La crisis humanitaria provocada por los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela derivó en una nueva situación de emergencia: se registraron saqueos en comercios destruidos de La Guaira, una de las zonas más afectadas por los sismos. Mientras continúan las tareas de rescate entre los escombros, las autoridades reforzaron la presencia policial para contener los hechos de vandalismo y proteger los establecimientos que aún permanecen en pie.
Los saqueos comenzaron a registrarse durante la jornada del jueves en distintos sectores de La Guaira y Catia La Mar, donde numerosos comercios habían quedado seriamente dañados por los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que golpearon el norte de Venezuela. Videos difundidos en redes sociales muestran a grupos de personas ingresando a locales con importantes daños estructurales para retirar alimentos, medicamentos, electrodomésticos y otros productos.
Uno de los casos más difundidos fue el de una farmacia ubicada en el sector Caribe de La Guaira, cuyos estantes quedaron prácticamente vacíos luego del ingreso masivo de personas. También se reportaron robos en supermercados y comercios de alimentos, mientras vecinos registraban las escenas con sus teléfonos celulares. En varios casos, los edificios afectados aún presentaban riesgo de derrumbe cuando ocurrieron los hechos.
Los incidentes ocurrieron en medio de una compleja emergencia humanitaria. Las autoridades venezolanas mantienen un intenso operativo de búsqueda para localizar sobrevivientes entre los escombros, mientras miles de personas permanecen sin electricidad, agua potable o comunicaciones. La escasez de alimentos, el colapso de numerosos comercios y la demora en la llegada de ayuda humanitaria generaron un escenario de creciente desesperación entre parte de la población afectada.
Frente a la ola de saqueos, el Gobierno desplegó unidades antimotines y reforzó la presencia policial y militar en las principales zonas comerciales de La Guaira. Efectivos de seguridad fueron vistos recorriendo calles y avenidas para impedir nuevos episodios de vandalismo y garantizar el resguardo de los bienes que aún permanecen en los establecimientos afectados por el desastre.
La Guaira continúa siendo el epicentro de la tragedia. Allí colapsaron decenas de edificios, hospitales y centros comerciales, mientras cientos de familias permanecen evacuadas por temor a nuevas réplicas. Muchas personas pasaron la noche al aire libre debido al riesgo de derrumbes y a la falta de condiciones de seguridad para regresar a sus viviendas.
En paralelo, continúan llegando equipos internacionales de rescate, medicamentos e insumos enviados por distintos países para colaborar con la emergencia. Organismos humanitarios trabajan junto a voluntarios venezolanos en la distribución de alimentos, agua y elementos de primera necesidad, aunque las dificultades logísticas y los daños en la infraestructura complican el acceso a varias de las zonas más afectadas.
Las autoridades mantienen vigente el estado de emergencia mientras continúan las tareas de búsqueda y asistencia. Hasta el último parte oficial, se habían confirmado 188 personas fallecidas, más de 1.500 heridos y 157 desaparecidos, aunque los organismos de rescate advirtieron que esas cifras podrían aumentar a medida que avancen los trabajos entre los edificios colapsados. En ese contexto, los saqueos representan un nuevo desafío para las fuerzas de seguridad y para una población que enfrenta una de las peores catástrofes naturales de la historia reciente del país.
Fuente: Filo News



