El Observatorio de Trabajo, Economía y Sociedad (OTES) presentó su informe “Semáforo Salarial – Junio 2026”, en el que concluye que la mayoría de los salarios registrados continúa perdiendo poder adquisitivo desde el inicio de la gestión de Javier Milei. El estudio señala fuertes diferencias entre sectores, aunque el balance general muestra una caída acumulada de los ingresos reales.
El Observatorio de Trabajo, Economía y Sociedad (OTES), una consultora cordobesa integrada por profesionales de las ciencias económicas, difundió una nueva edición de su Semáforo Salarial, un relevamiento que analiza la evolución de las principales paritarias del país. El informe concluye que, pese a algunos acuerdos recientes que permitieron moderar las pérdidas en determinados sectores, el panorama general continúa mostrando una importante contracción del salario real desde diciembre de 2023.
El estudio fue difundido pocos días después de que el presidente Javier Milei afirmara que los salarios reales “ya le están ganando a la inflación” y que esa mejora permitirá impulsar el consumo y la recuperación económica. Sin embargo, los especialistas de OTES sostienen que los datos de las negociaciones salariales homologadas muestran una realidad diferente, con una evolución dispar entre actividades y un saldo mayoritariamente negativo para los trabajadores registrados.
Entre las últimas actualizaciones paritarias, los gremios que registraron las mayores pérdidas fueron la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el sindicato de mecánicos SMATA, ambos con una caída real del 2,1%. En contraste, Comercio logró una mejora del 3%, mientras que la construcción presentó una leve baja del 0,3%, los docentes provinciales una recuperación del 0,4% y los bancarios se mantuvieron prácticamente sin variaciones respecto de la inflación.
No obstante, el análisis de mediano plazo resulta más preocupante. Tomando como referencia noviembre de 2023, OTES señala que únicamente el sector bancario consiguió ubicarse levemente por encima del punto de partida, con una mejora acumulada del 1%. En cambio, el sindicato de Comercio exhibe la mayor pérdida, con una contracción del 17,8%, seguido por la UOCRA con 11,8% y la UOM con 7,6% de retroceso en términos reales.
El informe también amplía la comparación histórica hasta noviembre de 2015. Bajo esa perspectiva, las pérdidas son aún mayores: SMATA lidera la caída con un 53,7% de pérdida del poder adquisitivo, seguido por Comercio con un 33,3%, mientras que el resto de los sectores analizados también presenta retrocesos superiores al 20%. Para los autores del estudio, esto refleja un deterioro sostenido de los salarios durante la última década, más allá de las diferencias entre gobiernos.
Otro de los aspectos destacados del trabajo es la situación del empleo registrado en las provincias. De acuerdo con datos citados de Politikon Chaco, el salario promedio del sector privado formal alcanzó en marzo los 2.207.129 pesos a nivel nacional. Neuquén y Santa Cruz encabezaron el ranking con remuneraciones superiores a los tres millones de pesos, mientras que en la región Centro Santa Fe superó a Córdoba, donde el salario promedio registrado fue de 1.749.108 pesos.
El economista Pablo Díaz Almada, integrante de OTES, explicó que el estudio se basa exclusivamente en datos oficiales correspondientes al empleo registrado, tanto público como privado. Además, advirtió sobre el crecimiento del trabajo informal, que según los últimos datos del INDEC alcanzó al 44,2% de la población ocupada durante el primer trimestre de 2026. En ese contexto, remarcó que los trabajadores no registrados carecen de negociación paritaria y enfrentan mayores dificultades para sostener su poder adquisitivo frente a la inflación.
El informe del Observatorio vuelve a instalar el debate sobre la evolución de los salarios en Argentina y su relación con la recuperación económica. Mientras el Gobierno sostiene que los ingresos comienzan a superar a la inflación, distintos estudios privados continúan mostrando que buena parte de los trabajadores registrados aún no logró recuperar el poder de compra perdido desde el inicio de la actual gestión, un factor que sigue condicionando el consumo interno y la actividad económica.
Fuente: La Nueva Mañana



