A 57 años del Cordobazo, dirigentes sindicales, trabajadores y organizaciones sociales se concentraron en Córdoba para recordar una de las gestas más importantes de la historia argentina y, al mismo tiempo, lanzar un fuerte mensaje frente al contexto económico y social que atraviesa el país.
La jornada de conmemoración reunió a referentes del movimiento obrero que reivindicaron el legado de aquella rebelión popular del 29 de mayo de 1969, cuando trabajadores y estudiantes cordobeses protagonizaron una histórica insurrección que debilitó a la dictadura de Juan Carlos Onganía y marcó un punto de inflexión en la lucha social argentina.
Durante el acto, las referencias al presente fueron inevitables. El deterioro del empleo, el cierre de comercios e industrias, la pérdida del poder adquisitivo y las políticas impulsadas por el gobierno nacional fueron algunos de los ejes que atravesaron los discursos.
La secretaria general de la CGT Córdoba, Ilda Bustos, definió al Cordobazo como “la expresión del más alto grado de conciencia, organización y lucha que tuvo el pueblo cordobés” y aseguró que hoy representa un ejemplo para enfrentar los desafíos actuales.
“Fue la clase trabajadora de Córdoba junto al pueblo la que determinó la caída de una dictadura. Hoy es el espejo donde debemos mirarnos para construir la verdadera unidad, la organización y profundizar la lucha”, afirmó.
La dirigente también lanzó una fuerte crítica al modelo económico vigente y sostuvo que es necesario “desalojar a este poder económico concentrado y real que ha transformado a la Argentina en una colonia”.
Por su parte, el secretario adjunto del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba, Daniel Tapia, remarcó la vigencia de las enseñanzas del Cordobazo y advirtió sobre la situación que atraviesan actualmente los trabajadores.
“Hay mucha gente sin trabajo, trabajadores precarizados, sin legalidad. En la calle hay hambre y desempleo. Por eso no perder la memoria del Cordobazo es tan importante”, señaló.
Tapia también expresó su preocupación por el futuro de las conquistas laborales y aseguró que el movimiento obrero deberá prepararse para enfrentar nuevas disputas.
“Esto va a ser progresivo. Vienen por todo, vienen por todos nuestros derechos. Nosotros tenemos que saber cómo defenderlos”, sostuvo.
Otro de los puntos destacados de la jornada fue el llamado a transmitir la memoria histórica a las nuevas generaciones. Los dirigentes coincidieron en que el avance de las nuevas tecnologías y la velocidad de la información hacen necesario redoblar los esfuerzos para mantener viva la historia de las luchas populares.
A más de medio siglo de aquella rebelión que cambió para siempre la historia política argentina, el mensaje que dejó la concentración fue contundente: el Cordobazo no es solamente una fecha para recordar, sino una referencia permanente para quienes creen que la organización popular sigue siendo la herramienta fundamental para defender derechos y construir un país más justo.



