La industria alertó por la crisis de las pymes: “La economía real está en caída”

Industria Nacional
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Mientras algunos indicadores macroeconómicos muestran señales de recuperación, referentes del sector industrial advirtieron que la realidad de las pequeñas y medianas empresas continúa deteriorándose. El director ejecutivo de Desarrollo Industrial, Diego Coatz, sostuvo que el crecimiento económico se concentra en actividades como la minería, el petróleo y el agro, mientras la industria, el comercio y la construcción siguen atravesando una profunda crisis que afecta el empleo y el consumo.

Diego Coatz explicó que existe una marcada diferencia entre los indicadores agregados de la economía y la situación que atraviesan las empresas vinculadas a la producción y al mercado interno. Según señaló, el Producto Bruto Interno muestra una mejora impulsada por sectores extractivos y exportadores, pero ese crecimiento no se traduce en una recuperación de la actividad industrial ni en una mejora del empleo formal. “La economía real está en caída”, resumió el especialista.

El economista precisó que la industria manufacturera registra una caída cercana al 6%, mientras que el comercio también muestra retrocesos y la construcción permanece en niveles históricamente bajos. A su vez, destacó que los sectores que hoy impulsan el crecimiento representan menos del 7% del empleo total, por lo que su expansión resulta insuficiente para compensar la pérdida de puestos de trabajo en las actividades que concentran la mayor cantidad de trabajadores.

Las pequeñas y medianas empresas aparecen entre las más perjudicadas por este escenario. Coatz sostuvo que las pymes cuentan con menor capacidad financiera para afrontar una caída prolongada de la demanda y enfrentan dificultades crecientes para sostener su actividad. La disminución del consumo, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y la reducción del empleo formal conforman, según explicó, un círculo que continúa debilitando al mercado interno.

Otro de los fenómenos advertidos por el especialista es el avance de la concentración económica. Según indicó, muchas pequeñas empresas afrontan problemas para cobrar cheques, financiar su capital de trabajo y mantener sus niveles de ventas, mientras que las compañías de mayor tamaño poseen más recursos para absorber parte del mercado que dejan las firmas que reducen su actividad o cierran sus puertas.

El diagnóstico también encuentra respaldo en los últimos datos difundidos sobre la actividad industrial. En mayo, la producción manufacturera registró una contracción cercana al 6% interanual y acumuló una baja del 3% en los primeros cinco meses del año. De los nueve sectores industriales relevados, siete muestran resultados negativos, reflejando un escenario de debilidad que alcanza a buena parte del entramado productivo nacional.

Especial preocupación genera la situación de las industrias vinculadas al agro. A pesar de la excelente campaña agrícola y de una cosecha récord, actividades como la maquinaria agrícola, la molienda de cereales, la industria frigorífica y la producción de alimentos no lograron acompañar ese crecimiento. Para los especialistas, esto evidencia que el buen desempeño del sector primario no alcanza para impulsar al conjunto de la economía cuando el consumo interno permanece deprimido y la inversión productiva continúa limitada.

Las advertencias del sector industrial vuelven a poner el foco sobre la situación de las pymes, responsables de una parte significativa del empleo privado en Argentina. Mientras la estabilidad macroeconómica continúa siendo uno de los principales objetivos del Gobierno, empresarios y economistas sostienen que la recuperación solo podrá consolidarse cuando la mejora alcance a la producción, el consumo y el empleo formal, pilares fundamentales de la denominada economía real.

Con ayuda de La Nueva Mañana

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