La polémica por la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay sumó un nuevo capítulo luego de que la empresa belga DEME, que quedó en segundo lugar en el proceso licitatorio, cuestionara el resultado y asegurara que podría haber ofrecido una tarifa hasta un 17% más baja que la presentada en la compulsa. La firma reclamó que se realice una nueva licitación para garantizar una mayor competencia.
La controversia surge pocos días después de que el Gobierno nacional preadjudicara la concesión de la Vía Navegable Troncal al consorcio integrado por la empresa belga Jan De Nul y la firma argentina Servimagnus. La decisión todavía no es definitiva, ya que se encuentra abierto el período de impugnaciones previsto en el proceso licitatorio.
Desde DEME sostuvieron que las condiciones establecidas en el concurso limitaron la competencia y afirmaron que, de haberse contemplado otras alternativas técnicas, habrían podido presentar una propuesta con una tarifa significativamente inferior. Según la compañía, el costo para los usuarios de la hidrovía podría reducirse alrededor de un 17% respecto de la oferta seleccionada.
La empresa argumentó que la estructura de la licitación favoreció determinados criterios técnicos y operativos que restringieron la posibilidad de competir en igualdad de condiciones. Por ese motivo, solicitó formalmente que el proceso sea revisado y que se convoque a una nueva licitación internacional.
La Hidrovía Paraná-Paraguay constituye una infraestructura estratégica para la economía argentina y regional. Por ella circula cerca del 80% de las exportaciones agroindustriales del país, además de una parte importante del comercio de Paraguay, Bolivia, Brasil y Uruguay.
El Gobierno, por su parte, defendió la transparencia del proceso y destacó que la evaluación fue realizada bajo estándares internacionales. Las autoridades sostienen que la oferta seleccionada obtuvo la mejor calificación técnica y cumplió con todos los requisitos establecidos en los pliegos.
El debate sobre la concesión viene acompañado de cuestionamientos políticos y empresariales desde el inicio del proceso. Diversos sectores han planteado observaciones sobre el diseño de la licitación, la competencia entre oferentes y el impacto que tendrá la futura tarifa sobre los costos logísticos del comercio exterior argentino.
La presentación realizada por DEME podría derivar ahora en una revisión administrativa dentro de los plazos previstos por la normativa. Sin embargo, hasta el momento el Gobierno no dio señales de modificar la preadjudicación otorgada al consorcio Jan De Nul–Servimagnus.
La definición final será seguida de cerca por exportadores, cámaras empresarias, gobiernos provinciales y operadores portuarios, ya que la hidrovía es considerada la principal puerta de salida de la producción argentina hacia los mercados internacionales.
Fuente: Ámbito Financiero



