El exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad rechazó la orden judicial que lo obliga a aportar muestras de voz para un cotejo forense. Su defensa sostiene que las grabaciones pudieron haber sido editadas o alteradas mediante inteligencia artificial.
La investigación por las presuntas maniobras de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) sumó un nuevo capítulo judicial luego de que Diego Spagnuolo, extitular del organismo durante el inicio de la gestión de Javier Milei, solicitara la nulidad de la pericia ordenada sobre los audios que lo involucran en la causa.
A través de un escrito presentado ante la Justicia Federal, la defensa del exfuncionario pidió dejar sin efecto el estudio pericial dispuesto por el juez Ariel Lijo y cuestionó la decisión de exigirle que aporte muestras de su voz para ser comparadas con las grabaciones incorporadas al expediente.
Según los abogados de Spagnuolo, la medida vulnera garantías constitucionales básicas al obligar al imputado a colaborar con una prueba que podría ser utilizada en su contra. En ese sentido, sostuvieron que el procedimiento lo transforma indebidamente en “objeto de prueba”, afectando el principio que protege a toda persona de autoincriminarse.
La discusión por los audios
El eje central de la controversia gira en torno a una serie de grabaciones atribuidas a Spagnuolo que salieron a la luz durante la investigación sobre presuntas irregularidades en contrataciones y compras dentro de la ANDIS.
En esos audios se mencionan supuestos mecanismos de recaudación ilegal vinculados a proveedores del Estado y aparecen referencias a dirigentes y funcionarios cercanos al Gobierno nacional. La difusión de ese material fue uno de los elementos que impulsó el avance de la causa judicial y derivó en múltiples procesamientos.
Sin embargo, desde el inicio de la investigación, el exdirector del organismo negó la autenticidad de las grabaciones y aseguró que no existen garantías sobre su origen, conservación ni integridad. Por ese motivo, su estrategia judicial apunta a cuestionar la cadena de custodia y la validez técnica del material incorporado al expediente.
Sospechas de edición e inteligencia artificial
La defensa sostiene que los audios podrían haber sido objeto de manipulaciones posteriores a su obtención. Entre las hipótesis planteadas se mencionan cortes, empalmes, modificaciones digitales e incluso la posibilidad de que se hayan utilizado herramientas de inteligencia artificial para alterar voces o construir fragmentos inexistentes.
Precisamente, una de las tareas encomendadas a los peritos será determinar si las grabaciones presentan signos de edición, si fueron modificadas mediante software especializado o si existen indicios de clonación de voz mediante tecnologías de inteligencia artificial.
La investigación buscará establecer además si los archivos difundidos públicamente coinciden con los incorporados a la causa judicial y si conservan las características originales con las que fueron registrados.
La decisión del juez Lijo
El juez federal Ariel Lijo ordenó que la pericia sea realizada por especialistas de Gendarmería Nacional, quienes deberán analizar exhaustivamente el contenido de los audios para determinar su autenticidad y origen. Como parte de ese procedimiento, el magistrado dispuso que Spagnuolo aporte una muestra actual de su voz para efectuar un cotejo fonético.
La medida fue impulsada por el fiscal Franco Picardi, quien considera indispensable contar con material de comparación para determinar si la voz que aparece en las grabaciones corresponde efectivamente al exfuncionario.
No obstante, Spagnuolo se niega a cumplir con ese requerimiento y ahora busca que la Cámara revise la decisión judicial. Mientras tanto, la pericia continúa siendo considerada una de las pruebas más relevantes para el futuro de la causa.
Una causa que sigue generando impacto político
La investigación sobre la ANDIS se convirtió en uno de los expedientes más sensibles para el oficialismo debido a la cercanía política que mantenía Spagnuolo con el presidente Javier Milei. El exfuncionario fue uno de los hombres de confianza del mandatario y ocupó la conducción de la agencia hasta que estalló el escándalo de los audios.
Con varios imputados y procesados, la causa continúa avanzando en los tribunales federales. El resultado de las pericias técnicas sobre las grabaciones podría transformarse en un elemento determinante para definir el rumbo de una investigación que sigue generando repercusiones políticas y judiciales a nivel nacional.



