El tango continúa siendo una de las expresiones culturales más representativas de la identidad argentina. Lejos de quedar atrapado en el pasado, sigue evolucionando, conquistando nuevas generaciones y manteniendo viva una tradición que hoy se baila en todos los continentes.
Así lo expresó el profesor, bailarín y difusor cultural Leandro Charrette, quien visitó Estamos Mal Pero Vamos Bien, el programa de Mordisquito Streaming, para compartir una mirada profunda sobre la historia, la técnica y el significado social del tango.
Mucho más que un baile
Durante la entrevista, Charrette recordó las palabras del reconocido musicólogo argentino Carlos Vega, quien definía al tango como “la verdadera posibilidad de una expresión argentina”.
Para el docente, el tango representa una identidad cultural única porque nació como una danza de improvisación, donde cada pareja construye su propio lenguaje a través del movimiento.
“Se puede bailar de miles de maneras distintas. Esa libertad es parte de su esencia”, explicó.
El abrazo que hizo único al tango
Uno de los aspectos más destacados de la charla fue la explicación sobre aquello que diferencia al tango de cualquier otra danza social.
Según Charrette, el tango es la única danza del mundo cuyo elemento central es el abrazo, una cercanía física que exige confianza, respeto y comunicación permanente entre quienes bailan.
“El abrazo del tango no existe en ninguna otra danza. Es una experiencia muy intensa y por eso también existen códigos que ayudan a que todos puedan disfrutarla”, sostuvo.
Una tradición que también evoluciona
El bailarín señaló que, al igual que ocurrió con otros ritmos como la bachata o la salsa, el tango también atravesó una enorme evolución técnica durante las últimas décadas.
Por ese motivo, explicó que hoy aprender tango implica comprender nuevos códigos relacionados con el movimiento, el respeto entre quienes bailan y las formas actuales de enseñar la danza.
Sin embargo, aclaró que esa evolución no debe convertirse en una barrera para quienes desean comenzar.
“Hay que animarse a bailar. Después, con el tiempo, uno va aprendiendo el lenguaje propio del tango”, afirmó.
Córdoba también tiene identidad tanguera
Charrette lamentó que con el paso de los años se hayan ido perdiendo algunas características regionales que distinguían la forma de bailar tango en distintas provincias del país.
En ese sentido, destacó que Córdoba supo tener un estilo propio y consideró importante recuperar esas identidades locales para seguir enriqueciendo la cultura tanguera argentina.
Una pasión que no conoce fronteras
El docente también resaltó la expansión internacional del tango, una danza que hoy puede encontrarse prácticamente en cualquier rincón del mundo.
Desde pequeñas ciudades europeas hasta grandes capitales, las milongas siguen reuniendo a personas de distintas edades y nacionalidades que encuentran en el tango un espacio de encuentro, arte y comunicación.
“La cultura del tango sigue creciendo porque no es solamente una danza; es una forma de relacionarse con el otro”, concluyó.
La entrevista completa puede verse en Estamos Mal Pero Vamos Bien, el programa de Mordisquito Streaming, donde cada semana artistas, referentes culturales y protagonistas de distintas disciplinas comparten historias, conocimientos y experiencias que enriquecen la vida cultural de Córdoba.
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