Mundial 2026: crece la preocupación por el avance de las apuestas online entre adolescentes

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El Mundial de Fútbol 2026 volvió a poner en el centro del debate una problemática que preocupa cada vez más a especialistas, docentes y familias: el crecimiento de las apuestas online entre adolescentes y jóvenes. El entusiasmo por la Copa del Mundo, la publicidad constante de las plataformas de juego y el acceso inmediato desde los teléfonos celulares están impulsando un fenómeno que ya es considerado un problema de salud pública por sus consecuencias económicas, emocionales y sociales.

El torneo más importante del fútbol mundial moviliza millones de espectadores y también un volumen récord de apuestas deportivas. Sin embargo, detrás del crecimiento del negocio aparece una realidad preocupante: cada vez más menores de edad tienen contacto con plataformas de juego, muchas veces utilizando cuentas de adultos o medios de pago pertenecientes a sus propios padres. Especialistas advierten que esta práctica se ha vuelto cada vez más frecuente durante las grandes competencias deportivas.

Los expertos sostienen que el acceso permanente a teléfonos inteligentes, la fuerte presencia de publicidad de casas de apuestas en redes sociales y transmisiones deportivas, junto con la falsa promesa de obtener dinero rápido, generan un escenario especialmente riesgoso para adolescentes. A diferencia de otras formas tradicionales de juego, las apuestas digitales están disponibles las 24 horas y pueden realizarse desde cualquier lugar con apenas unos pocos clics.

Los datos reflejan la magnitud del problema. Según estudios recientes de UNICEF Argentina y del informe Kids Online Argentina, el 24% de los adolescentes de entre 12 y 17 años ya apostó dinero alguna vez en plataformas online, mientras que más del 60% conoce a alguien de su entorno que realiza apuestas deportivas por internet. Estos números muestran que la práctica dejó de ser un fenómeno aislado para transformarse en una problemática ampliamente extendida entre los jóvenes.

Diversas investigaciones también advierten sobre las consecuencias del juego problemático en edades tempranas. Entre las principales aparecen el endeudamiento, la ansiedad, el estrés, las alteraciones del sueño, el bajo rendimiento escolar y conflictos familiares. Los especialistas remarcan que los adolescentes son especialmente vulnerables porque aún se encuentran en una etapa de desarrollo emocional y suelen tener mayores dificultades para controlar conductas impulsivas o comprender los riesgos asociados a las apuestas.

El Mundial también incrementó la preocupación por la intensa exposición publicitaria de las empresas de apuestas deportivas. En Argentina se multiplicaron las campañas comerciales vinculadas al torneo, incluso algunas protagonizadas por figuras históricas del fútbol recreadas mediante inteligencia artificial, lo que abrió un fuerte debate sobre los límites éticos de este tipo de promociones y su impacto sobre el público más joven.

Frente a este escenario, organismos públicos, especialistas en salud mental y organizaciones sociales impulsan campañas de prevención destinadas a las familias. Recomiendan dialogar con niños y adolescentes sobre los riesgos del juego online, controlar los medios de pago asociados a los dispositivos, supervisar el uso de aplicaciones y prestar atención a señales como cambios bruscos de comportamiento, pedidos frecuentes de dinero o un interés excesivo por los resultados deportivos vinculados a apuestas.

Mientras el Mundial continúa captando la atención de millones de personas en todo el planeta, especialistas coinciden en que la competencia deportiva también representa una oportunidad para visibilizar una problemática creciente. El desafío no solo pasa por controlar el acceso de los menores a las plataformas de apuestas, sino también por promover una mayor educación digital y financiera que permita prevenir la ludopatía antes de que se convierta en una adicción con consecuencias duraderas para los jóvenes y sus familias.

Fuente: InfoNews, con información de UNICEF Argentina y especialistas en salud mental.

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