El costo de vida en la Ciudad de Buenos Aires volvió a incrementarse durante junio y elevó el ingreso mínimo que necesita una familia tipo para no ser considerada pobre. De acuerdo con los datos oficiales del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), un hogar integrado por dos adultos y dos hijos requirió más de $2,2 millones mensuales para cubrir la Canasta Básica Total, mientras que para no caer en la indigencia necesitó superar los $1,2 millones.
El informe difundido por el organismo estadístico de la Ciudad muestra que una familia tipo necesitó $2.211.885 durante junio para ubicarse por encima de la línea de pobreza. Ese monto corresponde a la Canasta Básica Total (CBT), que incluye tanto alimentos como bienes y servicios esenciales, entre ellos vivienda, transporte, educación, salud, indumentaria y otros gastos cotidianos. La cifra refleja el fuerte impacto que continúa teniendo la inflación sobre el presupuesto de los hogares porteños.
La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina el umbral de indigencia y contempla únicamente los alimentos indispensables para cubrir las necesidades nutricionales básicas, también registró un incremento significativo. Según el IDECBA, una familia de cuatro integrantes necesitó más de $1,2 millones para garantizar únicamente su alimentación durante junio, lo que evidencia el sostenido aumento del precio de los productos básicos.
El relevamiento también establece distintas categorías socioeconómicas según el nivel de ingresos. Los hogares que no alcanzan a cubrir la Canasta Básica Alimentaria son considerados indigentes, mientras que aquellos que superan ese umbral pero no logran cubrir la Canasta Básica Total se encuentran bajo la línea de pobreza. Por encima de ese nivel aparecen los sectores denominados “no pobres vulnerables”, seguidos por la clase media y los hogares de ingresos altos.
Especialistas en economía señalan que el aumento de las canastas responde principalmente a las subas registradas en alimentos, tarifas de servicios públicos, transporte y otros gastos esenciales. Aunque el ritmo de la inflación mostró una desaceleración respecto de los niveles registrados en 2024, el costo de vida continúa presionando sobre el poder adquisitivo de los salarios, especialmente en los grandes centros urbanos.
Los datos de la Ciudad de Buenos Aires suelen ubicarse por encima de los registros nacionales debido a que el costo de los alquileres, los servicios y diversos bienes de consumo es más elevado que en otras regiones del país. Por esa razón, las cifras del IDECBA constituyen una referencia específica para los hogares porteños y no deben extrapolarse directamente al resto de las provincias argentinas.
Economistas advierten que la evolución de la Canasta Básica Total será uno de los indicadores clave para medir la recuperación del poder de compra durante el segundo semestre del año. Si bien algunos salarios comenzaron a mostrar mejoras reales frente a la inflación, muchos hogares todavía destinan una porción muy importante de sus ingresos a cubrir gastos esenciales, reduciendo su capacidad de ahorro y consumo.
La actualización de las canastas vuelve a reflejar el desafío que enfrenta una gran parte de las familias argentinas para sostener su nivel de vida. El incremento de los ingresos continúa siendo determinante para evitar que más hogares caigan por debajo de la línea de pobreza, mientras la evolución de los precios seguirá siendo uno de los principales indicadores económicos a seguir durante los próximos meses.
Fuente: Infonews



