El titular del Ente de Fiscalización y Control de la Municipalidad de Córdoba, Ezequiel Hormaeche, defendió el accionar de los operativos nocturnos en la ciudad y aseguró que las inspecciones forman parte de una política sostenida para ordenar la actividad en bares, boliches y espacios nocturnos. En su exposición ante el Concejo Deliberante, sostuvo que el área que conduce enfrenta estructuras “consolidadas” y habló de una “lucha contra mafias” en el sector.
Durante su presentación en el Concejo Deliberante, el funcionario explicó que los controles nocturnos se intensificaron en los últimos años y que el organismo pasó de realizar entre 70 y 90 actas de clausura anuales a más de 700, según sus propias declaraciones. En ese marco, destacó que el objetivo de los operativos es garantizar el cumplimiento de las normativas vigentes y reforzar la seguridad en la vida nocturna de la ciudad.
Hormaeche sostuvo que el crecimiento de las inspecciones responde a una decisión política de mayor fiscalización sobre los establecimientos nocturnos, especialmente en un contexto donde se investigan hechos de violencia y situaciones irregulares en algunos locales. Según afirmó, el refuerzo de los controles busca prevenir delitos y mejorar las condiciones de funcionamiento de los espacios habilitados.
El titular del Ente también remarcó que el organismo interviene en coordinación con otras áreas municipales y fuerzas de seguridad cuando se detectan posibles irregularidades. En ese sentido, aseguró que en los casos donde se presume la existencia de delitos como trata de personas o narcotráfico, se realizan las denuncias correspondientes ante la Justicia.
Uno de los puntos centrales de su exposición fue la defensa del accionar del área frente a las críticas por los procedimientos de clausura y habilitación de locales. Hormaeche afirmó que en distintos sectores del rubro nocturno existen resistencias a los controles y habló de estructuras “instaladas desde hace años” que dificultan la tarea de fiscalización.
El funcionario también hizo referencia a casos recientes de establecimientos clausurados o bajo investigación, y sostuvo que las decisiones administrativas no están vinculadas únicamente a hechos judiciales, sino también al cumplimiento de requisitos de seguridad, higiene y habilitación comercial.
En su intervención, Hormaeche defendió la transparencia del área y aseguró que los controles se realizan bajo criterios técnicos. Además, afirmó que el personal del Ente de Fiscalización ha sido objeto de presiones y que el organismo trabaja en un contexto complejo por la sensibilidad del sector que regula.
Desde la oposición en el Concejo se plantearon consultas sobre los criterios de actuación y la frecuencia de los operativos, mientras que el funcionario insistió en que el aumento de las inspecciones refleja un fortalecimiento institucional del área y no una persecución hacia el sector nocturno.
El debate en torno a los controles nocturnos vuelve a poner en agenda la regulación de la vida nocturna en Córdoba, un tema que combina cuestiones de seguridad, habilitaciones comerciales y convivencia urbana, y que continúa generando tensiones entre el municipio, los empresarios del sector y distintos actores políticos.
Fuente: La nueva mañana



