“El hambre ya no está solo en los barrios, está en toda la sociedad”, alertaron los dirigentes gremiales.
CÓRDOBA. En una nueva demostración de unidad y solidaridad, sindicatos cordobeses y organizaciones sociales llevaron adelante una jornada solidaria con una olla popular destinada a personas en situación de calle y familias que atraviesan graves dificultades económicas.
La iniciativa, surgida del plenario político-sindical realizado días atrás en la sede de la UOM Córdoba, reunió a dirigentes del movimiento obrero y referentes sociales, quienes aprovecharon la actividad para visibilizar el crecimiento de la pobreza, el desempleo y el impacto de las políticas de ajuste sobre los sectores más vulnerables.
La jornada contó con la participación del secretario adjunto del Sindicato Gráfico de Córdoba, Hugo Dante Ortiz; la secretaria adjunta de La Bancaria Seccional Córdoba, María Enriqueta Porta; el secretario adjunto de la UOM Córdoba, Alcidez Salgado; la referente de La Garganta Poderosa, Beatriz, y tuvo su cierre con la participación de la secretaria general de la CGT Córdoba, Ilda Bustos.
“Tenemos la obligación de ser solidarios”
Durante la actividad, los dirigentes coincidieron en que la situación social se ha agravado de manera preocupante y remarcaron que el movimiento sindical no puede permanecer indiferente frente al aumento de la pobreza y el hambre.
“Tenemos la obligación de ser solidarios con la gente que ha perdido su trabajo y con quienes hoy están en situación de calle”, señalaron durante la jornada.
La olla popular fue la segunda organizada por los gremios en pocas semanas. La primera se realizó en el marco del aniversario del Cordobazo y, ante el crecimiento de la demanda social, los sindicatos ya evalúan sostener este tipo de iniciativas de manera permanente.
“Muchos de los que hoy están en la calle fueron trabajadores”
Los referentes sindicales advirtieron que el crecimiento de la indigencia y la exclusión es una de las consecuencias más visibles de la crisis económica y del deterioro del empleo.
“Muchos de los que hoy están en situación de calle fueron trabajadores. Hoy están atravesando una situación límite y creemos que el sindicalismo tiene la obligación de tender una mano solidaria”, expresaron.
En ese sentido, remarcaron que la solidaridad forma parte de la identidad histórica de las organizaciones sindicales y que, frente al retiro del Estado en materia de asistencia social, los gremios vuelven a ocupar un rol de contención para miles de personas.
Una acción política y social
Desde las organizaciones participantes explicaron que la olla popular no solo tuvo un objetivo solidario, sino también político: poner en agenda el crecimiento de la pobreza y denunciar el impacto de las políticas de ajuste.
“La idea es visibilizar el hambre y la pobreza que hay en Córdoba, las personas abandonadas por el poder político provincial y nacional y las consecuencias sociales de un modelo económico que destruye el empleo y profundiza la desigualdad”, señalaron.
Los dirigentes consideraron que el deterioro económico atraviesa a toda la sociedad y que la emergencia alimentaria ya no se limita únicamente a los sectores históricamente postergados.
“El hambre está en todos lados. Lo vemos en los barrios, en las familias trabajadoras y en personas que hace poco tiempo tenían un empleo y hoy no tienen nada”, afirmaron.
La advertencia del movimiento obrero
Durante el cierre de la actividad, la secretaria general de la CGT Córdoba, Ilda Bustos, ratificó la necesidad de profundizar la unidad entre los sindicatos y las organizaciones sociales para enfrentar el deterioro de las condiciones de vida y construir respuestas colectivas ante la crisis.
La dirigente advirtió que, de mantenerse las actuales políticas económicas, la situación social continuará agravándose y cada vez más personas quedarán excluidas del sistema laboral y productivo.
La jornada dejó un mensaje político contundente: mientras crecen la pobreza, el desempleo y la exclusión, el movimiento obrero cordobés busca recuperar una de sus banderas históricas, la solidaridad organizada, y convertirla en una herramienta de resistencia frente a la crisis social que atraviesa la Argentina.
TE PUEDE INTERESAR



