La actividad industrial argentina registró un nuevo retroceso durante mayo y volvió a encender las alarmas en el sector productivo. Un informe elaborado por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA) reveló que la producción manufacturera cayó cerca de un 5% en comparación con el mismo mes de 2025 y retrocedió además un 0,8% respecto de abril. Los datos reflejan un escenario marcado por la debilidad del consumo, la menor inversión y las dificultades que enfrentan numerosos sectores productivos.
El relevamiento de la UIA muestra que la industria continúa atravesando una etapa de estancamiento y baja actividad. Aunque algunas ramas registraron mejoras puntuales, el comportamiento general de la economía manufacturera sigue siendo negativo y se mantiene lejos de los niveles de producción observados durante 2022, considerado uno de los últimos períodos de mayor dinamismo para el sector.
Entre las pocas actividades que mostraron señales positivas durante mayo aparecen la construcción y la industria automotriz. Los despachos de cemento crecieron 3,5% respecto de abril y el Índice Construya avanzó 1,9%, mientras que la fabricación de vehículos registró una mejora mensual del 2,2%. Sin embargo, estos sectores todavía se encuentran por debajo de los niveles de actividad registrados en años anteriores.
El informe también identificó desempeños relativamente favorables en actividades vinculadas a la molienda de oleaginosas, la refinación de petróleo, la producción farmacéutica y la fabricación de motocicletas. No obstante, estas mejoras no alcanzaron para compensar las caídas registradas en otras ramas industriales que continúan mostrando fuertes dificultades para recuperar niveles de producción sostenidos.
Los sectores más golpeados siguen siendo aquellos vinculados al consumo interno. La industria textil sufrió una caída interanual del 22,2%, mientras que el rubro de indumentaria, cuero y calzado retrocedió 15,9%. La menor capacidad de compra de los hogares y la creciente competencia de productos importados aparecen entre los principales factores que explican estos resultados negativos.
La producción de maquinaria y equipos también atraviesa un momento complicado. Durante mayo registró una retracción interanual del 20,2%, especialmente afectada por la menor fabricación de maquinaria agrícola. A esto se suma una caída del 11,2% en el patentamiento de maquinaria industrial, indicador que suele reflejar las expectativas de inversión de las empresas.
Otros indicadores relevantes tampoco mostraron señales alentadoras. La actividad metalmecánica cayó 1,4% respecto de abril, mientras que la demanda de energía eléctrica por parte de los grandes usuarios industriales descendió 2,1%. Además, las exportaciones argentinas hacia Brasil retrocedieron 7,6% durante mayo, afectadas por una menor venta de vehículos, productos primarios y derivados industriales.
La preocupación de empresarios y analistas radica en que la recuperación observada en algunos sectores continúa siendo insuficiente para revertir la tendencia general. Cerca del 40% de las actividades industriales siguen registrando caídas interanuales, lo que evidencia que la recuperación económica aún no logra extenderse de manera homogénea al conjunto del aparato productivo.
Desde la UIA advierten que la combinación de consumo debilitado, competencia importada, menor dinamismo exportador y dificultades para la inversión conforma un escenario complejo para la industria nacional. La entidad sostiene que, sin una recuperación más firme de la demanda y de la actividad económica, numerosos sectores continuarán operando por debajo de su capacidad instalada.
Los datos de mayo refuerzan así la preocupación sobre el presente de la industria argentina. Mientras algunas ramas logran mostrar mejoras aisladas, el panorama general continúa marcado por la caída de la producción, la pérdida de competitividad y la incertidumbre sobre el futuro del empleo industrial. La evolución de los próximos meses será clave para determinar si la actividad logra encontrar un piso o si continúa profundizando su retroceso.
Fuente: Motor Económico



