mismo período. Entre los servicios que más aumentaron se encuentran el gas, el transporte y la electricidad, con fuertes ajustes desde el inicio de la actual gestión nacional.
Otro dato relevante del estudio es el nivel de cobertura tarifaria actual. Según el Observatorio de Tarifas y Subsidios, los usuarios pagan en promedio alrededor del 54% del costo real de los servicios, mientras que el Estado continúa financiando el 46% restante mediante subsidios. La política tarifaria se mantiene así como uno de los principales ejes del debate económico entre el Gobierno nacional y distintos sectores políticos y sociales.
El impacto de las tarifas sobre los ingresos familiares se convirtió en una de las principales preocupaciones económicas. Aunque desde el Gobierno sostienen que la actualización de precios busca ordenar el sistema energético y reducir distorsiones generadas por años de subsidios, sectores opositores advierten que el aumento del costo de los servicios afecta especialmente a los trabajadores y sectores medios que deben destinar una mayor parte de sus ingresos a gastos básicos.
La evolución futura de la canasta dependerá de varios factores: nuevos ajustes tarifarios, niveles de consumo energético durante el invierno, modificaciones en los subsidios y la evolución de los salarios. Mientras continúa el proceso de readecuación del esquema de servicios públicos, el peso de las tarifas sobre el presupuesto familiar seguirá siendo uno de los temas centrales de la agenda económica argentina.
Fuente: Política Argentina



