La Coalición Cívica salió al cruce del vocero presidencial y legislador electo porteño, Manuel Adorni, luego de que trascendiera que su esposa, Bettina Angeletti, se incorporó al régimen de Inocencia Fiscal impulsado por el Gobierno nacional. Desde el espacio fundado por Elisa Carrió sostuvieron que la situación genera un fuerte cuestionamiento ético y político, al considerar que quienes ocupan cargos públicos o forman parte del entorno directo de funcionarios deberían estar sometidos a estándares más exigentes de transparencia. La controversia reavivó el debate sobre los alcances de la nueva herramienta tributaria promovida por la administración de Javier Milei.
El origen de la polémica
La discusión se desató tras conocerse que Bettina Angeletti, esposa de Manuel Adorni, ingresó al régimen de Inocencia Fiscal, una herramienta creada por el Gobierno para simplificar controles tributarios y facilitar la regularización de patrimonios y fondos no declarados.
La información generó repercusiones inmediatas en distintos sectores políticos, especialmente porque Adorni es uno de los principales voceros y defensores públicos de las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei.
Si bien no existe ninguna acusación judicial ni administrativa contra el funcionario ni contra su esposa, la decisión despertó cuestionamientos vinculados a la oportunidad política y a los criterios de transparencia que deberían regir para quienes integran la estructura gubernamental.
La postura de la Coalición Cívica
A través de un comunicado, la Coalición Cívica manifestó que la adhesión al régimen por parte de familiares directos de funcionarios nacionales resulta incompatible con los principios de ejemplaridad que deben caracterizar al ejercicio de la función pública.
Desde el espacio señalaron que quienes administran recursos públicos o participan activamente de la gestión estatal deben evitar cualquier conducta que pueda generar sospechas o afectar la confianza ciudadana en las instituciones.
Los dirigentes del partido consideraron además que la situación pone en evidencia contradicciones dentro del discurso oficial sobre transparencia y lucha contra los privilegios.
Qué es el régimen de Inocencia Fiscal
La iniciativa impulsada por el Gobierno nacional se basa en un cambio de paradigma tributario según el cual el Estado debe asumir una mayor carga probatoria al momento de investigar inconsistencias patrimoniales o fiscales.
La norma también contempla mecanismos para incorporar fondos previamente no declarados al sistema formal, bajo determinadas condiciones establecidas por la reglamentación.
Desde el oficialismo sostienen que la medida busca simplificar la relación entre contribuyentes y Estado, reducir la burocracia y fomentar la formalización de capitales que actualmente permanecen fuera del sistema financiero.
Sin embargo, la oposición viene cuestionando distintos aspectos del régimen, especialmente aquellos vinculados a los controles sobre el origen de determinados patrimonios.
La defensa del oficialismo
Desde el entorno del Gobierno remarcaron que la adhesión al régimen constituye una posibilidad legal abierta a todos los contribuyentes que cumplan los requisitos previstos por la normativa vigente.
Además, sostienen que no existe ninguna incompatibilidad legal para que familiares de funcionarios accedan a los beneficios contemplados por la ley y recuerdan que el sistema fue diseñado precisamente para ampliar la formalización tributaria.
En ese sentido, dirigentes libertarios consideran que las críticas responden más a una disputa política que a cuestionamientos jurídicos concretos.
Transparencia y ética pública
Más allá de la legalidad del procedimiento, el episodio abrió una discusión sobre los estándares éticos que deberían aplicarse a quienes integran o rodean a la administración pública.
Especialistas en transparencia suelen distinguir entre la legalidad de una conducta y su conveniencia institucional. Bajo esa perspectiva, algunas acciones pueden ser formalmente válidas pero generar debates sobre conflictos de interés, percepción pública o ejemplaridad en el ejercicio de funciones estatales.
La polémica también se produce en momentos en que el Gobierno busca consolidar el régimen de Inocencia Fiscal como una de las principales reformas tributarias de su gestión.
Un debate que seguirá abierto
El cuestionamiento de la Coalición Cívica suma un nuevo capítulo a la discusión sobre la reforma tributaria impulsada por la administración libertaria.
Mientras el oficialismo insiste en que se trata de una herramienta destinada a facilitar la regularización fiscal y fortalecer la actividad económica, sectores opositores advierten sobre posibles riesgos en materia de control patrimonial y transparencia.
En ese contexto, el caso vinculado al entorno de Manuel Adorni vuelve a poner el foco sobre los límites entre legalidad, ética pública y responsabilidad política, un debate que promete seguir ocupando un lugar central en la agenda nacional durante las próximas semanas.



